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Una joven sentada en una terraza de Barcelona prácticamente vacía: el Gremio de la restauración pide ampliar horarios / EP

El Gremio de Restauración exige trabajar hasta el toque de queda

Alertan de que "la ciudadanía está dando muestras de agotamiento y rechazo ante tantas restricciones"

3 min

Los restauradores insisten en tratar de convencer a las autoridades de que den un cambio de timón y suavicen las duras limitaciones que ahogan su sector. Aunque sea clamar en el desierto, los profesionales persisten en lo que hasta ahora ha sido un intento fallido de cambiar una situación que les aboca a la ruina. Este miércoles, el Gremio de Restauración de Barcelona ha pedido al Govern que inicie "un verdadero proceso de desescalada" a partir del próximo lunes 26 de abril y amplíe el horario de bares y restaurantes, como mínimo hasta el toque de queda.

El director del Gremio de Restauración de Barcelona, Roger Pallarols, cree que ahora es el momento de ampliar el horario de bares y restaurantes y permitirles que puedan servir cenas. Entre otras razones, Pallarols ha alegado que "muchísimos negocios necesitan estas dos franjas, tardes y noches, para ser viables" y que la ciudadanía está dando muestras de agotamiento y rechazo ante tantas restricciones. 

Además, considera que la vacuna ha puesto fuera de peligro a las personas mayores y a los servicios esenciales y "necesitamos comenzar a normalizar la vida ciudadana", además de enviar el mensaje de que la ciudad y el país "se reactivan". "La estrategia verdaderamente vencedora consiste en compatibilizar salud y economía, sobre todo un año después de la primera ola", añade.

Peligro de botellones

La entidad celebra la intención del Govern de abrir la restauración de los centros comerciales con las mismas condiciones que la restauración de la calle, pero "eso no es desescalar, eso es poner fin a una discriminación que nunca se debería haber producido". Para Pallarols, desescalar es alargar el horario de bares y restaurantes, como mínimo hasta el toque de queda, para que la gente pueda ir a cenar, aunque sea más temprano.

Los restauradores también advierten de que el próximo viernes, día de Sant Jordi, los bares y terrazas cerrarán a las 17:00 horas, con lo que es probable que se vuelvan a repetir los botellones. Por eso, concluyen que ampliar el horario de la restauración sería un cortafuegos para las reuniones masivas ilegales.