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Bagá, uno de los pueblos de las comarcas de Barcelona en los que pasar un fin de semana de desconexión / BCN+

Los mejores pueblos para desconectar de la rutina en la comarca de Barcelona

La paz y la tranquilidad son la nota predominante en estos pequeños pueblos catalanes, ideales para una escapada de fin de semana

30.01.2019 17:49 h.
5 min

El trabajo, las obligaciones familiares, los atascos en las grandes ciudades… Hay momentos en la vida en los que lo único que apetece es escaparse del mundanal ruido para dedicarse unos días a uno mismo. ¿Dónde? Hay muchas opciones, pero en la comarca de Barcelona hay numerosos pueblos que destacan por su paz y su tranquilidad.

Desconectar de la rutina, llenarse los pulmones de aire puro y estirar un poco las piernas. Esas son las tres cosas que se pueden hacer en estas pequeñas localidades barcelonesas que recomiendan desde BCN+. Pequeños pueblos con encanto que bien merecen una visita y que repondrán las pilas de todas esas personas estresadas.

El paraíso medieval de Bagà

La tranquilidad que se respira en el núcleo medieval de Bagà es uno de sus puntos fuertes, ya que no faltan los rincones para perderse en paz. En la plaza Galceran de Pinós, por ejemplo, los visitantes se enamorarán de sus soportales, mientras que en el antiguo palacio se sorprenderán con las pinturas murales que hay en su interior.

Los que busquen la calma más auténtica pueden dirigirse a las afueras de la capital histórica del Berguedà. En la calle de la Viña está el centro de interpretación del Cadí-Moixeró, donde conseguir toda la información necesaria para disfrutar a tope del segundo parque natural más grande de Cataluña.

Gósol, donde encontrar paisajes para senderistas

A pocos kilómetros de Bagà se encuentra Gósol, otro pueblo perfecto para dejarse deleitar por la quietud de la naturaleza. Situado dentro del Parque Natural del Cadí-Moixeró, no hace falta ir demasiado lejos para disfrutar de paisajes de una belleza singular. Pero los aficionados al senderismo encontrarán allí muchos itinerarios interesantes.

Por ejemplo, la ruta circular Pedraforca 360º, que sale del centro de la localidad y permite descubrir los rincones más imponentes de este macizo emblemático. Y también el Camino de los Hombres Buenos, absolutamente recomendable, recorre los senderos que siguieron los cátaros para huir de la Inquisición durante los siglos XIII y XIV.

Aire puro y agua clara en Castellar de n'Hug

Otro referente turístico del Berguedà es Castellar de n'Hug. Conocido sobre todo por acoger el espectacular nacimiento del río Llobregat, cerca del pueblo también es interesante conocer el cuello de la Creueta, ya que desde sus 1.888 metros de altitud se disfruta de unas vistas fantásticas de toda la Cataluña Central y el Pirineo.

Se trata de un municipio donde el aire puro comparte protagonismo con la claridad del agua, y que seducirá a cualquiera en cuanto ponga sus pies en él. “¡Verlo para creerlo!”, avisan desde BCN+.

Rupit, villa de contrastes

En Osona, en la zona del valle de Sau y la meseta de Collsacabra, se encuentra Rupit. Está considerado uno de los municipios más bonitos de las comarcas de Barcelona.

Declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional, este antiguo pueblo medieval robará el corazón de los turistas gracias a su puente colgado sobre el riachuelo, sus balcones abarrotados de plantas, los abruptos riscos donde se levanta la iglesia románica de Sant Joan de Fàbregues y el salto de agua de Sallent, de unos 100 metros de altura.

Viaje al pasado en Mura

Viajar al pasado es uno de los grandes placeres que comporta un paseo por el núcleo medieval de Mura. “Y es que en esta villa del Bages, el tiempo parece haberse detenido hace mil años!”, indican.

Casas de piedra en Mura / BCN+

Casas de piedra en Mura / BCN+

La iglesia de Sant Martí, el castillo, el aviario de pavos reales, los molinos de harina, la ermita de Sant Antoni, la masía del Puig de la Balma… Todos estos lugares devolverán al viajero a un mundo de regusto románico.

Los tesoros escondidos de Calaf

Encanto también le sobra al pueblo de Calaf: la iglesia de Sant Jaume y su altísimo campanario, el castillo del siglo XI, las casas señoriales, los callejones del casco antiguo, el tradicional mercado, la plaza Grande…

En la capital de los Pastorcillos hay tantas cosas interesantes que será difícil verlas todas. Una población magnífica para ser apreciada a un ritmo lento y tranquilo, con tiempo suficiente para descubrir sus tesoros escondidos.

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