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Miquel Valls, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, en la entrevista en la Cadena Cope

Miquel Valls: “Yo defiendo la independencia de la Cámara frente a la política”

El presidente de la Cámara señala que “se perseguirá a quien utilice la institución” si se cometen irregularidades en el voto electrónico a las elecciones

16.03.2019 13:11 h.
6 min

Miquel Valls, presidente saliente de la Cámara de Comercio de Barcelona, lo tiene claro. La institución celebrará unas elecciones clave el 8 de mayo, y, por primera vez, se realizarán a través del voto electrónico, con diferentes candidaturas, y con una ambición manifiesta por parte del independentismo de hacerse con la presidencia. “Yo defiendo la independencia de la Cambra frente a la política”, señala Valls, porque “la Cambra lo que debe hacer es dedicarse a la economía”.

Esa posición es firme, por parte de Valls, que no quiere entrar en un debate sobre esas candidaturas, obsesionado en la “neutralidad” de la institución. Con 192 candidatos, tres de ellos cuentan con posibilidades, a partir de un sistema de elección complejo. Las opciones se reparten entre Enric Crous, Carles Tusquests y Ramon Masià. En el caso de Crous, su candidatura ha cerrado un acuerdo con Pimec, mientras que la ANC tiene candidatos propios, con el objetivo de pugnar, junto con el Círculo Catalán de Negocios, por los 40 de los 60 asientos del pleno de la corporación, que se decidirán en las elecciones.

Controlar el proceso

Eso genera preocupación entre el resto de candidatos, porque el independentismo ha demostrado su fortaleza en las redes sociales, y la campaña que han puesto en marcha es agresiva y con mucho vigor.

Por ello, Valls insiste, en una entrevista este sábado en el programa Converses de la Cadena Cope, que la Cámara será “especialmente activa”, y que vigilará que no se produzca ninguna manipulación, “ni antes, ni durante ni después de las votaciones”. Según Valls, se auditará todo el proceso, y la Cámara “adoptará sus responsabilidades si se incurre en alguna cuestión penal”. Y recuerda que la empresa encargada del proceso, Scytil, deberá resolver los problemas que encuentre y que se confía en ella, a pesar de que haya sido cuestionada en Suiza, después de que unos hackers hubieran detectado un grave error en el sistema que se había ideado. La Cámara ya ha puesto en marcha los controles para asegurar que todo se produzca de forma correcta.

Evitar el debate político 

El proceso, por tanto, ha generado una gran incertidumbre, ante la falta de precedentes. Podrán votar hasta más de 400.000 entidades, entre empresas grandes, pequeñas y autónomos, y lo que está en juego es quién obtiene la representación empresarial, en un momento de ebullición de la sociedad catalana.

Miquel Valls, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, en la entrevista en la Cadena Cope

Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio

Valls considera que la Cámara debe evitar verse agitada por ese debate, aunque entiende que, finalmente, todas las instituciones se verán condicionadas. En el caso de la Cámara, “se debe hablar de economía y seguir trabajando por determinadas cuestiones”. Pero, como presidente “saliente”, tras 16 años en el mando, lo que desea es que nadie entienda que favorece a una u otra candidatura.

Sin coordinación para las infraestructuras

En sus últimas semanas como presidente lo que lamenta es “la absoluta falta de coordinación entre el Gobierno central y la Generalitat, sea ahora o en los últimos años, con el Ejecutivo en manos del PP. Su desilusión es grande cuando repasa una de las peticiones clásicas de la Cambra: las infraestructuras en Cataluña. “Cuando en 2006 dibujamos el mapa de las infraestructuras que eran necesarias se contabilizaron hasta 28. Ahora, sólo se han cumplido cinco”. ¿Pero quién ha incumplido?, se le pregunta a Valls. “Tres son responsabilidad de la Generalitat, y dos del Estado”, señala.

En ese sentido, Valls se ha mostrado muy severo con las dos administraciones, porque no se trata, a su juicio, de problemas inviables, sino de la “necesaria coordinación, de un mayor trabajo conjunto” que no se habría producido en los últimos años. En ese capítulo se incluyen los accesos al Puerto de Barcelona, algo que se considera prioritario.

Y sin presupuestos

Tampoco entiende Valls que no haya presupuestos en la Generalitat. “Me consta que en el departamento de Economía se querían los presupuestos del Estado, pero no ha podido ser, y, al mismo tiempo, tampoco se han aprobado en Cataluña, cuando son muy necesarios, porque no se puede planificar nada con el límite de gasto de hace dos años”, señala Valls, en referencia al hecho de que la Generalitat funciona ahora con los presupuestos de 2017.