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Estado actual del vertedero de Vacamorta, que la Generalitat tiene pendiente vaciar desde hace cuatro años / TWITTER

La Generalitat tarda cuatro años en vaciar un vertedero que contamina el agua en Girona

El Govern inicia los trámites para diseñar un proceso que costará 150 millones y se deberá ejecutar en 11 años

5 min

El departamento de Territorio y Sostenibilidad catalán ha iniciado finalmente los trámites para vaciar el vertedero de Vacamorta, un basurero clausurado a finales de 2014 en el que se acumulan más de dos millones de restos que contaminan las aguas subterráneas desde su inauguración. Así lo habían denunciado los municipios de Cruïlles, Monells y Sant Sadurní de l’Heura, una zona turística de la comarca del Baix Empordà, y entidades ambientalistas desde el último Gobierno de Jordi Pujol.

Fue Felip Puig el que otorgó la primera licencia de apertura del sumidero en el 2000 en una operación que se investiga en el marco del caso Pujol. Desde ese momento, un corolario de protestas de los vecinos que viven a menos de 2.000 metros de la instalación y de los responsables municipales llevaron a la Generalitat a tener que reconocer que la licencia ambiental que permitió inaugurarlo era incorrecta.

Clausura en 2014

La judicialización de la infraestructura llevó a la decisión de clausurarla en 2014. El entonces responsable del área, Santi Vila, declaró el fin de una polémica que conocía de cerca por su condición de alcalde de Figueres. Separan poco más de 30 kilómetros ambas localidades. Pero se limitó a cubrir el paraje con una capa de unos 20 centímetros de tierra, explican desde el municipio.

Pasados cuatro años, las cosas siguen exactamente igual en Vacamorta. El conseller y su sucesor, Josep Rull (también del PDeCAT), decidieron continuar con el litigio en el Tribunal Superior de Justicia (TJSC) para evitar los trabajos para vaciado.

150 millones para remediarlo

El Gobierno catalán calculó que el proceso tendría un coste de 150 millones de euros y que se tardarían como mínimo 11 años en concluirlo. Hay más de 2,2 millones de toneladas de residuos acumulados, que se deben retirar con más de 140.000 viajes en camión.

Por ello, esperaron a tener una resolución del TSJC “en firme” para ejecutar el proyecto, indican fuentes de la Generalitat. La que llegó el pasado junio.

Tirón de orejas del TSJC al 'Govern'

Los magistrados rechazaron hasta cinco recursos que había interpuesto el Gobierno catalán y la antigua empresa gestora, Recuperació de Pedreres SL, y dieron un tirón de orejas al Ejecutivo de Carles Puigdemont, exalcalde de Girona.

Consideraron “inadmisible y del todo insoportable” que aún no hubiera iniciado el proceso para retirar los residuos que aún contaminan las aguas del subsuelo. También le sacaba los colores por haber destinado “tiempo y esfuerzos” en interponer una “interminable sucesión de incidentes, solicitudes, recursos y peticiones varias” pero hubiera paralizado el único mandato que tenía. El de acabar definitivamente con Vacamorta.

Rull planteó recurrir al Tribunal Supremo, pero el “gabinete jurídico central” de la Generalitat se lo desaconsejó, indican los portavoces del departamento de Territorio y Sostenibilidad.

Redacción del proyecto ejecutivo

La Agencia Catalana de Residuos ya ha sacado a concesión pública por la vía de urgencia la concesión de la redacción del anteproyecto ejecutivo para desarrollar los trabajos necesarios para vaciar el vertedero. Un proyecto que se debe acompañar de estudios medioambientales y técnicos para ejecutar las operaciones de forma controlada. Se corre el peligro de empeorar el entorno durante los trabajos.

Las empresas interesadas en realizarlo tienen tiempo hasta el 31 de enero a las 14 horas para presentar sus ofertas. La licitación no se divide en lotes y el presupuesto llega a los 150.000 euros sin IVA (181.500 euros después de impuestos).

Cierre definitivo

Desde el Ayuntamiento de Cruïlles muestran su optimismo para que los trabajos para vaciar Vacamorta empiecen en un año, como muy tarde.

Explican que ven la luz al final del túnel tras un enfrentamiento que ha durado 18 años.