La presidenta de la Cámara de Comercio de Barcelona, Mònica Roca, / CAMBRA DE COMERÇ DE BARCELONA

La presidenta de la Cámara de Comercio de Barcelona, Mònica Roca, / CAMBRA DE COMERÇ DE BARCELONA

Business

La Cámara de Comercio de Barcelona enmienda la reforma de los autónomos del Gobierno

La entidad propone una tributación del 18% sobre los rendimientos netos de los trabajadores por cuenta propia

18 mayo, 2022 12:53

La Cámara de Comercio de Barcelona ha propuesto su propia regulación de las cuotas de autónomos en el marco de la reforma planteada por el Gobierno. Para igualar la presión tributaria entre los trabajadores por cuenta propia y las empresas con asalariados, la entidad sugiere en un estudio aplicar una cotización del 18% sobre el rendimiento neto generado por un autónomo.

Esta cifra queda por debajo del 30,6% estimado en función de las nuevas horquillas propuestas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Pero, a su vez, queda por encima del 7,7% efectivo cuando se cotiza actualmente por la mínima.

Sistema insostenible

La Cambra respalda la oportunidad de la reforma debido a la insostenibilidad financiera del actual marco tributario. Pese a que las prestaciones recibidas por los autónomos se sitúan alrededor de un 20% por debajo de las recibidas por los afiliados al régimen general, sus cotizaciones son casi un 40% inferiores.

Por tanto, los autónomos generan un déficit que duplica el de los trabajadores por cuenta ajena. Según los cálculos efectuados por la entidad de dinamización empresarial local, este diferencial se cifra en 2.294,1 euros anuales por autónomo, en comparación con los 1.009,8 euros por asalariado.

Una mirada europea

Por otro lado, la Cámara de Comercio de Barcelona recuerda que el modelo de regulación en países como Francia, Reino Unido, Portugal e Italia establece que los colectivos de autónomos contribuyan con una cuota proporcional al rendimiento neto de su negocio.

Eso sí, los tipos de cotización en estos países son inferiores al 30,6% propuestos por el Estado y también son significativamente inferiores a los tipos aplicados a los asalariados. Además, en Países Bajos y Alemania cualquier trabajador está obligado a contratar un seguro médico, pero no se obliga indiscriminadamente a los autónomos a cotizar por contingencias como la jubilación.