Petia Radeva, experta en IA

Petia Radeva, experta en IA Crónica Global

Creación

Petia Radeva, experta en IA: “Es una tendencia imparable y hay oportunidades de futuro”

La profesora, seleccionada en la Lista LaIA 2025, reflexiona sobre su trayectoria, la inteligencia artificial aplicada a la salud, los retos éticos de la tecnología y la falta de mujeres en la informática

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Petia Radeva creció en un hogar donde las matemáticas eran importantes –su madre era profesora de esta materia– así que al terminar la escuela no dudó en cursar la carrera de Matemáticas Aplicadas en la universidad de Sofía (Bulgaria).

“Me gustaban mucho las matemáticas, pero siempre buscaba alguna aplicación, quería encontrarles una utilidad, su relación con la realidad”, explica.

Primer contacto con la IA

En esa época, 1989, la Facultad de Matemáticas de Sofia había incorporado varias asignaturas de informática y cuando llegó el momento de hacer el trabajo de final de carrera, sus tutores le propusieron desarrollar un reconocedor óptico de caracteres.

“Es lo que usamos cuando hoy, por ejemplo, entramos el coche en un párking, hay una cámara instalada y un algoritmo reconoce la matrícula y nos abre la barrera”, aclara.

Petia Radeva

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Este fue su primer acercamiento a la inteligencia artificial, y le gustó mucho: “Vi que había sitio para la creatividad, para inventar cosas interesantes y resolver problemas reales”.

Estudios en la UAB

Además de las matemáticas, Radeva tenía otra pasión: la cultura y la lengua española, que por aquel entonces dominaba bien. Así que, armándose de valor, escribió una carta a la facultad de Informática de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) para solicitar que la aceptaran.

Era 1991, no existía el e-mail y Bulgaria apenas empezaba su apertura política. “Para mi sorpresa y felicidad, me contestaron que sí”, sonríe.

“Todavía estoy aquí”

La UAB le propuso incorporarse al máster en Inteligencia Artificial y Procesamiento de Imágenes, estudios que después alargó con un doctorado en Visión por Computador. “Y, bueno, todavía estoy aquí”, se ríe.

Radeva es actualmente catedrática de la Facultad de Matemáticas e Informática, investigadora principal del Grupo de Investigación Consolidado en Inteligencia Artificial y Aplicaciones Biomédicas de la UB y editora principal de la revista académica Pattern Recognition, una de las más prestigiosas en su área de investigación, dedicada al estudio y aplicaciones del reconocimiento de patrones y aprendizaje automático.

IA y salud

Su trayectoria de investigación, centrada en los campos del aprendizaje automático y profundo, la visión por computador y la inteligencia artificial aplicada a la salud, fueron motivo de su selección en la Lista LaIA 2025, una iniciativa de la plataforma Donadigital que distingue a 55 mujeres referentes del sector TIC con el objetivo de promover el compromiso y el talento femenino en este ámbito e inspirar a las generaciones futuras.

“Está muy bien dar visibilidad a las mujeres del sector con este tipo de iniciativas, aunque el problema de la brecha de género empieza en el bachillerato”, comenta, lamentando el bajo porcentaje de chicas que apuestan por la informática al elegir estudios universitarios.

Elevada empleabilidad

Aunque las cifras han mejorado en los últimos años, la diferencia es aún significativa: el 85,2% de los titulados en Informática en 2023 eran hombres y el 14,8%, mujeres, según datos del Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU).

“Una de las claves para atraerlas a la informática es que conozcan su elevado nivel de empleabilidad”, insiste. Según datos del SIIU, nueve de cada diez graduados encuentran trabajo, y la tendencia seguirá igual o mejor en el futuro próximo.

A pesar de ello, la presencia de prejuicios – “Informática no es una carrera para chicas”– así como la falta de visibilidad de las referentes femeninas en el hogar siguen siendo un gran obstáculo para atraer a nuevas estudiantes a las aulas universitarias.

“Imparable”

“Los jóvenes hablan con mucha gente antes de decidir sus estudios: padres, profesores, gente mayor… Todos tienen que saber que la IA es una tendencia imparable y donde hay oportunidades de futuro”, comenta.

