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Las sociedades 'offshore' para eludir impuestos, un negocio en decadencia

Esquivar a Hacienda desde paraísos fiscales es una práctica cada vez más desaconsejada pero, lejos de desaparecer, los entramados de numerosas multinacionales sobreviven en la sombra

13 noviembre, 2022 00:00

¿Sale a cuenta montar una sociedad en un paraíso fiscal para ahorrarse impuestos? En los últimos años se ha reducido la lista de países en que los negocios no tributan y que, además, ocultan su actividad económica a los países europeos y las reformas legales han llevado a que cada vez menos empresarios emprendan el camino offshore.

Eso no quita que algunas consultoras todavía se dediquen exclusivamente a asesorar a firmas europeas para montar sociedades en estados y regiones como Panamá, las islas Caimán, las Seychelles, Jersey, Mónaco, Luxemburgo, Singapur o Hong Kong. También en Vanuatu, el archipiélago de Oceanía que ya ha empezado a generar refugiados climáticos, o Delaware, el estado demócrata de EEUU cuyo senador fue Joe Biden y que atrae a numerosas compañías por sus ventajosas condiciones fiscales.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llega a la Casa Blanca desde Delaware / EP

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llega a la Casa Blanca desde Delaware / EP

600 euros y adiós a Hacienda

Estas agencias ofrecen la constitución de sociedades en estas jurisdicciones, un servicio que a menudo entregan en 24 horas y que ofrecen por solo 600 euros. ¿Hay gato encerrado?. "Yo si tuviese que mover mi empresa y alguien me dice que hace este servicio por 600 euros, dudaría mucho", advierte Jordi Damià, profesor de estrategia de Eada.

El académico recuerda que "el empresario se está jugando mucho, que la empresa funcione, tener problemas serios si este tema no está bien cerrado". Bien hecho, el proceso es más complicado, pues hay que pedir "un estudio exhaustivo sobre riesgos y oportunidades" y asesorarse con buenos abogados en el país de origen y de destino, del que hay que tener clara no solo la estructura fiscal, sino también la disponibilidad de talento, infraestructuras, proveedores y materias primas.

Alibaba tiene sedes en las ciudades chinas de Pekín y Hangzhou, y en las Islas Caimán, un paraíso fiscal / EUROPA PRESS

Alibaba tiene sedes en las ciudades chinas de Pekín y Hangzhou, y en las Islas Caimán, un paraíso fiscal / EUROPA PRESS

Multinacionales en Bermudas

El abogado fiscalista Esaú Alarcón desaconseja las "estructuras fiscales en países no colaboradores únicamente con un objetivo fiscal". "Has de tener trabajadores", señala, lo que significa que "las multinacionales tienen más posibilidad de utilizar jurisdicciones y territorios para sacar beneficios fiscales" que los pequeños negocios.

La familia real británica en una visita a las Bahamas, considerado un paraíso fiscal, mientras las 'offshore' están en decadencia / EP Jordi Garcia-Petit

La familia real británica en una visita a las Bahamas, considerado un paraíso fiscal, mientras las 'offshore' están en decadencia / EP Jordi Garcia-Petit

En un momento en el que la constitución de este tipo de firmas pantalla está en decadencia, algunos grandes grupos marcan la excepción, pues sus dimensiones son tan grandes que tienen recursos para abrir una sede real en estos paraísos: no necesitan abrir filiales de ultramar porque tienen capacidad para convertirse a si mismas en una offshore. Es el caso de los hoteles Mandarin Oriental, con sede fiscal en las Bermudas, la operadora de puertos Hutchison Port (Islas Vírgenes Británicas), Royal Caribbean (Liberia) o FTX (Antigua y Barbuda-Bahamas), el gigante de las criptomonedas que quebró el pasado viernes.

Las oficinas donde residen Mandarin Oriental y su propietaria, Jardine Matheson, en la segunda línea de costa de la capital de Bermudas, Hamilton / GOOGLE

Las oficinas donde residen Mandarin Oriental y su propietaria, Jardine Matheson, en la segunda línea de costa de la capital de Bermudas, Hamilton / GOOGLE

Irlanda, Portugal y Estonia

Valentí Pich, presidente de la Comisión de Economía y Fiscalidad de Foment del Treball, considera que la digitalización y la opinión pública han provocado un desinterés por los entramados de elusión de impuestos. "Aparecer en periódicos por operar en paraísos fiscales hoy en día está mal visto socialmente", indica el empresario.

Jersey, isla británica situada a 22 kilómetros de Francia, considerada paraíso fiscal.

Jersey, isla británica situada a 22 kilómetros de Francia, considerada paraíso fiscal.

A pesar de ello, Alarcón añade que la fiscalidad depende del sector en el que opere la empresa, pues en actividades como la logística marítima existen bonificaciones entre España y otros destinos europeos, como Grecia o Chipre. Esto no es lo mismo que un paraíso fiscal, pero países de baja tributación como Irlanda, Portugal o Estonia se hacen cada vez más atractivos. Pich concluye que, para prevenir la centrifugación recaudatoria al extranjero, "los estados deben analizar qué políticas fiscales pueden hacer que sean atractivas", ya que "la fiscalidad, en un margen, es un elemento de competitividad".