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Felipe Benjumea, el expresidente de Abengoa, de la lista Forbes a suplicar crédito a los bancos en 4 años / EFE

Felipe Benjumea, arruinado: sus ‘Abengoas’ valen 60.000 euros y debe 111 millones a los bancos

El expresidente de la ingeniería ha tratado de salir adelante con otras empresas, como H2B2, ZEO Fortuny o Ardachon, pero la banca le ha dado la espalda a otorgarle ni un euro más

30.09.2018 00:00 h.
6 min

Felipe Benjumea, del cielo al infierno en 4 años. En 2014, su familia acreditaba ser la segunda más rica de Andalucía, solo por detrás de los Alba, con un patrimonio de 1.500 millones de euros, según la lista Forbes. Ahora, se encamina hacia la ruina.

Hasta entonces, al expresidente de Abengoa le bastaba acudir a la ventanilla de los bancos para, con el aval de sus títulos en la ingeniería sevillana, lograr sin problema alguno que las entidades le dieran crédito para mantener el control de la multinacional y, de paso, obtener financiación para abordar otros negocios particulares.

Las acciones ya casi no valen nada

Ya no. Con la entrada en preconcurso de la multinacional, en noviembre de 2015, todo empezó a venirse abajo. Y el corolario de esta ‘bajada a los infiernos’ se producía este viernes, cuando entró en vigor la norma hecha pública por Bolsas y Mercados Españoles (BME), que reducía, de 0,01 a 0,001 euros, el precio mínimo de cotización de las acciones de Abengoa.

En el peor de los casos, que las acciones de la multinacional sevillana se precipitaran al abismo de esos 0,001 euros, los títulos de Felipe Benjumea apenas tendrían un valor de 60.000 euros.

Doble dilución

Sería la segunda gran dilución de este participación, articulada a través de Inversión Corporativa (IC), la sociedad que agrupa a las familias históricas de la ingeniería sevillana, y en la que el expresidente de Abengoa y su familia, por medio de Palmera Verde, ostenta el 24,34%.

Con el nuevo precio mínimo de cotización, la dilución de la acción sería del 90% que, sumada a la del 95% sufrida tras la reestructuración financiera llevada a cabo en 2016 --cuando Inversión Corporativa (IC) pasó de ostentar algo más del 50% de Abengoa a quedarse con el 2,5%--, supondrá la práctica desaparición de las inversiones realizadas. O sea, la ruina total.

Actualmente, todavía con las acciones de la ingeniería sevillana en 0,02 euros, ese 2,5% de IC tiene un valor de mercado de unos 5 millones, dejando el de Benjumea en 1,2 millones de euros. Pero, llegado el caso de que los títulos se desplomaran a esos 0,001 euros, el valor de la participación de Felipe Benjumea se quedaría en esos apenas 60.000 euros.

Vano intento de forzar una junta extraordinaria

Ante la que se avecinaba, el empresario ha tratado de maniobrar ‘in extremis’, forzando la convocatoria de una junta extraordinaria de accionistas de Abengoa para aprobar una desdoblamiento ('split') de las acciones y así eludir al máximo el impacto que la nueva norma de cotización va a tener en su patrimonio. Vano intento por la falta de quórum para constituirse la junta.

Así las cosas, Felipe Benjumea lleva tres años intentando levantar la cabeza para embarcarse en otros negocios, pero choca con un problema. Los bancos le han cerrado la puerta a cal y canto, y no quieren prestarle un euro, sabedores de que Inversión Corporativa, la sociedad de que Felipe Benjumea ostenta el 24,3%, tiene una deuda total de 111 millones de euros con el Banco Santander, Bankia, Sabadell y Unicaja.

Un año para pagar o ejecución de garantías

Un apalacamiento, cuyo importe fundamental son los 78 millones de euros ligados a la promotora Ibisa, controlada al 100% por la patrimonial de los Benjumea y del resto de las históricas familias sevillanas que fundaron Abengoa. El ‘agujero’ de Ibisa se encuentra garantizado por los 300.000 metros cuadrados de suelo que la promotora atesora en la zona Buen Aire de la capital hispalense.

El calendario de repago de los 111 millones incluye que la mayoría se devuelva el próximo año 2019. De no hacerlo, los bancos acreedores se quedarán con los activos que garantizan el crédito. 

Proyectos alternativos de Felipe Benjumea  

Entre los proyectos alternativos abordado por Benjumea tras salir de la presidencia de Abengoa, el de H2B2, una ingeniería especializada en actividades relacionadas con el hidrógeno, y con presencia en España y Estados Unidos.

La sede de H2B2 se localiza en la calle Fortuny de Madrid, el mismo inmueble que acoge el domicilio social de ZEO Fortuny, una consultora para intermediar en un sinfín de negocios, como se recoge en el objeto social de la ficha registral.

Desde la actividad inmobiliaria a la compraventa de sociedades, pasando por el comercio al por mayor y menor de todo tipo de artículos, las actividades de hostelería, la publicidad o el patrocinio de eventos. 

También trataba Benjumea de relanzar Ardachon, la empresa familiar que gestiona la explotación agrícola y forestal situada en el municipio sevillano de Sanlúcar la Mayor. En 2016 inyectaba 3 millones de euros y cambiaba el control de la sociedad. De ser administrada de manera solidaria con su mujer, Blanca Porres, el expresidente de Abengoa se quedó como socio único.