Robert Wyatt (d) con Juan Bufill (i), Pedro Burruezo (2i) y María José Peña (2d) en el bar Las Palomas, Castelldefels, 1987

Robert Wyatt (d) con Juan Bufill (i), Pedro Burruezo (2i) y María José Peña (2d) en el bar Las Palomas, Castelldefels, 1987 M. PILAR TIRBIÓ

Creación

Juan Bufill: “Esta exposición se tendría que haber hecho hace años”

El MACBA recupera el legado del colectivo FVI (Film Vídeo Información), un grupo de artistas experimentales, pioneros en la creación y difusión del audiovisual, fundado en Barcelona en 1977

24 marzo, 2024 00:00

Noticias relacionadas

A finales de 1985, TV3 comenzó a emitir Arsenal, una serie de programas concebidos por Manuel Huerga junto a Juan Bufill y Jordi Beltran con una duración flexible, una temática diferente en cada episodio y un lenguaje visual disruptivo repleto de referencias artísticas y culturales. Un formato absolutamente rompedor, incluso para hoy, de carácter vanguardista que proponía una nueva cultura del audiovisual.

Para Juan Bufill, polifacético autor, cineasta catalán y comisario de la muestra Visual origen, en el MACBA, dedicada a esa etapa, aquella arriesgada apuesta de la televisión catalana fue posible porque en las etapas pioneras siempre hay más libertad. Después, las rutinas van esclavizando. Los intereses también. Ahora los planteamientos son bien diferentes y el icónico programa, que era también un laboratorio experimental, apenas ha estado presente en la celebración del 40 aniversario del ente catalán, una corporación que presume de ser pionera en innovación, contenidos y formatos.

La llamada de Marta Ferrusola a TV3

“Ahora están promocionando una televisión mucho más populista. Están orgullosos de haber enseñado la serie Dallas en la que se hacían putadas unos a otros, los culebrones, el fútbol, pero yo creo que en cualquier momento TV3 podría volver a ser una televisión muy moderna”. Como lo fue en los primeros años con Lluís Maria Güell al frente de la programación.

Recuerda Bufill que cuando se emitió el episodio titulado Crits (Gritos), Marta Ferrusola telefoneó a los directivos de TV3 diciéndoles: “Hemos de acabar con este programa de anarquistas”. Era el número 6 y llegaron a hacer 44. “Les costó acabar con nosotros. La libertad asusta mucho a la gente, más a las instituciones que basan su poder precisamente en el miedo”.

La exposición recupera el legado de este grupo pionero del cine experimental

La exposición recupera el legado de este grupo pionero del cine experimental MACBA

Hasta el 26 de mayo

Arsenal fue una de las muchas contribuciones que los integrantes del FVI, formado inicialmente por Eugènia Balcells, Eugeni Bonet, Juan Bufill, Manuel Huerga, Carles Hac Mor, Ignacio Julià y Luis Serra, aportaron tanto en proyectos conjuntos como en propuestas de carácter individual a todos los ámbitos artísticos, especialmente en cine, vídeo y televisión.

La exposición Visual origen. Film / Vídeo / Información (hasta el próximo 26 de mayo en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona) rescata el legado de este grupo pionero en la creación audiovisual desde 1976 y a lo largo de la década de los 90.

Imaginando futuros: el origen del FVI

Para apreciar en toda su magnitud las aportaciones del FVI hay que retroceder hasta finales de los años 70. “Un momento un poco difícil de entender para los que no lo vivieron”, cuenta Bufill a Crónica Global. Franco había muerto en el 75 y Arias Navarro ostentaba la presidencia del Gobierno. En Barcelona, alejada del epicentro del poder político, ya se respiraban aires de libertad. “Era un momento que parecía que todo estaba por hacer, que podías imaginar futuros”.

