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Requisitos para montar una agencia inmobiliaria

Es importante estar bien informado y asesorado antes de lanzarse a cualquier negocio, también si vamos a empezar a trabajar con bienes inmuebles

14 min

Invertir en un nuevo negocio es una de las decisiones más importantes para cualquier inversor. Emplear nuestros ahorros en un proyecto de futuro sin disponer de un plan económico o de un asesoramiento experto puede hacer que nuestros objetivos se vayan al traste antes de lo previsto.

Esto es aplicable a cualquier tipo de negocio, incluidas las agencias inmobiliarias. La propia complejidad de esta actividad exige ciertos requisitos que debemos tener en cuenta si queremos tener oportunidades de éxito.

Condiciones necesarias

No cumplir con estas premisas puede suponer importantes riesgos, como ejercer la actividad al margen de la ley, que la empresa no cumpla con las expectativas del mercado o incluso, que no sobreviva a la alta competitividad, lo que la haría inviable a corto - medio plazo.

Los requisitos para abrir una agencia inmobiliaria son principalmente de dos tipos, Jurícidos y fiscales (creación de la sociedad, elección del local donde se va a ejercer la actividad, seguros pertinentes y cumplimiento de la normativa), por un lado, y los aspectos comerciales, de estructura y servicios (análisis del mercado y de la competencia, elección del modelo de negocio, plan de viabilidad económica y financiera, local y estructura necesarios definición de los servicios y elaboración de un plan de acción), por otro.

Requisitos jurídicos y fiscales para abrir una agencia inmobiliaria

La intermediación inmobiliaria es una actividad liberalizada en España, por lo que la creación de una nueva empresa para poder llevarla a cabo es relativamente sencilla.

El ejercicio de intermediación inmobiliaria puede ser llevado a cabo por una persona física o a través de un modelo de franquicia inmobiliaria, para cuyo caso se debe crear una sociedad de tipo mercantil.

Requisitos jurídicos para la creación de la sociedad

  1. Solicitud del nombre en el Registro Mercantil: el solicitante deberá ser un socio de la misma y verificar que el nombre no esté siendo utilizado por otra persona jurídica.
  2. Apertura de una cuenta bancaria a nombre de la sociedad de constitución: esta cuenta debe disponer de un capital mínimo obligatorio de 3000 euros (capital mínimo exigido para constituir una sociedad mercantil en España) aunque lo recomendable es ingresar una cantidad superior para disponer de un margen de maniobra.
  3. Solicitud del número de identificación fiscal provisional: requisito indispensable para operar con Hacienda.
  4. Formalización de la escritura pública ante notario: el notario formalizará la escritura cuyo objeto social debe corresponderse con la actividad que vayamos a desarrollar.
  5. Liquidación del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados: se trata de un requisito formal que no supone ningún desembolso económico (al quedar exento).
  6. Inscripción de la escritura en el Registro Mercantil
  7. Solicitud del CIF definitivo y alta en IAE: debemos dar la empresa de alta en el Impuesto de Actividades Económicas, en el epígrafe correspondiente según la actividad. Este impuesto quedará exento de pago para cantidades inferiores al millón de euros.

Elección del local donde se va a ejercer la actividad

  1. Solicitud de licencia de obras: solo en caso de ser necesario. 
  2. Solicitud de licencia de apertura: la intermediación inmobiliaria es una actividad amparada por la ley 17/2009 sobre libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, por lo que para la obtención de la licencia será suficiente con una declaración responsable del representante de la empresa.
  3. Informe de Riesgos Laborales: otro de los requisitos obligatorios es solicitar un Informe de Riesgos Laborales realizado por una empresa autorizada.
  4. Trámites previos de la Seguridad Social: finalmente, para poder comenzar con la actividad, será necesario llevar a cabo una serie de requisitos formales relativos a la Seguridad Social, tales como:
    1. El administrador debe darse de alta como autónomo en el Régimen de Autónomos Societarios.
    2. Se debe inscribir la empresa en la Seguridad Social.
    3. Si se dispone de algún empleado en régimen laboral, este debe ser dado de alta en la Seguridad Social.
    4. Si existen trabajadores autónomos que desarrollen en nuestro local su actividad profesional, será conveniente comprobar que estén dados de alta en el sistema.

Seguros pertinentes

Otra de las obligaciones por parte del administrador o responsable de la nueva empresa será la de contratar una serie de seguros, tales como:

  • Seguro de Responsabilidad Civil Profesional y de Responsabilidad Patronal: que cubra posibles daños que puedan sufrir terceras personas durante el ejercicio de su actividad profesional.
  • Seguro de Caución: tan solo es obligatorio en algunas CC. AA.

Cumplimiento de la normativa

La nueva normativa de protección de datos obliga actualmente a mantener a todo el personal informado con respecto al cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

Por último, se debe tener en cuenta que la actividad de intermediación inmobiliaria es una de las afectadas por la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales, estando obligadas al cumplimiento de la misma, debiendo tener un representante ante posibles organismos oficiales, elaborando un manual informativo y formando a todo el personal al respecto.

Aspectos comerciales, de estructura y servicios

Una vez llevados a cabo todos los requisitos jurídicos y fiscales, pasaremos a los aspectos puramente comerciales, de estructura y servicios necesarios para el desarrollo del día a día del negocio inmobiliario.