Radeva recuerda que en una charla con estudiantes de bachillerato el año pasado, muchas chicas demostraron tener un interés vivo por la IA, por las mismas razones que cuando ella era joven: “Por sus aplicaciones en la vida diaria, sobre todo sus aplicaciones sociales, como salud o transporte”.

Aplicaciones útiles

“Para solucionar el caos de Rodalies, ¿por qué no podemos utilizar un dron que vaya revisando el estado de las vías o enviar a un robot para que las limpie? Hay tantos aspectos cotidianos en los que la IA puede ayudar, que sin duda nos cambiará la vida”, asegura.

Su interés por aplicar la IA en el ámbito de la salud empezó durante los años de máster en la UAB, cuando le plantearon analizar los huesos carpianos de la muñeca para medir con exactitud la edad ósea, un eficaz indicador de la madurez esquelética de los huesos de un niño y de posibles problemas de crecimiento.

El tren de Rodalies accidentado en Gelida

El tren de Rodalies accidentado en Gelida Kike Rincón Europa Press

“Si se detecta inmadurez ósea durante la adolescencia, el problema puede tratarse con hormonas y evitar el crecimiento anómalo –chicos y chicas muy, muy altos o muy, muy bajos, lo que puede ser un problema muy importante para su realización profesional y personal–”, explica.

Nutrición y medicina

En paralelo a su actividad docente, Radeva, que da clases de visión computacional y Deep Learning (aprendizaje profundo) a los alumnos del máster interuniversitario en Ciencia de Datos de Salud (MHEDAS), lidera dos proyectos de investigación biomédica en colaboración con un equipo médico del Hospital Clínic.

El primero, en colaboración con la doctora Rosa Casas y su equipo del Clínic, gira en torno a la nutrición y su impacto en nuestra salud, desde enfermedades como obesidad, diabetes o problemas cardiovasculares, a la obsesión por la delgadez y el uso masivo de medicamentos como Ozempic.

Monitoreo no invasivo

“Lo que queremos es desarrollar una especie de FitBit para la comida, una herramienta que monitorice nuestra nutrición de forma no intrusiva y precisa a partir de fotografías de lo que comemos”, dice.

“De hecho, un exdoctorando de la doctora Casas, Marc Bolaños, es el CTO de la empresa Logmeal, que intenta llevar esta tecnología a la sociedad para el uso por todas las personas interesadas”, añade.

Reconocimiento facial

El segundo proyecto, vinculado al cáncer de laringe y garganta, desarrollado en colaboración con la doctora Isabel Vilaseca y su equipo del Hospital Clínic, pretende desarrollar herramientas de IA para que los médicos puedan caracterizar mejor el tumor y sugerir cuál es la intervención más apropiada”, aclara.

En ambos proyectos, la visión por computador es su punto fuerte. “La visión por computador es un área de la inteligencia artificial que lo que pretende es diseñar e implementar algoritmos para ver y entender las imágenes y vídeos”, aclara.

Sistema de reconocimiento facial

Sistema de reconocimiento facial Europa Press

Entre ellos se encuentran los mecanismos de reconocimiento facial, una tecnología que, “lógicamente, puede tener buenas o malas aplicaciones”, menciona.

La ley IA

Radeva celebra que la Comisión Europea haya aprobado la Ley de Inteligencia Artificial (European AI ACT), que intenta regular y controlar el uso de la IA en el ámbito europeo, además de las regulaciones nacionales.

Sin embargo, también cree que es responsabilidad de la sociedad asegurarse de que el uso que se hace de la IA es bueno o malo, lo que requiere mantenerse informado.

“El miedo a la IA viene por ignorancia”

“El miedo a la IA, muchas veces viene por la ignorancia. Por eso nosotros, como ingenieros y expertos en IA, tenemos la tarea de explicar a la sociedad de qué manera los algoritmos pueden ser buenos o malos, a qué la gente tiene que tener miedo y a qué no tiene que tener miedo”.

Como investigadora europea, también dice tener otra responsabilidad: aumentar la colaboración con China. “China está avanzando muchísimo en el ámbito tecnológico; hemos de encontrar la forma de colaborar más, porque, si no, estamos perdiendo todos, nos estamos quedando atrás”, concluye.