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El ajo, un alimento básico para la dieta mediterránea / PIXABAY

¿Cómo puedes evitar que el ajo se te repita?

Existen varios trucos para disfrutar de este alimento sin que genere ardores después de consumirlo

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Si bien es cierto que se trata de un elemento básico en la dieta mediterránea y un ingrediente indispensable de auténticas joyas gastronómicas, el ajo es amado y odiado a partes iguales. Uno de los motivos que juegan en su contra no es otro que el mal aliento o que se acaba repitiendo.

Es al comerlo crudo cuando el ajo despliega toda su fuerza, lo que puede generar problemas de digestión en algunas personas, que se manifiestan por reflujo o quemazón en el tuvo gastroesofágico. Es decir, sensación de ardores.

Solución a los ardores

Siendo tan común este malestar por el consumo de ajo, cabe preguntarse qué es lo que lo provoca. En concreto se trata de dos sustancias, la alicina y el disulfuro de dialilo, que provocan una reacción química en el organismo que provocan se repita pasadas unas horas de su consumo.

Varios dientes de ajo / WIKIPEDIA
Varios dientes de ajo / WIKIPEDIA

No obstante, queda solución para los apasionados del ajo. La principal es comer el producto fresco, ya que los más viejos son los más fuertes. Asimismo, si se extrae el corazón del mismo, a través de un corte longitudinal, ya no hay riesgo de experimentar esa sensación, aunque bien es cierto que también se renuncia a la potencia culinaria.

Pero hay más opciones para que el ajo pierda potencia sin renunciar a su sabor. Una de ellas es escaldarlo tres veces en agua fría, de lo que resultaran semicocidos y perfectos para guisos y platos elaborados. Otra alternativa que proporciona un resultado similar es hacerlo en el microondas durante unos segundos a media potencia.