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Una foto de archivo de una mujer cantando

Condenada a no cantar mientras está en casa

Los vecinos presentaron una denuncia y aseguran que no pueden soportar ni un día más "los gritos" que provienen desde su casa

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Una mujer de Norwich, Reino Unido, ha sido condenada por orden judicial a no cantar durante los próximos 24 meses mientras se encuentre en su domicilio. La mujer, Heather Webb de 48 años, le apasiona la música y el canto, pero sus gritos y falta de tonalidad han provocado que sus vecinos hayan presentado una denuncia formal que, finalmente, han ganado.

La mujer puede cantar, pero en voz baja, no como hasta ahora, cuando los gritos traspasaban las paredes de su domicilio, tal y como explican sus vecinos que no podían soportar un día más sus vejidos. El pasado 5 de diciembre, entró en vigor la sanción, y tras cumplirla varios meses los vecinos han vuelto a denunciar a Webb, ya que aseguran que han incumplido la orden dictada por el juez hasta en tres ocasiones. 

Gritos

Un testigo que vive dos pisos por encima de la acusada ha asegurado que el pasado 8 de enero, incluso viendo la televisión con unos auriculares puestos, podía escuchar los gritos. "Pude escuchar chillidos y gritos" y ha añadido: "Cuando lo escuché por primera vez, me quité los auriculares y me acerqué a la ventana para asegurarme de que era su piso desde donde provenía el ruido, y así fue. Viene de ese piso constantemente".

Otro vecino que vive en otro edificio, a unos 40 metros de la popular cantante, ha afirmado escuchar "cantos erráticos de ópera" el pasado 7 de febrero. "Para ser honestos, suena como un gato que se está ahogando". El resto de vecinos no presentó pruebas, pero este vecino consiguió grabar con su teléfono móvil los gritos, que se presentaron en el juzgado como prueba.  

Webb, que volvió a ser citada, no compareció ante el tribunal, aunque sí se declaró inocente de los cargos. Aún así, el magistrado sentenció a favor de la acusación y prohíbe a la mujer "participar en una conducta que cause alarma o angustia a sus vecinos" y, además, también le impide "tocar música, cantar, gritar o subir el volumen de su voz si se puede escuchar fuera de su propiedad"