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El buque Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

Barcelona jugó un papel clave en la primera vuelta al mundo de Elcano en 1522

El quinto centenario de esta hazaña que transformó Occidente se celebra entre el puerto de la capital catalana, donde está atracado el buque de la armada española, y la Universitat Abat Oliba CEU

9 min

La expedición española que salió del puerto de Sevilla en 1519, capitaneada por el portugués Fernando de Magallanes, marcó un antes y un después en la forma de concebir las creencias y costumbres de Occidente. Ese buque fue el primero en dar la vuelta completa al mundo, que hasta el momento se creía plano, al retornar a la capital hispalense en 1522 bajo el mando de Juan Sebastián Elcano. Pero, ¿qué papel jugó Barcelona en la hazaña promovida por el emperador Carlos V?

En 1519 se reunieron en la capital catalana las Cortes --itinerantes en esos tiempos-- para recibir al nuevo rey y conde de Barcelona, Carlos I, que más adelante sería emperador. Allí se gestó ese gran viaje que este año cumple su quinto centenario. La importancia de la Ciudad Condal radica en su capacidad portuaria y abierta a la comunidad internacional, mucho antes de que llegara el cosmopolitismo impulsado por las Olimpiadas de 1992. Ante esta efeméride, se encuentra atracado en los muelles barceloneses el buque-escuela Juan Sebastián Elcano de la armada, que recuerda lo que en su día fue el mayor cambio de paradigma del siglo. La Universitat Abat Oliba CEU (UAO CEU) juega otro papel determinante en esta celebración a través de la Cátedra Internacional CEU Elcano, convertida en un foco de intercambio de conocimientos literarios, científicos y tecnológicos.

El buque Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)
Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

El primer cronista mundial

“Precisamente por estar en Barcelona el rey vino el delegado apostólico de Su Santidad, monseñor Francesco Chieragati, que naturalmente se enteró de que se estaba preparando la expedición. Junto a él venía Antonio Pigafetta”, explica Rafael Rodríguez-Ponga, rector de la UAO CEU. Pigafetta narró la expedición que demostraría que el mundo es redondo, con todo lujo de detalles, convirtiéndolo en el primer cronista global de la historia. Algo que no habría sucedido sin el escaparate que Carlos I tuvo en la capital catalana en 1519.

Una de las cartas durante la travesía entre 1519 y 1522 alrededor del mundo con Juan Sebastián Elcano / MINISTERIO DE CULTURA
Una de las cartas durante la travesía entre 1519 y 1522 alrededor del mundo con Juan Sebastián Elcano / MINISTERIO DE CULTURA

Ahora, 500 años después de la llegada del buque español capitaneado por Elcano en sus últimos días a Sevilla, se ha vuelto a recuperar esta figura del cronista mundial. Pocas veces en la historia suceden este tipo de hazañas, pero Gonzalo Jiménez Tapia, graduado en historia y periodismo en la Universidad San Pablo CEU de Madrid, presentó un proyecto para seguir los pasos de Pigafetta en pleno siglo XXI. Por ello, se encuentra embarcado y narrando desde el barco de la armada el día a día de un nuevo giro al globo. Los textos compartidos por Jiménez constituyen una comparativa esencial entre las crónicas del siglo XVI y el mundo actual, con diferentes aportaciones a los campos de la biología, la tecnología, la física y otras disciplinas científicas que se van confiriendo durante el viaje.

El éxito de seguir hacia adelante

“Una expedición que supuso el mayor conocimiento de nuestro mundo, además de la comprobación científica y empírica de que la Tierra era redonda. Algo que comprobaron de forma consciente, que eso es lo más interesante”, apunta Rodríguez-Ponga. Esta decisión se dio cuando los navegantes llegaron a aguas del Sudeste asiático, una vez fallecido Magallanes, por lo que Elcano y su tripulación tuvo que escoger qué hacer: volver por el mismo camino o confiar en que no había un precipicio en el horizonte y continuar hacia el Oeste.

El buque Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)
Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

Un barco navegó hacia el Oeste y el otro volvió sobre sus pasos por el Este, por el Pacífico. Este último fracasó en su retorno a España. “Esto es una lección para la vida: hay que seguir adelante y confiar en tu proyecto”, asevera el rector de la UAO CEU, quien recuerda que eso fue lo que “les dio el éxito” a los guardiamarines de Elcano. Pero esta proeza no contó con ningún catalán entre la tripulación, lo que resulta una curiosidad histórica, teniendo en cuenta que se habían enterado que el navío partiría de Sevilla en Barcelona.

¿Por qué no fue ningún catalán?

Resulta sorprendente que se embarcaran más de 20 nacionalidades en la primera expedición que logró rodear el globo, cuando se enteraron del proyecto en Barcelona, pero no hubiera ningún catalán entre sus filas. “Yo creo que no fueron porque en esas Cortes los catalanes habían conseguido del rey lo que querían: las autorizaciones para tener más capacidad de navegación y comercio por el Mediterráneo”, señala Rodríguez-Ponga.

Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)
Juan Sebastian Elcano / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

La irrelevancia de conciudadanos catalanes en la expedición no desluce, no obstante, la importancia de Barcelona como una de las principales ciudades portuarias abiertas al mundo del sur de Europa. María Saavedra, directora de la Cátedra Internacional CEU Elcano Primera Vuelta al Mundo, recuerda que, previamente, los Reyes Católicos, Fernando II e Isabel I, “recibieron a Cristóbal Colón de su primer viaje de América” en la capital catalana. Algo que rechina al no haber sido excesivamente promocionado. “Aunque el impulso de estas expediciones, tanto la de Colón como la de Elcano, eran de impulso castellano, Barcelona jugó un papel fundamental”, sentencia la historiadora.

Carácter científico

El buque-escuela de la armada española, que estos días se encuentra atracado en el puerto de Barcelona, analiza e investiga algo que ya se comenzó a observar en el siglo XVI. “No solo es historia lo que conmemoramos y promocionamos, sino las técnicas utilizadas entonces, la observación astronómica y marina… además de la náutica”, pincela Saavedra. El objetivo final es realizar un estudio de la situación actual de los océanos, mediante este tipo de travesías mundiales actuales, y como están siendo contaminados.

Visita de los guardiamarinas del buque-escuela de la armada española atracado en Barcelona a la UAO CEU, con su rector (c) Rafael Rodríguez-Ponga / UAO CEU
Visita de los guardiamarinas del buque-escuela de la armada española atracado en Barcelona a la UAO CEU, con su rector (c) Rafael Rodríguez-Ponga / UAO CEU

A esto se dedica la Cátedra Internacional Elcano CEU, que surge en 2019 como resultado de un convenio entre la armada y la Universidad San Pablo CEU de Madrid, y los otros dos centros del grupo educativo privado en Barcelona, con el Abat Oliba, y en Valencia, con el Cardenal Herrera. La meta es difundir en el ámbito universitario “no solo lo que pasó entonces, sino las consecuencias actuales, que son muchas”, conciencia Rodríguez-Ponga.  

En septiembre de 2022 se cumplirán 500 años de la primera vuelta al mundo. Barcelona jugó un papel clave en esta hazaña que conmocionó y cambió la mentalidad de Occidente, y que ahora vuelve a recuperar las bases de 1519 y 1522 para hacer de la capital catalana ese foco cultural, científico y tecnológico que le brindó ese cosmopolitismo imperante durante el medievo y recuperado temporalmente con las Olimpiadas de 1992.