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El presidente de Caixabank, Jordi Gual (d), y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar (i), en la presentación de los resultados del grupo de 2017 en la antigua sede del Banco de Valencia / CG

Caixabank afirma que ha revertido la fuga de depósitos

La entidad insiste en el incremento de los recursos de clientes y muestra su optimismo en la conformación dé un nuevo Gobierno que aporte estabilidad

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La cúpula de Caixabank ha incidido en el crecimiento de los recursos de clientes gestionados a lo largo de todo 2017 por la entidad en la presentación de unos resultados de ejercicio históricos que, por segunda ocasión, ha tenido lugar en la sede del antiguo Banco de Valencia. El presidente, Jordi Gual, y el consejero delgado, Gonzalo Gortázar, reconocen que la inestabilidad del proceso independentista catalán marcó el último trimestre del año y llevó a la retirada de “700 millones de euros” por parte de sus clientes, en palabras del responsable ejecutivo. Una caída del 0,2% que se concentra casi exclusivamente en octubre, un mes con “vaivenes que han resultado superados”.

El grupo financiero remarca que la variación del ejercicio completo arroja un saldo positivo de 10.600 millones. Cifra que no tiene en cuenta la consolidación de la portuguesa BPI y que muestra los mejores avances en el segmento de seguros (+13,7%), fondos de inversión y carteras (+7,8%) y planes de pensiones (+6,8%). “Productos de ahorro a medio y largo plazo”, en palabras de Gortázar, que demostrarían que los clientes aspiran a una vinculación duradera con Caixabank.

Frenazo de la fuga de depósitos

El consejero delegado tilda de “salidas moderadas” las fugas de depósitos que se produjeron tras la celebración del referéndum ilegalizado del 1-O y las consiguientes sesiones en el Parlament en las que se avanzó hasta la declaración de independencia simbólica de Cataluña.

Unas semanas en que los clientes les traspasaron “sus niveles de preocupación”, según el relato de Gortázar, que propició que el consejo de administración tomara una “decisión bien conocida que llevó a calmar la situación primera y a revertirla después”. Es decir, el cambio de sede social y fiscal.

Gual explica que la votación en el órgano directivo tuvo lugar un viernes y que ese mismo lunes el flujo de salidas de depósitos se había frenado.

Reconocimiento a la plantilla

El presidente de Caixabank ha hecho un guiño a los trabajadores del grupo. Ha reconocido y aplaudido el “esfuerzo comercial que se hizo en la segunda, tercera y cuarta semana de octubre” para “mantenerse firmes en todo momento en los valores fundamentales del banco”. Los de “calidad, confianza y compromiso social”.

Reconoce que “algunos clientes les disgustó desde el punto de vista emocional” el cambio de sede, pero asegura que la “obligación fundamental de una entidad es garantizar el acceso a la liquidez del Banco Central Europeo (BCE) y eso se conseguía con el cambio de sede”.

“Más allá de las cuestiones emocionales está la seguridad de los depósitos y los ahorros de los clientes”, ha sentenciado.

Nuevo Gobierno en Cataluña

Gual también se ha mostrado optimista en la conformación de un nuevo Gobierno en Cataluña que aporte estabilidad, "será bueno para la sociedad española, la catalana y para el sector financiero". Señala que “tras los sucesos de octubre” se calculó que el procés recortaría entre el 0,2% y el 0,3% el avance del PIB español de 2017 pero que el impacto final ha sido menor.

Caixabank mantiene sobre el papel su previsión de que la economía del país crecerá de nuevo el 2,7% en el ejercicio que acaba de empezar. Aunque “si la base se estabiliza, será un buen año”, matiza su presidente. “Lo vemos con confianza”. 

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