En ese contexto de tímida, pero ansiada apertura, un grupo de jóvenes artistas, críticos y creativos, que se habían conocido viendo películas de Werner Herzog, Chantal Akerman y Michael Snow en esporádicas sesiones de cine experimental en el Instituto Alemán de Cultura, el Instituto Norteamericano o en algún ciclo de autor de la Filmoteca de Catalunya, decidieron dar a conocer las múltiples posibilidades de este arte visual que amplía los límites del lenguaje audiovisual y del que no se hablaba desde los sectores del cine comercial.

Manuel Huerga, Eugeni Bonet y Juan Bufill, viaje nocturno de Barcelona a París para preparar la muestra del Centre Pompidou de 1982

Manuel Huerga, Eugeni Bonet y Juan Bufill, viaje nocturno de Barcelona a París para preparar la muestra del Centre Pompidou de 1982 LUIS SERRA

“Ni siquiera sabían quiénes eran los autores de cine experimental”, lamenta. Con esta vocación de explorar y difundir el potencial del cine y del vídeo de carácter experimental y de vanguardia nació en la Barcelona de 1977 el grupo FVI. “Éramos pioneros no solo de hacer cine experimental y luego más tarde del vídeo, la televisión y otras cosas, sino también en la labor de difusión de todo este mundo”.

El uso de los medios audiovisuales

Como colectivo también editaron dos números de la revista Visual (1977-78). La publicación se planteó, según ellos mismo explicaron, como un “lugar de información e investigación en torno al uso no-comercial de los medios audiovisuales”.

Además, a principios de los 80, el cine experimental de algunos de los miembros alcanzó una notable proyección internacional. Películas de Balcells, Bonet, Huerga y del propio Bufill representaron a España en la XVI Bienal de Sao Paulo de 1981. Los cuatro cineastas junto a Zulueta, José Val del Omar y José Antonio Sistiaga, entre otros, participaron también en la muestra titulada Cinema d’avant-garde en Espagne. Une anthologie celebrada en el Centre Georges Pompidou de París en 1982.

La exposición 'Visual origen' permanecerá en el MACBA hasta el próximo 26 de mayo

La exposición 'Visual origen' permanecerá en el MACBA hasta el próximo 26 de mayo MACBA

Una habitación propia para el cine experimental

Considera Juan Bufill que “esta exposición se tendría que haber hecho hace años”. En 2004, cuenta, le propuso a Borja-Villel, por aquel entonces director del MACBA, hacer una exposición de cine experimental que enseñara las nuevas visiones, que mostrara “lo que el lenguaje cinematográfico había aportado a la visión, a la comprensión de la realidad”. Finalmente, la propuesta tomó forma, pero no como exposición, sino como un programa de varias sesiones, Cinevisión, que a modo de antología recogía algunos de los mejores títulos de la historia del cine experimental americanos y europeos.

Ahora, con Elvira Dyangani Ose al frente del museo barcelonés, por fin ha sido posible hacer la muestra. Aunque reconoce que todo cuesta demasiado. Afortunadamente, actualmente hay programaciones bastante buenas como la de Xcèntric en el CCCB o los espacios dedicados a José Val del Omar y José Antonio Sistiaga en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Pero aún queda mucho por hacer.

El cine, a otro ritmo

“Hace falta que forme parte de todos los museos. Que entiendan que es un medio más tal como lo es la fotografía o el cómic. Creo que a los museos les falta un poco esta visión íntegra de las artes que reivindicaron las vanguardias. La visión de las artes como una totalidad”.

No es fácil en un contexto en el que la dinámica de los museos genera una serie de estéticas en las que sí tiene encaje el videoarte, por su carácter objetual, pero en cambio el cine experimental no les acaba de resultar una obra vendible. Todo el mundo relaciona el cine con la narrativa del siglo XIX basado en el lenguaje del teatro, pero “el cine puede ser muchas más cosas”. El suyo lo relaciona con lo que hace “Paul Klee, Joan Miró o Rothko, y eso, hecho en cine, va muy lento, cuesta incorporarlo”.