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Dos ancianos entrelazan las manos / EFE

Los secretos de los centenarios españoles para superar los 100 años

Los ancianos revelan sus trucos para alcanzar la longevidad, como ingerir miel todos los días o pasar tiempo con los seres queridos

3 min

Con más de 15.000 personas con edades superiores a los 100 años, España es el país con mayor esperanza de vida después de Japón, según datos de la OCDE y del último censo de población. Durante un año, la fotógrafa de Reuters Andrea Comas ha entrevistado y fotografiado a españoles de 100 años o más de todo el país, desde las montañas verdes de Asturias a la isla balear de Menorca.

La esperanza de vida al nacer en España es de 83,2 años, según las últimas estadísticas disponibles de la OCDE de 2013, solo por debajo de la media de 83,4 años de los nacidos en Japón. La mayoría de los hombres y mujeres que entrevistó Comas mostraron su gusto por la vida e interés por actividades como la actuación amateur y el piano. Muchos también continuaron con sus rutinas diarias como trabajar en el campo o cuidar a un hijo discapacitado.

Gazpacho y resina

Por ejemplo, Pedro Rodríguez, de 106 años, toca el piano cada día en el salón de su piso en Asturias, donde vive con su mujer que es casi 20 años más joven que él. Sus hijas le visitan a menudo. "Las monjas me enseñaron a tocar el piano de niño", dice después de tocar un vals. La mayoría de estos ancianos están rodeados de familia o sus seres queridos les llaman a diario, mostrando como España continua siendo una sociedad muy unida, donde los lazos familiares son primordiales.

Los consejos de Pilar Fernández, de 101 años, para una vida larga varían desde una cucharada de miel al día a la ingesta regular de gazpacho. Por su parte, Gumersindo Cubo, de 101 años y oriundo de Ávila, fía su longevidad a una infancia pasada en una casa en el bosque con sus ocho hermanos y hermanas, donde su padre era guardabosques. "Es por la inhalación de la resina de pino de los bosques donde yo vivía cuando era niño", dice, explicando que su madre ponía un frasco de la resina bajo la cama de los enfermos.