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Joan Viladomat, presidente de Grandvalira, y una imagen promocional de la temporada 2016-2017 de la estación de esquí de Andorra / FOTOMONTAJE DE CG

La pugna empresarial tras la liquidación de Grandvalira

Los Viladomat dan un golpe sobre la mesa tras el intento fallido de colocar su participación en la estación y la oposición a declarar de interés nacional la ampliación de Soldeu

5 min

El proceso de liquidación de Grandvalira, la principal estación de esquí del sur de Europa con más de 210 kilómetros esquiables, esconde una pugna empresarial que se cuece desde hace meses en Andorra. El movimiento que ejecutó el pasado jueves es el golpe sobre la mesa definitivo de Joan Viladomat, una empresario muy conocido en el Principado y que actualmente preside la sociedad que explota la estación de deportes de invierno, Nevasa.

Es la cara visible de una familia que decidió hace años emprender negocios fuera de su país de origen. De hecho, sus inversiones en Andorra son cada vez menores. Pone en valor su conocimiento en la gestión de equipamientos de deporte de alto nivel tanto de nieve como de aventura en países como Argentina, Azerbaijan o Kazakhstan, entre otros.

Con todo, mantiene una participación mayoritaria en la empresa Saetde. Esta, a su vez, se reparte el capital de Nevasa al 50% con una tercera compañía, Ensisa. Esta es la estructura empresarial de los seis sectores de esquí en el Principado que decidieron unirse en un solo dominio en 2003.

Estructura accionarial de Grandvalira

Saetde controla las pistas de Encamp, Pas de la Casa y Grau Roig. El 51% es de los Viladomat, otro 9% aproximado de la familia Albareda, el 34% está en manos del Comú d’Encamp (la administración de la zona) y el 5% restante es propiedad de accionistas​ minoritarios.

Ensisa, a su vez, aporta los sectores de Canillo, Soldeu y El Tarter. Su estructura de capital es más simple: 51% Comú de Canillo y 49% de Crèdit Andorrà.

¿Búsqueda de un inversor?

Viladomat había negociado la venta de su participación a un fondo de Liechtenstein, indican fuentes empresariales. Estaba valorada en unos 35 millones de euros pero al final la operación no llegó a buen puerto.

Por ello, desde algunos sectores se apunta a que el anuncio de liquidación de Grandvalira es un órdago lanzado para poder colocar el paquete accionarial familiar. Aunque otros interlocutores explican que se ha perdido la confianza entre los socios y que acabar con la unión de dominios es la única solución posible.

Recurso contra la plataforma de Soldeu

La tensión entre los accionistas quedó reflejada con el recurso que presentaron los Viladomat contra la denominación de interés nacional del proyecto estrella para ampliar el dominio esquiable. Hecho que obliga a su ejecución.

Se plantea desde el sector de Soldeu, donde se pretende construir una plataforma que amplíe la pista del Avet, que se prepararía para campeonatos internacionales, se cubriría el río y se construiría un aparcamiento para solventar los problemas actuales en temporada de invierno.

Acercar las pistas a los hoteles de la zona

El coste del proyecto rondaría los 24 millones de euros y, en la práctica, acercaría las pistas de Grandvalira a los hoteles de la zona. Establecimientos de lujo operados por otra empresa local, Grup Calbó, que espera mejorar la rentabilidad de la explotación y, según apuntan interlocutores cercanos al grupo, reducir la deuda viva con Crèdit Andorrà.

La entidad de Antoni Pintat y Josep Peralba, presidente y consejero delegado, es de las que más ha presionado para aprobar el proyecto. Podría alterar el reparto de beneficios actual de Nevasa, que se hace por las entradas en el dominio. Hasta ahora domina el sector controlado por Saetde, aunque se estima un cambio de tercio con la ampliación.

Rentabilidad de la inversión cuestionada

Más allá de eso, la rentabilidad de la inversión tal como está planteada en estos momentos se ha puesto en duda. Desde dentro de Nevasa y desde otros sectores del Principado. La tensión entre los socios de Grandvalira es máxima y Viladomat optó por la liquidación.

Aún no hay fecha para la junta extraordinaria en la que se debe votar la puesta en marcha del proceso.