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Los vecinos del Poble Sec calculan que los fondos de inversión ya son propietarios de quince bloques en el barrio / CG

Los fondos de inversión inmobiliaria aterrizan en Poble Sec

Los vecinos del barrio barcelonés aseguran que ya hay una quincena de edificios que se dedican íntegramente al alquiler turístico

4 min

Poble Sec es el barrio de moda en Barcelona para la explotación turística. 

Los vecinos de la zona se han visto superados por el aterrizaje de los fondos de inversión inmobiliaria en busca de negocio. Éstos compran edificios y los acondicionan como alojamientos turísticos de corta estancia. Es una oferta de moda que supone un ahorro para el visitante, dado que paga menos que en un hotel, y una ganancia extraordinaria para los propietarios, puesto que las rentas son muy superiores a las del alquiler habitacional.

Las protestas por lo que los vecinos consideran prácticas abusivas en los alquileres son habituales en el distrito de Sants-Montjüic. Este barrio es uno de los más afectados de Barcelona por el fenómeno. Actualmente, esta zona se encuentra en fase de reducción de oferta hotelera que regula el Plan Especial de Alojamientos Turísticos (PEUAT), pero el crecimiento del parque de alojamientos no cesa.

El pasado sábado, el colectivo Sindicat de Barri organizó una asamblea en señal de protesta contra los altos precios del alquiler alcanzados. El objetivo era claro: establecer una serie de soluciones para un problema latente en el barrio.

Los vecinos del Poble Sec reclaman ante la explotación turística de los edificios del barrio / CG

Los vecinos del Poble Sec reclaman ante la explotación turística de los edificios del barrio / CG

15 bloques en manos de inversores

La organización ciudadana asegura que en el Poble Sec se localizan una quincena de bloques transformados íntegramente en pisos turísticos. Cinco de ellos pertenecen a la empresa Nordet Negotional. “Quieren evitar contratos de larga duración”, explica Jacinto Estévez, vecino de la calle Murillo. Él es uno de los perjudicados y tendrá que abandonar su vivienda a pesar de haber interpuesto un recurso de prolongación.

Pachi Goñi es otro de los damnificados. El pasado domingo dejó de vivir en la calle Nou de la Rambla. El domicilio donde residía fue alquilado por su familia en 1940. “No me han querido renovar el contrato y me he tenido que marchar”, señala.

Reunión con el Hotel Brummel

El colectivo vecinal también sospechaba del propietario del Hotel Brummell, Christian Schallert. Los vecinos se reunieron frente a la puerta del tres estrellas porque creían que Schallent tenía relación directa con la explotación turística en los edificios contiguos.  

Los vecinos reclamaron frente al Hotel Brummell hasta conseguir una reunión con el propietario / CG

Los vecinos reclamaron frente al Hotel Brummell hasta conseguir una reunión con el propietario / CG

La presión que ejercieron sobre el complejo resultó determinante. Schallert se reunió con ellos este martes. Según explican fuentes del Brummell a Crónica Global, el encuentro fue “positivo” para las dos partes. "Somos una empresa familiar y siempre atenderemos las dudas y demandas de los vecinos", aseguran desde el departamento de marketing. En el acercamiento "quedó muy claro que no tenemos ninguna relación con la explotación de pisos de al lado”, sentencia el hotel.