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El presidente de BBVA, Carlos Torres / EP

Torres insiste en desvincular al consejo del BBVA del ‘caso Villarejo’

La relación de la entidad con Cenyt y el coronavirus protagonizan una singular junta de accionistas de la entidad financiera

6 min

El presidente del BBVA, Carlos Torres, desvinculó una vez más al actual consejo de administración de la entidad financiera del caso Villarejo acerca de la relación del banco con la sociedad Cenyt, controlada por el excomisario de policía del mismo nombre. El ejecutivo, que insistió en que la compañía está colaborando con la Justicia, tuvo que asumir las reclamaciones de algunas de las personas que aparecen en el sumario del caso como espiados por orden del banco.

Entre ellos estuvo Luis del Rivero, expresidente de Sacyr. Al igual que hizo en la junta del año pasado, Del Rivero empleó el turno de intervenciones para reprochar a la entidad sus actuaciones en el caso y hacer hincapié en que el levantamiento del secreto de sumario, que se llevó a cabo a comienzos de febrero, puso de manifiesto las numerosas actuaciones de espionaje que, presuntamente por orden del banco, llevó a cabo la sociedad del excomisario José Manuel Villarejo.

Retirada de la presidencia de honor

“En su declaración ante el juez, Francisco González volvió a decir que no conocía nada de estos asuntos y que, en todo caso, habrían sido subalternos los que habrían actuado por su cuenta”, apuntó Del Rivero para concluir que el sumario había dejado en evidencia al expresidente de la entidad. Por este motivo, solicitó la retirada de su título de presidente de honor del banco y su posterior concesión, con carácter póstumo, al expresidente Emilio Ybarra, así como la retención de los activos del banco de los que disfruta, en alusión al plan de pensiones valorado en más de 80 millones de euros.

“El año pasado dije que teníamos que poner atención a la independencia real de los asesores en este asunto porque, de lo contrario, acabaríamos pagando las consecuencias. Y ya hemos visto cómo las hemos pagado, con la imputación del banco, del expresidente y de algunos consejeros”, recordó Del Rivero.

"Han intervenido en mi vida"

Durante su intervención, el expresidente de Sacyr tuvo un intercambio de pareceres con el secretario del consejo cuando éste le apremió a finalizar su intervención por haber excedido el tiempo concedido a cada accionista. “Ustedes me han intervenido 869 llamadas telefónicas, han dispuesto medios para mi siguimiento y el de mi familia, han intervenido en mi vida personal y, gracias a sus maravillosas gestiones, he tenido que ser operado a corazón abierto. Ruego que si me paso dos o tres minutos en mi intervención, me los concedan”.

En esta misma línea intervino el abogado Felipe Izquierdo, que recientemente presentó una querella contra la entidad, ya que también aparece en el sumario como uno de los presuntamente espiados.

“Soy uno de los perjudicados directos por las actuaciones deleznables del banco. Consta como hecho acreditado por la investigación interna de PwC que existe un informe con averiguaciones sobre mi persona. Y ningún responsable del banco se ha dirigido a mi para darme una explicación o para disculparse”, aseguró visiblemente molesto Izquierdo, que después se preguntó. “¿Es esto acorde con los principios y la ética que cacarean ustedes?”

Descarta provisiones

En su respuesta, Torres dijo que el BBVA “siempre ha actuado en el mejor de los intereses para la entidad y el accionista”, al tiempo que recordó que para contribuir al esclarecimiento de los hechos el banco contrató a PwC para hacer un informe forensic que incluyera todos los contratos firmados con Cenyt. “La colaboración con la Justicia ha derivado en la aportación de numerosos documentos y de más 15 horas de declaraciones ante el juez”, recordó Torres, quien descartó que BBVA registrara provisiones para cubrir posibles impactos negativos para la compañía por el devenir del caso.

“La Justicia tiene sus propios plazos, el tema aún no está en una fase avanzada y siempre hemos defendido que los hechos investigados no implican responsabilidades para el banco”, concluyó.

Junta de precauciones

Por lo demás fue una junta atípica por la crisis del coronavirus, que hizo que la asamblea contara con la presencia física de menos de 100 accionistas en el lugar de celebración, el Palacio Euskalduna. Además, en contra de lo que es habitual en las juntas, en el escenario tan solo había tres personas: además de Torres, el consejero delegado, Onur Genç, y el secretario del consejo, Domingo Armengol; el resto de consejeros ocupaban diversos asientos en la sala, con la separación recomendada por las autoridades, para prevenir potenciales contagios.

En relación con esta crisis, Torres señaló que “tenemos que estar todos muy coordinados para mitigar la epidemia y minimizar sus efectos económicos”.