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Casa impresa en 3D / BURINKA

Presentan una casa flotante 3D construida en 48 horas

Un escultor y una constructora se alían para desarrollar un proyecto que aseguran que es más económico y sostenible

3 min

El mundo de la construcción parece haber encontrado un aliado en la tecnología. Sino que se lo pregunten al escultor Michal Trpak y a la constructora Sstavebni Soritelna Ceske que han desarrollado una casa flotante 3D que será construida en 48 horas.

El proyecto está previsto que se lleve a cabo este verano en la Republica Checa. La vivienda, que han bautizado con el nombre de Prvok (Elemento), tendrá 43 metros cuadrados en los que habrá un baño, un comedor con cocina integrada y un dormitorio.

Estructura

El inmueble estará hecho con una mezcla de cemento especialmente desarrollado, enriquecida con fibras de nano-polipropileno, plastificantes y un acelerador del fraguado para crear la estructura. Un esqueleto que será posible elevar en 48 horas gracias a un brazo robótico capaz de construir 15 cm por segundo.

Brazo de impresión de la casa 3D / BURINKA
Brazo de impresión de la casa 3D / BURINKA

Sus creadores ubicarán la casa en un pontón, una especie de puente provisional de madera, anclado, donde poco a poco la vivienda irá cogiendo forma. Aseguran que en dos días construirán la totalidad de la estructura de la casa, mientras que el diseño de los detalles interiores tardará unas semanas más.

Sostenible

La voluntad de los desarrolladores del proyecto es permitir una construcción más rápida, más económica y más sostenible. De hecho, el diseño de Prvok cuenta con tecnologías ecológicas como una ducha de recirculación, control remoto, un techo verde a modo de jardín, así como depósitos para agua potable y aguas residuales.

Detalle del dormitorio proyectado en una casa 3D / BURINKA
Detalle del dormitorio proyectado en una casa 3D / BURINKA

En cuanto a la construcción de la vivienda, empresa y artista defienden que producirá menos residuos tanto en su creación como en su demolición. Asimismo, sostienen que, comparadas con un inmueble tradicional, las casas impresas pueden ahorrar hasta un 50% de todos los costes, se construyen siete veces más rápido y generan hasta un 20% menos de emisiones de dióxido de carbono (CO2).