Rachel Szo y Yuval Abraham, directores de 'Naza' EFE
Un Leon de Oro sin sangre pone en evidencia la falta de riesgo del festival de Venecia: 'Woman unkown' triunfa y 'Naza' se conforma con un reconocimiento del jurado
Hasta dos premios se ha llevado la película danesa dirigida por May el-Toukhy, sin estar nunca en las quinielas
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Sin sangre. Así se podría definir el palmarés final de esta 83ª edición del festival de Venecia que ya pasó.
Han sido reconocidos muchos de los nombres que sonaban en las quinielas, porque tampoco ha habido tantas películas muy nuevas. Todo ha sido mucho tema político y poca apuesta cinematográfica. Por eso nadie pensaba que el León de Oro fuera a parar a manos de una película tan tibia.
Woman Unknown, de May el-Toukhy, ha sido la gran ganadora de la noche. No solo se ha llevado el que vendría a ser el premio a la mejor película de la Sección Oficial, sino también el de mejor actriz para la debutante Mathilde Arcel.
¿Por qué? Esa es la gran pregunta. Es cierto que la película gustó. No solo retrata la persecución danesa a los colaboracionistas, aplicándoles una violencia despreciable, sino también a las víctimas silenciosas de la guerra: las mujeres.
May el-Toukhy, la directora ganadora del Leon de Oro por 'Woman Unknown' EFE
La ganadora del León de Oro
Eso es lo que ha afirmado la directora por activa y por pasiva en las entrevistas y ruedas de prensa que ha dado. Es obvio que la protagonista es una mujer, pero hay temas más interesantes que sobrevuelan y que son igual de importantes.
El problema, o lo que hace un poco incomprensible que se lleve el León de Oro, es que, por un lado, es fallida a la hora de mostrar lo que denuncia. Pero, sobre todo, porque no tiene mucho más que el tema como defensa.
La cinta luce igual que cualquier drama de posguerra que se pueda ver un domingo por la tarde desde casa. No hay apuesta estética, no hay esa “arte cinematográfica” que lleva en el nombre la Mostra.
Por tanto, no se trata de si uno tiene unas inclinaciones por una película u otra. Un jurado premia la calidad artística. Y este, presidido por Maggie Gyllenhaal, lo ha hecho de manera cuestionable.
La mejor actriz de Venecia, primera polémica
El mismo premio a la actriz protagonista de la cinta ya ha sorprendido. Horas antes de la ceremonia, los mentideros hablaban de que las hermanas Rooney y Kate Mara estaban siendo buscadas para volver al Lido.
Aunque el nombre que más sonaba desde que se presentó Un bon petit soldat era el de una sobria, contenida y sobresaliente Alba Rohrwacher, en este papel de víctima de un sistema laboral depredador.
Un guion redondo
Por fortuna, el ajustado texto de la cinta, firmado por su director, Stéphane Brizé, Coralie Amédéo y Olivier Gorce, se ha llevado el premio al mejor guion. Merecido, porque ha sido de las pocas películas del certamen que dejaba la denuncia a las imágenes.
En Un bon petit soldat son las acciones las que denuncian, no las voces de sus intérpretes, que ejercen o son víctimas de aquello denunciado: a saber, el inhumano mundo laboral. Y gracias a ello llegan a una escena tan dramática que rompe el corazón.
A partir de aquí, los premios ya sí que se han ajustado a las quinielas y, más o menos, a la calidad de las películas galardonadas.
Así, no ha habido sorpresas cuando ha sonado el nombre de John Malkovich como ganador de la Copa Volpi a la mejor interpretación masculina. Su papel de agente de la CIA cínico, perverso, mordaz y con drama que interpreta en Wild horse nine ya olía incluso a Oscar desde el primer momento.
También estaba entre las favoritas Possible Love, de Lee Chang-dong, quien otro año más sale de un gran festival sin el máximo reconocimiento. Aunque esta vez ha estado cerca.
Su cinta, que también habla de la situación de la clase obrera, tan olvidada, ignorada y llamada a desaparecer por la falacia de la clase media, se ha tenido que conformar con el León de Plata, el Gran Premio Especial del Jurado.
Para muchos era insuficiente. Igual que el reconocimiento a Ilya Khrzhanovsky por la dirección de la mastodóntica Dau.
La cinta de tres horas y media sobre el premio Nobel Lev Landau fue una de las más aplaudidas. Las recreaciones de las ciudades soviéticas que aparecen en la época, el esfuerzo de dirigir a un equipo de más de 2.000 trabajadores y la dureza, violencia y suciedad de sus imágenes ameritaban este reconocimiento.
El cineasta Ilya Khrzhanovsky, director de 'Dau' EFE
Aunque, si hay una película de la que todo el mundo ha hablado en esta edición del Festival de Venecia, ha sido Naza.
La película dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor dejó mudas a todas las salas donde se proyectó.
'Naza', un premio que sabe a poco
El relato frío de los servicios de inteligencia militar israelíes sobre los sistemas diseñados para exterminar al pueblo de Gaza sobrecoge al espectador. Y las imágenes en paralelo de una vida normal en Tel Aviv ayudan a fortalecer el mensaje.
Como bien ha dicho Abraham al recoger el premio, la cinta “no cuenta nada que no se haya publicado ya”. El problema es que, pese a saberlo, se ha pasado página, se ha silenciado.
Fotograma de 'Naza'
Es ahora, cuando unas imágenes muestran en boca de los responsables de esta matanza cómo matan a un pueblo sin parecer sufrir un poco, cuando de nuevo esta guerra ha vuelto a la palestra. Al menos durante unos días.
Por eso, por todo lo generado en el público y la repercusión mediática, que Naza solo se haya llevado un Premio Especial del Jurado ha sido duramente criticado. ¿Falta de atrevimiento? Eso puede que nunca se sepa.
Todas las películas premiadas en el festival de Venecia
Lo único que sí se conoce es el palmarés, que un año más ha sido decepcionante y que finalmente ha quedado así:
- León de Oro a la mejor película: Woman Unknown, de May El-Toukhy.
- Gran Premio del Jurado (León de Plata): Possible Love, de Lee Chang-dong.
- León de Plata a la mejor dirección: Ilya Khrzhanovsky, por Dau.
- Premio Especial del Jurado: Naza, de Yuval Abraham y Rachel Szor.
- Copa Volpi a la mejor actriz: Mathilde Arcel, por Woman Unknown.
- Copa Volpi al mejor actor: John Malkovich, por Wild Horse Nine.
- Premio al mejor guion: Stéphane Brizé, Coralie Amedeo y Olivier Gorce, por Un bon petit soldat.
- Premio Marcello Mastroianni al mejor intérprete emergente: Malou Khebizi, por 15/18. A Place to Heal.