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Imagen de una de las líneas de producción de Europastry en Sarral (Tarragona) / EUROPASTRY

Europastry dispara la facturación el 21,5% y mantiene “en estudio” su salida a bolsa

La empresa de la familia Gallés alcanza un Ebitda de 110 millones de euros al cierre de 2018, un año en el que presenta 133 nuevos productos

02.07.2019 11:46 h.
4 min

Europastry ha consolidado en 2018 su posición de empresa pionera en la distribución de pan y productos derivados congelados. Ha incrementado su facturación el 21,5% hasta los 729 millones de euros en el cierre del ejercicio, tal y como aparece en la memoria anual del grupo.

Esta cifra implica que casi ha duplicado los datos de facturación de la compañía en 2011, cuando los ingresos se situaron en los 380 millones. La familia Gallés mantiene de esta forma el engrose de una compañía que está llamada a salir a bolsa desde hace casi un año. El fondo MCH, que controla el 20% del capital del grupo, dio el pistoletazo de salida formal de la operación a principios de año. Estos accionistas han apoyado de forma económica el crecimiento de la empresa y ahora quieren rentabilizar su desinversión.

Retraso de la OPV por las elecciones

Todas las proyecciones apuntaban a que la oferta pública de venta (OPV) que incluiría hasta el 40% del capital del grupo estaría lista para abril, aunque la inestabilidad generada en el parqué español por el largo ciclo electoral de ese periodo propició un retraso en el calendario. Ahora, se prevén movimientos después del verano.

Los portavoces de la compañía se limitan a señalar que la salida a bolsa es una operación que sigue “en estudio” desde hace algún tiempo y que, por ahora, está en “stand by”. Otros interlocutores cercanos a la compañía destacan que se mantendrá esta estrategia hasta que el entorno sea el idóneo para conseguir una valoración del grupo cercana a los 1.000 millones de euros. De este modo, se cumplirían con los objetivos económicos de MCH.

Crecimiento sostenido

Mientras no se alcanza este escenario, Europastry mantiene un crecimiento sostenido. El grupo dirigido por Jordi Morral, el ejecutivo que ocupa el cargo de consejero delegado, ha presentado 133 productos nuevos en 2018, ha invertido 68,5 millones en I+D y ha alcanzado una plantilla de 4.530 trabajadores repartida entre las 22 plantas de producción y las 26 oficinas de venta que operan en más de 60 países de todo el mundo, la mayoría situadas en los europeos.

Aunque nunca divulga el resultado neto final del ejercicio, el bruto (Ebitda) se ha situado en los 110 millones de euros. El 50% de su contabilidad tiene su origen en la venta del pan, donde comercializa más de 1.300 referencias. Los productos de bollería congelada suponen otro 48% de la facturación, el 1% de la pastelería (un segmento que se ha reforzado en 2019) y a lo largo de 2018 han dado el primer paso en los llamados productos de quinta gama de comida preparada. Básicamente, a la venta de pizzas congeladas que ya aportan otro 1% a los ingresos de la compañía.

El 43% de su negocio se encuentra en la venta directa en supermercados o establecimientos de alimentación. Otro 35% proviene del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafés) y el 22% en el tradicional, principalmente de panaderías.