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Carlos Slim, primer accionista de la constructora española FCC / EFE

Carlos Slim se desvive por Realia para mitigar el fiasco en FCC

El inversor mexicano, que el 31 de julio presentará la estrategia de FCC, busca que la inmobiliaria se suba al carro del ladrillo, refinancia parte de la deuda y los fondos respaldan el proyecto

06.07.2018 00:00 h.
6 min

Existe gran expectación ante la anunciada presencia en Madrid del magnate mexicano Carlos Slim, el próximo 31 de julio, para presentar los ejes de actuación por los que transitará el grupo FCC durante los próximos años.

Han tenido que pasar casi cuatro años desde que, a finales de 2014, salvara de una situación crítica al grupo constructor controlado por Esther Koplowitz, para que el empresario azteca dé la cara personalmente ante inversores y accionistas.

Grandes claroscuros

Lo hará en un momento crucial, en el que existen grandes claroscuros sobre el futuro del grupo. Si bien es cierto que FCC cerraba 2017 con un beneficio de 118 millones y que, en el primer trimestre de 2018, se mantenía la tendencia, con unas ganancias de 50 millones, no son pocos los que piensan, dentro y fuera de la organización, que los objetivos futuros no están nada claros.

Una de esas grandes dudas estriba en saber si una vez abierto el melón de las desinversiones de calado --con esa venta del 49% de la filial de gestión de aguas Aqualia al fondo australiano IFM por 1.024 millones--, se va a seguir transitando por esa vía para reducir la todavía alta deuda financiera que, a pesar de la fuerte reducción de casi 3.000 millones desde 2014, se mantenía, hasta el pasado 31 de marzo, en 3.781 millones.

Anhelado dividendo

La intervención es muy esperada para comprobar si el inversor mexicano arroja algo de luz acerca de si se atisba recuperar el dividendo a corto plazo. Nadie como él estaría más interesado en cobrarlo para recuperar parte de los 1.500 millones invertidos desde 2014. No ha visto un euro en ese periodo.

También existe mucha expectación por conocer si Slim tiene planes de calado para incrementar el peso de FCC Construcción, que ha visto cómo su cartera se ha reducido un 30% en los últimos cuatro años, a apenas 4.300 millones.

Una retracción en impulsar la filial de Construcción y otros negocios, como los de Medio Ambiente y las concesiones, que contrasta con el interés que, durante todo este tiempo, ha mostrado Slim por Realia. La promotora inmobiliaria que solo le ha dado disgustos, pero en la que tiene puestas unas expectativas muy altas, aunque, hasta ahora, sus números no han sido como para tirar cohetes.

Realia, ojito derecho de Slim

En estos tres años lo único que ha hecho Slim con Realia ha sido amortizar o refinanciar su deuda, y ni siquiera ha sido capaz de vender todo el stock de viviendas que tenía entonces. Hace dos años liquidaba 800 millones a los fondos Fortress, King Sturge y Goldman Sachs, y ahora acaba de reducir a 120 millones la deuda que tiene contraída con Caixabank.

En cambio, no ha iniciado ninguna promoción. Aunque desde hace dos años, el también mexicano Gerardo Kuri --consejero delegado de Realia y hombre de confianza de Slim-- acude a la junta de accionistas para anunciar el propósito de proceder a retomar la construcción de obra nueva, lo cierto es que la inmobiliaria, de momento, no ha levantado grúa alguna.

Ingresos del ladrillo, no antes de 2021

En la junta del pasado 28 de junio, más de lo mismo. Kuri Kaufman volvía a decir a los accionistas que había retomado la construcción de viviendas, con el lanzamiento de cinco promociones, en las que se podrían construir unas 600 casas y que, en el mejor de los casos, podrían reportar unos ingresos de unos 200 millones para 2021, en el mejor de los casos.

El consejero delegado también quiso poner en valor los 27,5 millones que, a finales del año pasado, invertía Realia para comprar un terreno al Ministerio de Defensa en el municipio madrileño de Alcalá de Henares.

Una operación que, dada la situación financiera de la inmobiliaria y la existencia de un abundante remanente de suelo en la Comunidad de Madrid, resultaba sorprendente, tanto para analistas como para los gestores inmobiliarios.

Confianza en el ciclo alcista inmobiliario

En esa junta, los hombre de Slim mostraban su confianza en la continuidad del ciclo alcista del sector inmobiliario, dada la actual coyuntura de “buena evolución económica y una tasa de desempleo en descenso, atractivas condiciones de financiación y gran apetito inversor”.

Un contexto favorable al que llega Realia con una ratio de endeudamiento del 38%, con un pasivo de 678 millones y unos activos valorados en casi 1.800 millones de euros. La previsión de retomar la promoción parece haber sido bien acogida por el resto de accionistas de referencia. El fondo Polygon acaba de elevar su participación en la inmobiliaria por encima del 8%, desde el 7% anterior, con un valor actual en bolsa de 55 millones.

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