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Una turista rusa carga una maleta sobre la cinta portaequipajes en un aeropuerto egipcio.

España y Grecia se disputan 900.000 turistas rusos

El sector vacacional espera captar visitantes del Este a última hora, pese a los precios de derribo de los destinos helenos

Ignasi Jorro
2 min

España se disputa 900.000 turistas rusos de última hora con Grecia. El país espera movilizar una bolsa de visitantes que evitará destinos rivales como Turquía, Egipto y Túnez por la inestabilidad política y el riesgo terrorista. El objetivo conlleva un desafío difícil de sortear: las ofertas a precio de derribo de las agencias helenas.

"Sabemos que hay casi un millón de turistas rusos que sopesan viajar a última hora. Pueden hacerlo a España o a Grecia, los destinos con más posibilidades, o no hacerlo, ya que la economía del país se ha deteriorado", ha revelado el martes Marta Farrero, directora técnica del patronato de Turismo de la Diputación de Tarragona.

Ante este escenario, ¿qué están haciendo las autoridades españolas? "Acciones promocionales en Rusia y trabajo conjunto con turoperadores y aerolíneas para aumentar frecuencias. Los resultados están ahí: la conectividad ha mejorado", ha agregado Farrero.

Crecimiento

Si España atrae o no a más visitantes del Este, al final, no será lo fundamental. El segundo mayor destino de costa de la Península, la Costa Daurada, espera un crecimiento del 6% al 9% este año, con incrementos de doble dígito en mercados como el británico.

"Con la debida cautela, las reservas anticipadas apuntan en la buena dirección. El posible Brexit no está afectando, y solo una caída de las compras de turistas nacionales, que no se espera porque en los últimos años han aumentado, podría cambiar la tendencia", ha indicado Juan Carlos Capilla, director del Patronato de Turismo de Salou (Tarragona).

Promoción conjunta

Los municipios, diputación y sector hotelero y comercial de la provincia han gastado 900.000 euros en promoción turística segmentada este ejercicio, cuyo contenido han presentado el martes en Barcelona. La suma se ha dirigido a los mercados prioritarios, con buenas respuestas en Alemania y Centroeuropa, además de las Islas Británicas.

"Ante las dificultades en el resto del Mediterráneo, los turoperadores consideran España un destino seguro. Somos vendibles. La única incógnita es cómo reservará el mercado español, que tradicionalmente compra a última hora", ha concluido Capilla.