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Un pasajero sube a un tren de Alta Velocidad (AVE) / EFE

El Gobierno licita el contrato clave del AVE a Asturias tras enterrar 3.500 millones

Adif ejecutará los trabajos de protección y seguridad de los túneles de Pajares, el verdadero quebradero de cabeza de una infraestructura que debió estar lista hace diez años

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El AVE a Asturias afronta uno de sus hitos clave con la licitación del contrato por el que se ejecutarán los trabajos de protección y seguridad de los túneles de Pajares, el auténtico talón de Aquiles de una infraestructura que se ha convertido en una especie de cuento de nunca acabar pese a que, hasta la fecha, se han invertido 3.500 millones de euros, prácticamente el doble de lo presupuestado allá por la mitad de la pasada década.

El contrato establece la ejecución de un proyecto que pretende lograr el aislamiento de los túneles que componen la llamada variante de Pajares, punto clave para la línea de alta velocidad que debe unir León con Asturias y en la que los diferentes gobiernos españoles trabajan desde el ya lejano 2005 sin que el trazado haya podido ponerse en servicio.

Diez años de retraso

El principal problema se encuentra en las filtraciones de agua que han desafiado a todas y cada una de las soluciones que se han adoptado para salvar el paso de la frontera natural entre las provincias de León y Asturias.

La variante de Pajares fue diseñada para aprovechar el trazado del AVE a Galicia y ofrecer el servicio de la alta velocidad también a los asturianos. Por entonces, los planes del Ministerio de Fomento, al frente del cual se encontraba precisamente un asturiano, Francisco Álvarez Cascos, contemplaban una inversión próxima a los 1.800 millones de euros.

La hoja de ruta pasaba por la llegada del AVE a Asturias en 2010.

Demasiadas prisas

Pero diez años después, la variante de Pajares sigue formando parte de la historia negra de la red de alta velocidad en España. Históricamente, se ha responsabilizado a aquel último Gobierno liderado por José María Aznar de realizar tramitaciones exprés en este caso para que las obras se iniciaran antes de las elecciones de marzo de 2014.

De este modo, apenas se hicieron estudios sobre los numerosos acuíferos presentes en la zona que pronto comenzaron a dar buena muestra que las obras del AVE no eran bienvenidas allí.

Un contrato de 73 millones

Las sucesivas inundaciones de los túneles se combinaron con los efectos de la crisis económica y la gran caída de la inversión en obra pública en España para dibujar un panorama desolador en el proyecto del AVE a Asturias. Los repetidos cambios de planes y de estrategias no hicieron sino elevar la factura hasta cotas nunca vistas y convertir el sobrecoste en elemento habitual.

Así las cosas, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) no afronta un contrato más relacionado con la red de AVE sino un intento más de acabar con una maldición que se prolonga ya por espacio de tres lustros y por una cuantía superior a los 1.700 millones de euros adicionales.

La licitación presenta un valor estimado de algo más de 73 millones de euros y las ofertas podrán presentarse hasta finales de febrero.