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Imagen de archivo de hamburguesas / UNSPLASH

Un estudio científico demuestra que comer 'emocionalmente' engorda

La depresión y la ansiedad también pueden ser causas de un aumento de peso

13.02.2019 16:28 h.
2 min

Devorar comida en momentos de tensión, comer chocolate tras una ruptura amorosa o helado en momentos de frustración son claros ejemplos de la alimentación emocional, un tipo de ingesta en la que la comida funciona como una cortina de humo que impide ver un verdadero problema: la pérdida del control emocional por la necesidad de llenar el vacío relativo a otros ámbitos de la vida.

Aunque siempre se había dicho que las personas que tienen dificultades para gestionar sus emociones suelen comer de forma excesiva, un estudio ha demostrado por primera vez que la alexitimia, es decir, la incapacidad para identificar las propias emociones, que deriva en la necesidad de 'comer emocionalmente', tiene un papel fundamental en el aumento del Índice de Masa Corporal (IMC) y, por tanto, en el aumento de peso.

¿Cómo se soluciona este problema?

El trabajo, realizado por científicos del Departamento de Psicología de la Universidad de Swansea en Gales (Reino Unido) y publicado en la revista Appetite, ha analizado los datos de más de 300 voluntarios con edades comprendidas entre 18 y 64 años. Además del papel de la alexitimia y la alimentación emocional, los psicólogos también han encontrado que los altos niveles de depresión y ansiedad pueden influir en la obesidad.

Gente comiendo / UNSPLASH

Gente comiendo / UNSPLASH

En España, existen métodos que se centran en buscar los motivos de comer emocionalmente para invertirlos y ayudar a la persona a adelgazar. Hay mucha gente que recurre a la comida como alivio del estrés, sobrecarga, agotamiento o como premio después de un intenso día de trabajo, y sólo siendo consciente de este hecho se pueden buscar sus causas y solucionarlas. A partir de la motivación y la mejora de la autoestima y percepción del control, se puede mejorar la capacidad de entender las propias emociones y así reducir la tendencia de recurrir a la comida como liberación.