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Proyección de la renovación de El Corte Inglés en Girona, un proyecto planteado hace una década / ECI

El Corte Inglés consigue tras 10 años los permisos para crecer en Girona

La compañía presidida por Dimas Gimeno anuncia una inversión para sumar casi 8.000 metros cuadrados de superficie de ventas

3 min

El Corte Inglés ha conseguido superar un obstáculo legal que frenaba un proyecto de crecimiento en Cataluña proyectado desde hacía una década. La ampliación de su centro comercial de Girona. El gigante del comercio capitaneado por Dimas Gimeno ha conseguido finalmente este marzo la licencia de obras que autoriza la ampliación en 7.927 metros cuadrados su superficie de ventas.

La firma ha anunciado en un comunicado que el proyecto que se pone en marcha este mismo mes y que durará dos años permitirá reconfigurar su oferta comercial en la capital provincial catalana. Se transformará en un formato más moderno de gran almacén.

Nueva plaza pública

Se ha conseguido desatascar la tramitación urbanística con un intercambio de superficies. El Corte Inglés cederá parte de la plaza Salvador Dalí para que pase a ser en su totalidad de dominio público. Además, se ha comprometido a impulsar una obra que aseguran que será positiva para la trama urbana del municipio.

El alzado del espacio público estará al mismo nivel que la carretera de Barcelona. Hecho que habilitará dos usos distintos, una plaza pública en superficie y un aparcamiento privado en el subsuelo que incrementará la oferta de los grandes almacenes hasta las 900 plazas.

La compañía destaca que incrementará la zona verde de la plaza y que se mejorará la conexión entre los barrios de Sant Narcís y Pla de Palau-Sant Pau de Girona.  

Obras por fases

El Corte Inglés ha proyectado una renovación por fases del centro comercial afectado. Hecho que permitirá mantener las ventas en todo momento, ya que nunca se llegará al cierre total del inmueble.

La ampliación del almacén de Girona reduce los conflictos urbanísticos históricos que arrastra el grupo en Cataluña. La otra piedra en el zapato de la compañía es en Mataró, donde su implementación está frenada hasta que el Tribunal Supremo decida si la tramitación de todas las licencias se hizo de forma correcta.