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Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de BCN, y un atasco en el acceso sur de la ciudad. / FOTOMONTAJE DE CG

La Cámara de Comercio de BCN culpa a la política del déficit de infraestructuras en Cataluña

La institución alerta que la inversión estatal en vías de comunicación alcanzó su mínimo histórico y culpa a la “evidente” mala relación entre el Gobierno central y el catalán

3 min

La Cámara de Comercio de Barcelona ha aportado nuevos datos sobre el déficit de inversión en infraestructuras del Estado en Cataluña y ha señalado que son culpas del ambiente político catalán. “Es evidente que las relaciones entre el Gobierno catalán y el central no son las mejores del mundo”, ha indicado el presidente de la organización de dinamización empresarial, Miquel Valls, en la presentación del nuevo informe sobre la inversión.

“¿Tiene repercusión sobre la obra pública? Aquí tenemos los datos”, ha señalado. Es decir, que Cataluña ha registrado el peor balance en la historia en inversión del Estado en infraestructuras. El Gobierno central sólo ejecuta el 59% de la inversión prevista en 2015 y que el peso de Cataluña en la inversión estatal baja hasta el 9,9%, el porcentaje más bajo desde 1997, casi la mitad que su peso económico.

Valls ha lamentado que el Gobierno central presupuestara 949,5 millones en infraestructuras para la región pero sólo gastara 555,9 millones en 2015. Esta cifra implica empeorar respecto a los déficits en inversión de infraestructuras que ya se habían denunciado por parte de la Cámara de Comercio con anterioridad. Incluso presentó un estudio llamado Distribución territorial de la inversión del Estado en infraestructuras en la memoria del Consejo de Cámaras de Cataluña de 2013.

Calendario creíble

Ante este panorama, la institución reclama que los políticos aparquen sus diferencias y asuman que la inversión pública en materia de vías de comunicación en Cataluña debería crecer en línea de su PIB para no obstaculizar la repercusión económica.

La Cámara de Comercio de Barcelona exige una hoja de ruta con un calendario creíble y que priorice “la solución a los principales problemas de congestión y credibilidad”. Entre otros, invertir en Cercanías de Renfe y con actuaciones en la red viaria del área metropolitana de Barcelona como el desdoblamiento de los túneles de Vallvidrera, crear una nueva entrada en la ciudad por el barrio de Horta ferroviario y viario y enlazar la AP2 y la AP7 en el municipio de Castellbisbal (Barcelona).