Análisis del mercado y la competencia

Aunque no es un requisito obligatorio, es sumamente importante realizar un análisis del mercado y de la competencia donde se ubicará la futura agencia, a fin de disponer de una información mínima viable. Algunos de los aspectos básicos a tener en cuenta en cada uno de ellos son:

Mercado

  • Capacidad: volumen de transacciones anuales, porcentaje de obra nueva o segunda mano. Disponer de esta información permite poder calcular la capacidad de crecimiento, el equipo humano necesario…
  • Características del mercado: ¿Qué tipo de transacciones son las más habituales en la zona? (alquiler, residencial, comercial, lujo…)
  • Precio medio de las propiedades y nivel socioeconómico de sus habitantes.
  • Servicios y comunicaciones que ofrece la zona

Competencia

  • Quiénes son y dónde se encuentran ubicados.
  • Cuáles son sus principales fortalezas o debilidades.
  • De qué forma trabajan (en exclusiva, en abierto…)
  • Qué porcentaje aplican a sus clientes.
  • Qué herramientas utilizan y cuál es su valor diferencial.

Conocer a la competencia es clave para lograr el éxito del negocio, poder definir estrategias más efectivas y ofrecer a nuestros clientes una propuesta de valor realmente interesante.

Elección de modelo de negocio

Dentro del sector inmobiliario, existen varios diferentes modelos que dependerán del tipo de negocio que se quiera llevar a cabo, así como de su escabilidad a medio - largo plazo. Principalmente, estos modelos son:

Agente autónomo: si lo que se desea es trabajar como un agente inmobiliario, minimizando el riesgo empresarial y gestionando nuestra propia cartera de viviendas, la mejor opción es trabajar como agente inmobiliario autónomo, asociándose a una franquicia que ofrezca un alto nivel de independencia y gestión, con un buen sistema de retribuciones.

Agencia unipersonal: otra opción es disponer de una pequeña agencia unipersonal, donde el gerente realizará a su vez el resto de las funciones (captación, venta, gestión de servicios) contando con un pequeño equipo de agentes comerciales. Esto supondrá una alta dependencia y desgaste del gestor, así como un techo en la facturación debido a las limitaciones de infraestructura.

Empresa inmobiliaria: esta última opción implica el desarrollo de una estructura comercial potente, lo que se conocería como una industria inmobiliaria. Esta elección supone por parte del gestor asumir su papel como “broker” de oficina, liderando al equipo comercial hasta alcanzar altos niveles de facturación y una expansión a gran escala.

En REMAX apuestan por un modelo de negocio compartido, donde los agentes inmobiliarios tienen un papel muy relevante en el desempeño y desarrollo del negocio. Todos los agentes son autónomos, asumiendo sus propios gastos personales. A cambio, reciben una de las mayores retribuciones del mercado inmobiliario, que se incrementará dependiendo del nivel de riesgo que estén dispuestos a asumir.

Plan de viabilidad económica y financiera

Otro de los aspectos más importantes que el futuro inversor debe tener en cuenta antes de montar la agencia inmobiliaria, es el de la elaboración de un plan de viabilidad económica, detallando al máximo posible la inversión inicial que necesitará para poder abrir su oficina. El inversor debe conocer los recursos económicos que necesitará a corto - medio plazo (apertura de y puesta en marcha de la oficina). En el caso de una agencia inmobiliaria, se deben tener en cuenta las siguientes partidas:

  • Inversión inicial: incluye la licencia de la franquicia más el acondicionamiento de la oficina) alrededor de 40.000 euros.
  • Capital circulante suficiente para hacer frente a los gastos de los primeros meses de actividad (entre 60.000 y 80.000 euros).
  • Estimación de ingresos y gastos a un año vista.

Una mala planificación de la inversión podría dar poco margen de tiempo para poner en marcha el negocio, comprometiendo su estabilidad durante los primeros meses cruciales.

Requisitos mínimos de local y estructura

  • Local comercial (preferiblemente a pie de calle) y en una zona de tránsito. La superficie óptima sería alrededor de unos 120 m2, con capacidad para un equipo de unos 20 agentes.
  • Coordinador/a empleado/a que se encargará de la atención al cliente y tareas de gestión.
  • Manager (solo en caso de agencias con más de 25 agentes).

Servicios

Al planificar los servicios ofrecidos, se deberá tener en cuenta no solo los que se dirigen al cliente final, sino también al propio equipo comercial.

  • Planes de formación y entrenamiento.
  • Apoyo en promoción y marketing.
  • Herramientas necesarias para la gestión de su trabajo.
  • Servicio jurídico y documental, entre otros

En REMAX, ofrecen a todos sus agentes una escuela de formación, junto con un departamento de marketin que cubre todas sus necesidasdes. Estas prestaciones se trasladan posteriormente a los clientes en forma de servicios muy especializados para la captación y venta de sus inmuebles, con toda la asistencia que puedan necesitar:

  • Reportajes fotográficos de calidad.
  • Planes de marketing específicos.
  • Asesoramiento jurídico, legal y financiero.
  • Servicio de atención postventa, y otros.

Plan de acción

Por último y para finalizar la puesta en marcha de la nueva oficina inmobiliaria, lo recomendable es llevar a cabo un plan de acción específico, con actividades concretas pensadas para la apertura y puesta en marcha del negocio, revisándolo periódicamente para comprobar si se está llevando a cabo la ejecución de esas actividades, qué resultados se están obteniendo o si es necesario hacer algunos ajustes.

Disponer de un plan de acción permite al inversor tener una visión general del proyecto, controlando en todo momento su estado y pudiendo tomar las decisiones adecuadas de forma más objetiva, hasta conseguir las metas establecidas para el negocio. Seguramente habrá más aspectos a tener en cuenta a la hora de decidir abrir una agencia inmobiliaria, pero si tenemos controlados estos requisitos, reduciremos sobremanera el riesgo de tomar una decisión equivocada.

Sin duda, estamos en uno de los mejores momentos para invertir en el negocio inmobiliario. Si estás planteando abrir tu propia agencia inmobiliaria y deseas más información sobre el modelo de franquicia de REMAX, visítalos en su web para recibir toda la información necesaria.

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