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La playa de la Barceloneta, una de las más concurridas de Barcelona / EP

Así funcionan los videosensores para controlar la ocupación de las playas de Barcelona

Datos actualizados a tiempo real, sin identificar a las personas y analizados con inteligencia artificial mediante un servidor municipal seguro

3 min

El Ayuntamiento de Barcelona ha empezado a instalar los 18 videosensores que emplearán para regular el aforo a tiempo real --cada cinco minutos-- en su decena de playas. El objetivo no es otro que controlar que se mantenga la distancia social entre personas y evitar aglomeraciones en la arena barcelonesa.

Estos dispositivos, que se irán instalando a lo largo de la semana en báculos de alumbrado y edificios bien orientados hacia la costa, irán captando fotogramas para procesarlos mediante un servidor municipal seguro y posteriormente, a base de algoritmos de inteligencia artificial y un procesado de imágenes, conocer el nivel de ocupación de cada playa.

Números actualizados a tiempo real

Estos videosensores, de tecnología española, proporcionarán información actualizada sobre el grado de ocupación de cada playa, a la que los barceloneses tendrán acceso a través de la web del ayuntamiento donde gracias a unos indicadores a modo de "semáforos virtuales", de verde a rojo en función de la afluencia en cada momento, los ciudadanos podrán evitar de antemano ir a las que estén más llenas.

La información sobre el aforo, que de ninguna manera identificará a las personas, se complementará con la que dan las cámaras instaladas en la Torre Mapfre y la que proporcionarán la Guardia Urbana y los informadores de playas, por lo que "no habrá puntos oscuros", según ha explicado el jefe del proyecto de videosensores, Marc Perez.

Más medidas para garantizar el aforo

Para evitar aglomeraciones, también se delimitarán las playas de Ciutat Vella con más afluencia --Sant Miquel, Sant Sebastià, la Barceloneta y Somorrostro-- con vallas de madera y cuerdas, además de establecerse 15 puntos de acceso controlados por los informadores y la Guardia Urbana.

El Ayuntamiento ha añadido que, si es necesario, también se delimitarán las playas menos concurridas de la ciudad, las del distrito de Sant Martí --Nova Icària, Bogatell, Mar Bella, Nova Mar Bella, Llevant y baños del Fòrum--, para controlar su aforo. En total, la costa barcelonesa no podrá sobrepasar los 38.000 bañistas.