Decretado el estado de alarma en España, la gente comienza a confinarse en sus hogares y a preocuparse, un poquito más, en informarse de lo que acontece a su alrededor. El ansia de información y una crisis sanitaria como la actual son ingredientes perfectos e ideales para que los bulos campen a sus anchas por las redes sociales.

Así, estos días se han compartido audios e incluso vídeos de gente que se ha hecho pasar por personal sanitario lanzando mensajes que sólo crean más pánico y medio. El portal Maldita.es ha detectado más de 270 fake news en los últimos días y la cifra crece por horas. “Sufrimos un aluvión de noticias falsas, es decir, lo que ya se ha bautizado como Infodemia”, explica Marc Amorós, autor del libro Fake News. La verdad de las noticias falsas.

Intención económica e ideológica

También es cierto que en épocas de crisis aumentan este tipo de desinformaciones. “Hay mucho más miedo e inseguridad y menos certezas por lo que es más fácil colar contenido falso”, subraya Alexandre López, profesor de Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Pero ¿qué intención hay detrás de estos mensajes? Las noticias falsas, como muchas otras cosas en la vida, tienen una intención detrás. En ocasiones, puede ser el clickbait u obtener más reproducciones, pero en otras el propósito va un poco más allá. “A veces el foco es un interés ideológico, es decir, desacreditar gobiernos, introducir debates antisistema o un tipo de ideología específico”, matiza Amorós.

El bulo del doctor argentino llamado Mario Pesaresi

Las redes sociales 

Además, lo preocupante es que el volumen de noticias falsas, como ya henos avanzado, es muy alto. De hecho, según Amorós, de los 50.000 tuits al día que se publican sobre el Covid-19 en España, uno de cada cuatro contiene información engañosa o falsa y a nivel global el ratio todavía es mayor, es decir, uno de cada tres tuits.

Con redes sociales abiertas como Twitter o Facebook todavía puede haber más control y un equipo de estas grandes firmas dedicado a detectar fake news, sin embargo en comunidades privadas, como WhatsApp, los bulos tienen mucha más cabida. “WhatsApp es uno de los principales canales de difusión de contenido falso porque es el terreno idóneo para hacerlo. No cuenta con verificadores externos y funciona por burbujas de confianza. La gente comparte aquello que les llega de personas de su entorno”, detalla Amorós. De hecho, es muy habitual que estos días a más de uno le hayan colado un vídeo, un audio o un mensaje falso.Y, por desgracia, una gran cantidad de usuarios los habrá compartido.

Un agente de la Guardia Civil trabajando en búsqueda de noticias falsas / EP

¿Cómo detectar que nos la están colando?

En estos casos, lo primero que hay que hacer, según los expertos, es poner toda la información que nos llega en cuarentena. “Hay que desconfiar de aquello que nos llega de una fuente principal desconocida. El miedo nos hace tomar decisiones rápidas y ahora toca pensar un poco antes de actuar”, remarca López.

Si no conocemos la fuente original de donde procede dicha información, es importante contrastarla y buscar si aparece en los medios. “Hay que desconfiar de las noticias tendenciosas o con algún sesgo. Además, a veces se trata de aplicar el sentido común. Si se encuentra una vacuna o un antídoto para el coronavirus, el primer canal de transmisión de ese mensaje no serán las redes sociales, sino el propio Gobierno y los medios de comunicación”, explica Eusebio Nieva, director técnico de Check Point en España y en Portugal. De hecho, Nieva hace hincapié en que las fake news “no son difíciles de verificar, sino de distinguir”.

Ejemplo de información falsa compartida por WhatsApp

Acudir a los medios y autoridades

Es fundamental siempre, pero sobre todo estos días, acudir a fuentes fiables. ¿Y cuáles son esas fuentes? Los expertos en la materia coinciden en que ahora toca tener cierta disciplina informativa y confiar en la información que proviene de los organismos oficiales y de los medios. Pero también es importante el distanciamiento informativo, es decir, alejarnos de la información que nos llega por canales de dudosa procedencia.

“En épocas de sobreinformación como la actual ocurre como cuando se sufre una inundación que lo más difícil de encontrar es agua potable”, señala Amorós. En ese sentido y para ayudar que estos bulos no se extiendan, es vital evitar compartir información cuya fiabilidad no esté garantizada y que no haya sido verificada de antemano.

Si quieres evitar que el pánico, la histeria y el miedo se apodere de la ciudadanía en estos momentos, ya de por sí difíciles, es más importante que nunca pararse a pensar y huir los impulsos. Si la ciudadanía quiere ayudar la mejor forma de hacerlo es el confinamiento y dejar que la sanidad española trabaje de la mejor manera posible y las autoridades dicten los procedimientos a seguir. Eso sí, confiesa Amorós, es vital también que la voz del Gobierno sea la imperante y dominante en estos tiempos del Covid-19.