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Alumnos atienden al profesor en un colegio, en una imagen de archivo no relacionada con la noticia / Taylor Wilcox en UNSPLASH

Recomendaciones antes de elegir colegio para los niños

Una institución donde el niño pasará, en algunos casos, toda su etapa escolar hasta los 18 años

6 min

¿Un colegio público? ¿Uno privado? ¿Cerca de casa o mejor más próximo al trabajo de uno de los padres? Estas pueden ser algunas de las preguntas que se hagan muchos progenitores cuando llega el mes de abril o mayo y se abren las listas de matriculación de los colegios para el siguiente curso. Una decisión que se debe tomar antes de los 3 años cuando el niño comience educación infantil o bien por otros motivos como puede ser un cambio de domicilio a otra ciudad. 

Elegir el centro educativo donde el niño pasará los próximos años (en algunos casos hasta que cumpla los 18 años y decida, por ejemplo, ir a la universidad) no es un tema que se deba tomar a la ligera ni influenciado por opiniones y comentarios que vengan de amigos y familiares. Se trata de una decisión que debe ser consensuada con tiempo por los padres en base a la educación que quieran para su hijo, su bienestar y cuestiones prácticas y de oferta de servicios del colegio. Por eso, no vienen del todo mal tener en cuenta algunos consejos previos para salir de dudas.

¿De qué tipo?

Quizá sea la primera cuestión que se solventa a la hora de decantarse por un colegio u otro. Así pues, en base a un criterio económico (también según la metodología que se persiga) se puede optar por uno de titularidad pública o bien por otro que sea concertado y hasta privado. Incluso en algunas ciudades existe la opción de matricular al menor en espacios educativos que funcionan a modo de cooperativa y en el que las familias demuestran una mayor implicación en el proyecto. 

Esta decisión estará muy unida a la metodología que se quiera ofrecer al joven y si esta se basa en un sistema más clásico y convencional o bien ese colegio apuesta por un proyecto educativo algo más innovador y alejado de las directrices más conservadoras. En este punto es bueno tener en cuenta la oferta que también se ofrece en materia de idiomas (si se quiere que sea bilingüe en unos años), así como en actividades deportivas. Así pues, si es posible, no viene mal acudir a las jornadas de puertas abiertas para conocer todo sobre esta institución. 

Jóvenes jugando en una cancha deportiva de un colegio / Steven Abraham en UNSPLASH
Jóvenes jugando en una cancha deportiva de un colegio / Steven Abraham en UNSPLASH

Instalaciones y recursos

Con esa jornada de puertas se puede hacer uno a la idea de cómo es ese posible lugar donde estudiará su hijo. Una primera visita que puede servir, además, para hacer un recorrido por las instalaciones del mismo y ver si estas son adecuadas: si las aulas están en buen estado, si cuentan con un patio amplio donde los niños jueguen y si disponen de otros servicios como biblioteca, laboratorio, zona deportiva, rincón para la expresión artística y creativa y comedor entre otros espacios.

También ese día es importante conocer si el centro cuenta con recursos tecnológicos para adaptarse a la digitalización. Y es que en pleno siglo XXI esto se convierte en una herramienta muy útil de aprendizaje para estas nuevas generaciones, por lo que es bueno que una parte del método de educación del centro esté enfocado a esos avances e innovaciones. Por último, en relación a los recursos, a algunos progenitores puede que les interese saber si también se ofrece equipo médico, psicólogo y logopeda para atender a los alumnos con necesidades educativas específicas

Cuestiones más prácticas

Solventadas ya las dudas más importantes, las relativas a la educación y al aprendizaje de los pequeños de la casa, ahora es el turno de resolver algunas cuestiones más prácticas para el día a día como puede ser la localización y facilidad de acceso. En este caso y por cuestiones de conciliación de la vida familiar y laboral sería bueno que no estuviese demasiado lejos de la casa o del trabajo de uno de los padres (en su defecto se puede pensar en la vivienda de los abuelos). Si no se da esta circunstancia e incluso si esta no es una cuestión que importe mucho, siempre se puede preguntar si se ofrece un servicio de transporte y de custodia para dejar antes a los niños. 

Por último, no vendría mal interesarse por unas últimas cuestiones acerca de cómo es la oferta de actividades extraescolares, el precio y menú mensual que se dará en el comedor, los libros y el material escolar que se usarán en las clases, la ratio de alumnos por aula y profesor y si los más pequeños deben llevar uniforme, así como una ropa deportiva especial para los días de educación física.