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El presidente de Caixabank, Jordi Gual (d), y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar (i), en la presentación de resultados de 2018 / CG

Gortázar (Caixabank): “Ha terminado una manera de hacer banca”

La entidad reconoce el 2019 el crecimiento económico mundial será menor y que los tipos proseguirán al entorno del cero, un entorno pesimista que impactará en el sector

01.02.2019 12:41 h.
6 min

El negocio bancario tradicional cada vez genera menos beneficios y no se prevé que el Banco Central Europeo (BCE) apruebe una subida de tipos en el corto plazo que aporte el oxígeno al sector financiero, hecho que incidirá en la ralentización de la economía en Europa. “Ha terminado una manera de hacer banca y nos debemos adaptar”, ha sentenciado este viernes el consejo delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, en la presentación de los resultados anuales que ha tenido lugar en Valencia.

El banco se apunta unos beneficios de 1.985 millones de euros (el 17,8% más) en el cierre de este ejercicio. Unos resultados que consideran positivos pero que han sido recibidos por los analistas con una caída de más del 7% de la cotización a media sesión. “Yo tampoco entiendo los motivos de este castigo”, ha reconocido el ejecutivo en su comparecencia ante la prensa. Tanto él como el presidente del banco, Jordi Gual, han intentado minimizar las malas noticias que recibían desde un selectivo que lastrado al rojo el conjunto de las entidades financieras.

Expectativas de los inversores

Gual ha defendido que se deben evaluar los objetivos de la compañía “a largo plazo” y que las “expectativas de los inversores y lo que esperan en momento concreto” se deben referenciar a esto, al “contexto relativo” de una jornada. La cúpula de Caixabank ha defendido que 2018 ha sido un buen año para el grupo y que esperan que en el ejercicio en curso la evolución de su negocio sea similar.

Sí que se prevé una tensión en las cuentas de los ejercicios próximos. Corresponderá a la “fuerte inversión en transformación del negocio” que admite Gortázar para ejecutar su plan de cierre de oficinas y la consiguiente reestructuración de plantilla que repercutirá a la larga en aligerar los costes fijos del grupo.

ERE en negociación

Caixabank ha presentado sus resultados anuales en mitad de la negociación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que implicará la salida de más de 2.100 trabajadores. Según el presidente de la entidad, la reestructuración de la plantilla “significa anticipar acontecimientos futuros para estar en una mejor situación”.

“Debemos tomar las decisiones ahora, en un año que ha sido razonablemente bueno”, ha remachado el consejero delegado. Muestra su compromiso en cerrar el debate con los sindicatos con un acuerdo, avanza que no se tocarán los salarios de las plantilla que se quedará en el banco --una de las demandas de los representantes de los trabajadores-- y que existe cierta flexibilidad en el calendario. Aunque deja claro que les gustaría cerrarlo “lo antes posible”.

Imagen de las oficinas centrales de Caixabank en Barcelona, una de las empresas mejor preparadas para afrontar el incierto 2019 / CAIXABANK

Imagen de las oficinas centrales de Caixabank en Barcelona / CAIXABANK

¿Qué impacto tendrá en las cuentas de 2019? La cúpula se ha mostrado prudente a la hora de hacer ninguna valoración en este sentido. “No hemos hecho ninguna previsión de costes”, se ha limitado a señalar Gortázar.

La importancia de los pueblos

De cara a los clientes, ha dejado claro que no van a cerrar las oficinas rurales, las de la red de Agrobank. “No vamos a abandonar los pueblos”, ha prometido el consejero delegado. Apuesta por alcanzar la “flexibilidad laboral para mantener una estructura en las localidades pequeñas” y, al mismo tiempo, en ganar nuevas “súperoficinas”. Es decir, más store en las ciudades.

Hasta ahora han destinado 250 millones de euros para abrir unas 300 y el objetivo que se contempla en el plan estratégico que ha entrado en vigor este 2019 es alcanzar las 600. “Mantendremos una capilaridad como nadie en el mercado español”, ha destacado, “pero en lugar de andar cuatro minutos [hasta una oficina] se deberá andar seis”. En contrapartida, prometen una mayor satisfacción para unos clientes que cada vez son “más digitales, más exigentes, nos piden ser socialmente más responsables y más posibilidades de elegir”.

¿Corrección del plan estratégico?

Las nuevas realidades del negocio bancario que ha reconocido Caixabank también tendrán su translación en el plan estratégico que estará vigente los próximos cuatro años. De entrada, se les complica poder alcanzar el 12% de rentabilidad si el BCE mantiene los tipos por el suelo. “Ya dijimos que si la rentabilidad era más baja, los targets del ROTE bajarían del 12% al 10%”, ha manifestado Gual.

La cúpula de Caixabank ha mostrado su optimismo en conseguir este doble dígito en el desarrollo de la hoja de ruta. Los analistas, por ahora, son algo más pesimistas en la valoración de la entidad. Su presidente lanza una advertencia: “Corremos una maratón, debemos ver los impactos a largo plazo”.