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Una videoagente a la espera de atender a un usuario para realizar un certificado digital / FREEPIK

Un batallón de videoagentes trabaja sin descanso por el aumento de certificados digitales

El Gobierno ha permitido durante el estado de alarma la autentificación de forma remota para facilitar la solicitud de ayudas y moratorias

4 min

En España se permite la videoidentificación para tramitar una alta bancaria desde 2017. Sin embargo, el Covid-19 ha obligado a muchos españoles a solicitar ayudas a la Administración así como moratorias sin poder salir de casa. Por ello, el Gobierno ha tenido que ser más flexible y permitir la emisión de autentificaciones con videoidentificación, al menos mientras dure el estado de alarma.

Así, ahora, a través de una videollamada es posible obtener un certificado digital de una forma sencilla y rápida. De hecho, el interés por este tipo de validaciones ha sido tal que el batallón de videoagentes que tiene la tecnológica Branddocs en Madrid, cada uno ahora en su casa, no ha parado ni un segundo estos días.

“Tenemos a más de cien personas dando este servicio desde España. El videocentro está en Madrid, pero ahora todos los empleados teletrabajan. Me atrevería a decir que nuestro videocentro es el más avanzado de Europa”, subraya a Crónica Global la CEO de Branddocs, Saioa Echebarría. De hecho, como ella misma confiesa, el aumento de la demanda ha sido “brutal” y el horario de varios días ya está completo.

Pasos a seguir

Tanto Branddocs, a través de su plataforma Micertificado.com, como Carmerfirma están autorizadas para realizar estos certificados en España. Para conseguir uno, hay que acceder a la web, rellenar unos datos y fijar una fecha para la videollamada que realizará uno de estos agentes que trabajan sin descanso para que la gente puede solicitar subvenciones y otros servicios a la Administración.

En el caso de Branddocs, asegura Echebarría, el usuario no tiene que descargarse ninguna aplicación para arrancar la videoconferencia; simplemente tiene que acceder al enlace que se le envía por correo electrónico. Después, el proceso es fácil. La persona que está al otro lado de la pantalla toma algunas fotos del usuario con su DNI --al derecho y al revés-- y si es necesario le hace alguna pregunta.

Muchas ventajas y ahorro de tiempo

A través de la biometría se comprueba si el rostro del usuario coincide con la fotografía del documento de identidad. “Se tarda apenas unos minutos en el proceso”, detalla Echebarría. Si todo está correcto, el ciudadano recibe un enlace en su email para descargar la autentificación digital. “El certificado al final es como una llave de acceso que dice que tú eres tú realmente”, añade la CEO de Branddocs.

Para la tranquilidad del usuario, estos videoagentes están formados en asuntos de antifraude y capacitados para reconocer cualquier error. “En este caso, es mucho más difícil engañar a una persona que a un robot”, insiste Echebarría. Además, las validaciones digitales no sólo sirven para pedir una ayuda al ICO o una moratoria, sino también para un registro escolar, la presentación de impuestos y reclamaciones, inscribirse en el padrón municipal, hacer algunos trámites de tráfico, y, por supuesto, firmar documentos de forma electrónica.