Menú Buscar
Zanahorias y verduras, los alimentos desperdiciados que contribuyen al cambio climático / UNSPLASH

Solo uno de cada diez españoles cree que el desperdicio de alimentos contribuye al cambio climático

España es uno de los países que menos concienciación tienen acerca de este método de agravio para el ecosistema

Juan Antonio Marín
3 min

El planeta cada vez está dando más muestras de agotamiento provocado por las acciones que el ser humano realiza sobre la Tierra. En la actualidad grandes masas de personas de toda Europa se han echado a la calle para protestar ante la grave situación que acontece en el mundo, intentando dejar claro que es el momento de reaccionar y que "no hay un planeta b" que pueda reemplazar al actual, que está empezando a sufrir algunos efectos del cambio climático.

Cuando se habla de cambio climático uno de los focos suele estar puesto sobre los automóviles y las cuantiosas emisiones de CO2 que estos emiten a la atmósfera, quedando así en segundo plano otros factores como el desperdicio de comida, que también son perjudiciales para el medio ambiente. España es uno de los países que no terminan de entender esta situación.

No es un problema más

La simple acción de tirar los restos de la comida a la basura, y que en tantos hogares se realiza, forma parte de uno de los factores claves del desperdicio, que ya alcanza hasta 1.300 millones de toneladas en el mundo. Este gesto es el responsable de hasta un 10% de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, según un estudio llevado a cabo por el IPCC.

En países como Alemania y Francia el grado de concienciación sobre este asunto alcanza cotas bastante altas entre la población. Hasta el 77% de las personas, en territorio galo, y un 66% en el país bávaro creen que el desperdicio es uno de los graves problemas que potencian el temido cambio climático. El estudio realizado por la plataforma Too Good To Go también revela lo contrario por parte de los españoles.

A la cola de Europa

Casi el 90% de la población española no considera que esta situación sea de lo más perjudicial para el medio ambiente. Estos datos se pueden resumir en que uno de cada diez españoles considera peligroso desperdiciar comida.

Esta forma de afrontar la situación le coloca entre los países que menos concienciados se encuentran ante dicha causa. Evitar tales desechos podría significar uno de los primeros pasos hacia la detención del cambio climático.