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Una aeronave de Turkish Airlines en la pista del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas / CG

Turkish Airlines se repliega en España tras la implosión de su ‘hub’ en Estambul

La aerolínea congela su crecimiento, fulmina su oficina de comunicación y se conforma con repetir los resultados de 2015

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Turkish Airlines se repliega en España. La aerolínea de bandera de Turquía ha congelado su plan de expansión en el país y ha acometido cambios tras vivir un año negro, con una masacre terrorista en su nodo de vuelos en Estambul y un intento de golpe de estado el pasado verano. Todo ello en menos de veinte días.  

Turkish está sufriendo. Es normal que frene su crecimiento en España: las cifras de tráfico se han resentido por la crisis casi permanente en su país de origen”, explica un directivo de la aerolínea.

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Oficialmente, la aerolínea rechaza avanzar las líneas maestras de su expansión para el próximo año, ni aclara si ampliará los 21 vuelos semanales que opera desde Madrid o los 28 desde Barcelona.

Para el ejercicio en curso, Turkish sólo confirma que se ha anotado 700.000 pasajeros en España en los ocho primeros meses del año, con la previsión de llegar al millón el 31 de diciembre.

Los guarismos apenas igualan los de 2015, pese al crecimiento global del tráfico aéreo del 7,8% en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y del 11,3% en Barcelona-El Prat.

Privilegios fuera

El frenazo de Turkish en España ha provocado algunos cambios internos en la aerolínea. La compañía ha fulminado su oficina interna de comunicación, y ahora apuesta por la agencia Globally para gestionar las relaciones con los medios.

“Turkish optaba por la comunicación integrada en sus diez destinos con más tráfico fuera de Turquía. Eso incluía España”, lamenta el mismo directivo.

Otra fuente arroja más luz. “Era una aerolínea que no reparaba en gastos: cuando abría oficina, ponía piso, coche y escuela para los hijos de los directivos. Aquellos días se han acabado”, enumera.

Rivales hacia Asia

Preguntado sobre el estado general de las conexiones con Asia, el consultor aeronáutico Jaume Adrover da más pistas sobre el mercado. “Turkish compite con Qatar, Emirates y Aeroflot para gestionar los enlaces entre España y este continente. Cada una con su propio hub: Estambul, Doha, Dubái y Moscú”, aclara.

En este tablero, Turkish partía con ventaja hasta que el Estado Islámico y parte del ejército abrieron su hub en canal con un atentado y un intento de golpe en verano. “Estambul está en mejor posición que sus rivales para actuar de entrada a Asia, pues son menos horas de vuelo que Doha o Moscú”, agrega el también director de la consultoría GPA.

Salir por la tangente: África

Así las cosas, ¿sobrevivirá Turkish en el futuro? “Los cambios en la expansión eran esperables por los factores exógenos. Pero el mercado de vuelos a Asia es grande. Turkish se recuperará y será capaz de competir con las grandes del Golfo”, apostilla el profesional.

En este contexto, la operadora nacional confía en un destino inesperado para salir del pozo. "Qatar es imbatible en producto, y Singapore quita horas de vuelo con su conexión sin escalas Barcelona-Singapur-Changi. Turkish apuesta, entre otros, por África, donde crecerá al ritmo del 29% este año", concluye un directivo de la compañía.