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Una persona espera el metro en Barcelona durante el confinamiento / EFE

¿Qué supone el confinamiento total que Cataluña y Murcia reclaman a Sánchez?

De aplicarse el cierre que propone Quim Torra, solo se notaría en las pocas industrias que no trabajan de cara al público y que aún mantienen la actividad

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“Es difícil entender en qué consiste”, sostuvo el pasado lunes la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, sobre el confinamiento total que reclaman desde hace días varias comunidades autónomas, como Cataluña, Murcia, Andalucía y Castilla León. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya defendió el fin de semana que España cuenta con las medidas “más restrictivas de Europa” para frenar los contagios de coronavirus. La situación dibuja un choque entre algunas autonomías, que piden que se fuerce la paralización de toda actividad no esencial, y el Ejecutivo, con Calviño a la cabeza, que trata de sostener una economía que ya está “suficientemente ralentizada”.

El presidente de Murcia, Fernando López Miras, aprobó el domingo el cese de todas las actividades que no sean esenciales para la subsistencia y el abastecimiento de la población. No obstante, la medida ha quedado invalidada después de que el Gobierno, a través del Ministerio de Sanidad, la haya desechado. El cierre propuesto por López Miras solo dejaba exentos al transporte de mercancías, la alimentación, las farmacias y las industrias agroalimentarias o energéticas. También quedarían abiertas las gasolineras, aseguradoras, bancos, oficinas de correos, medios de comunicación y el sector primario.

"Prefiero el desgaste económico"

"No estoy dispuesto a asumir más muertes en mi región si podemos evitarlas. Prefiero el desgaste económico, que lo habrá, antes que la pérdida de vidas humanas”, dijo el presidente murciano. Su homólogo en la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, pedía que se aplicaran controles más estrictos en la verja de Gibraltar y que puertos y aeropuertos tan solo mantengan el tráfico de mercancías.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha instado en numerosas ocasiones en la última semana a Sánchez a declarar el encierro total. De hecho, sus palabras en la BBC --después lo achacó a un error de traducción-- sembraron polémica al asegurar durante la entrevista que el Gobierno impedía el confinamiento de la población en sus hogares. Con todo, el Govern no ha desaprovechado sus comparecencias para ahondar en la idea de que es necesario implementar medidas más drásticas para frenar la pandemia. Ayer ERC amenazó al Ejecutivo central con abstenerse en la prórroga del estado de alarma si no se adopta la medida con carácter “general y total”.

Torra insiste en el "confinamiento" para Cataluña / EP

¿Qué son servicios esenciales?

Preguntada por este medio sobre qué nuevas medidas incluiría el encierro total, desde el gabinete de Presidencia de la Generalitat señalan que “implica que toda la población permanezca en casa confinada y que solo se puedan llevar a cabo desplazamientos esenciales”, como comprar comida o ir a la farmacia o al hospital. “Solo se permitiría trabajar a los empleados de servicios esenciales. En consecuencia, el resto de trabajadores debería permanecer en casa”.

La Generalitat considera actividades esenciales las relacionadas con la alimentación y su transporte, seguridad, emergencias y protección civil, salud pública, servicios penitenciarios, funerarios, predicción meteorológica, gestores de transporte e infraestructuras, radio y televisión pública, electricidad, agua potable, aguas residuales, combustibles, gas, telecomunicaciones, residuos urbanos e industriales, residuos sanitarios, suministros sanitarios, de farmacia, ópticos y ortopédicos, servicios de la industria química y de limpieza vinculados con estos. Para el resto de personas pide la “prohibición de circulación exterior”.

Un hombre pasa con una maleta por una calle de Barcelona / EFE
Un hombre pasa con una maleta por una calle de Barcelona / EFE

Principales diferencias

Todas esas actividades son las mismas que el Gobierno permite que se sigan desarrollando hasta el momento, a las que se añaden otras de carácter comercial como los quioscos, tintorerías, lavanderías peluquerías o comercio electrónico, aunque deja a juicio de la autoridad competente su suspensión. Así, la principal diferencia se encuentra en que hasta ahora se permite que aquellas actividades laborales que no operan de cara al público continúen a criterio de las empresas, aunque se recomienda el teletrabajo siempre que sea posible.

Entre estas últimas está la industria, que podría seguir realizando su actividad --Airbus la ha reanudado esta semana-- siempre que se mantengan los criterios de higiene adecuados. No obstante, de facto, la mayor parte de las fábricas no relacionadas con la alimentación han cesado su actividad. Es el caso de la industria de la automoción, que ha presentado ERTE durante las últimas dos semanas. También pueden mantenerse abiertos los restaurantes siempre que no se consuma dentro del local y solo se usen para llevar comida. Otra de las actividades que sigue activa y que ha concitado críticas de varios sectores es la construcción. Todas estos trabajos quedarían paralizados en caso de producirse el confinamiento total.

Interconexión de la actividad

Más allá de la actividad laboral, los transportes públicos, incluido el AVE, siguen activos con servicios mínimos del 50% para aquellos que viajen siempre que acrediten fuerza mayor. Lo mismo ocurre con los vuelos dentro de la Unión Europea. También se mantienen las ceremonias religiosas, como misas --la mayor parte han quedado suspendidas-- o funerales, siempre que se eviten aglomeraciones para que la distancia sea, mínimo, de un metro.

"Para que un hospital funcione debe funcionar la industria química y farmacéutica, también el transporte en el que tienen que ir a trabajar el personal, así como la industria textil que debe seguir suministrando vestidos y la agroalimentaria, los productos de alimentación”, ilustró ayer Calviño sobre la interconexión de las diferentes actividades económicas que deben mantener su ritmo para garantizar los servicios imprescindibles.