Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Oficinas del grupo Celsa / CELSA GROUP

Celsa acusa a sus acreedores de pretender expropiar el rescate público

La compañía presume del apoyo de las administraciones y de los trabajadores y asegura que los fondos nunca han financiado al grupo ni se han interesado por sus planes

3 min

La batalla por el rescate de Celsa se ha trasladado de forma sorprendente a los medios de comunicación. La dirección de la compañía ha respondido a las pocas horas a la nota remitida este lunes por los acreedores con otro comunicado en el que acusan a los fondos de pretender aprovecharse del rescate concedido por la SEPI para extraer el valor de la compañía y obtener una jugosa rentabilidad a costa de los grupos de interés del grupo siderúrgico. 

Además, Celsa también ha asegurado que los acreedores nunca han financiado a la empresa y tampoco se han interesado por su plan estratégico.

Estructura en Luxemburgo

Horas antes, el grupo de acreedores tenedor del 90% de la deuda Jumbo y convertible de la compañía controlada por la familia Rubiralta ha apuntado precisamente al socio de la empresa como único obstáculo para desbloquear el rescate de 550 millones de euros concedido por el fondo de ayuda a empresa estratégicas de la SEPI, pendiente del acuerdo entre las partes. 

Como respuesta, la compañía ha recordado que la oferta de los acreedores para cerrar el acuerdo incluye la creación de un esquema societario doble, con sede en Luxemburgo, que consiste en una empresa holding, que sería la propietaria de las acciones de Celsa, y una filial, propiedad de los fondos, a través de la que se articularía la nueva financiación.

Deuda con descuento 

Esta incluiría una rentabilidad para los acreedores “del 80% anual, que obtendrían soportada sobre la ayuda pública y a costa de todos los grupos de interés de la compañía (trabajadores, proveedores, clientes, comunidades…), de su actividad industrial y de las inversiones necesarias para la transición energética”, reza el comunicado de la compañía.

En la nota, la acerera también recuerda que los actuales acreedores compraron en su día la deuda a la banca con significativos descuentos, que llegaron hasta el 80% en lo que se refiere al convertible.

Reparto injusto

En este particular cruce de acusaciones y reproches, los fondos han indicado que la única discrepancia que mantienen para que el mecanismo de rescate se ponga en marcha es el referido a beneficio que extrae el socio de la empresa en todo este proceso.

Las entidad consideran injusto y desproporcionado que los Rubiralta se queden con el 100% del valor de la empresa que exceda de las cantidades destinadas al repago de los créditos y la financiación de la SEPI cuando la operación ha incluido una quita de 1.200 millones de euros de deuda y la única aportación de Rubiralta consiste en una ampliación de capital de 50 millones.