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Imagen de un avión en el aeropuerto de Andorra-La Seu, desde el que quiere operar Andorra Airlines / CG

Andorra Airlines busca 5 millones de un fondo para despegar

La compañía aérea, que 'pinchó' en 2016, asegura que ya tiene toda la operativa salvo el capital para volar a Madrid, Barcelona, París y Oporto

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Andorra Airlines busca capital. La aerolínea que pretende conectar por aire el Principado peina el mercado para hallar un fondo de inversión que le inyecte una cantidad cercana a los cinco millones de euros. Asegura que es lo único que le falta para despegar como compañía aérea y volar a Madrid, Barcelona, París (Francia) y Oporto (Portugal).

Así lo ha explicado su administrador, Jorge Soriano, a este medio. El empresario y consultor aeronáutico ha admitido "errores cometidos en el pasado", pero ha asegurado que "ya lo tiene todo preparado" para conectar los Pirineos por aire. ¿Qué le falta? "Estamos buscando un socio, un fondo, que tenga a avanzar cinco millones de euros para el leasing de los aviones. Todo lo demás ya está preparado", explica. Según el directivo, a la sazón ex concejal del PP en Sabadell (Barcelona) entre 2000 y 2011, la operadora "dispone de una oficina en la avenida Diagonal de Barcelona, ha tramitado el certificado de operador aéreo (AOC, por sus siglas en inglés) y el andamiaje para la comercialización", ha enumerado. Siempre en su opinión, solo queda un último empujón para que Andorra tenga aerolínea, pese a las fallidas experiencias pasadas.

"Operativa modesta"

Soriano ha desgranado su implicación en el proyecto. "Todo empezó con el lanzamiento de Air Andorra, un proyecto mal dimensionado y mal gestionado. Tras su fracaso en 2015, nos llamaron a nosotros para ordenar la empresa y montar un proyecto empresarial viable. Es lo que hicimos, aunque lamentablemente la iniciativa se retrasó. Mucha gente dijo entonces que Andorra Airlines era un nuevo pinchazo, pero no es así. Vamos con retraso y lo único que falta es una inyección final de capital", ha ilustrado.

Según el directivo, los fondos servirán para costear el leasing de los aviones. "La cifra es humilde cuando hablamos en la escala de la aviación comercial. Pero hay que tener en cuenta que los aviones no son los mismos. En Andorra-La Seu operaríamos con ATR-42 y ATR-72, mucho más pequeños que los Boeing y Airbus a los que está acostumbrada la ciudadanía", ha señalado. Según él, la operadora "aspira a hacer rotaciones con tres aeronaves" a destinos como "Madrid, Barcelona, París (Francia) y Oporto (Portugal). Londres estaba también en el plan comercial, pero se ha complicado por el Brexit".

¿Funcionará?

Pese al entusiasmo del directivo --"estoy empeñado en que Andorra Airlines vea la luz y lucharé para ello", ha insistido--, lo cierto es que deberá despejar las dudas que rodean su proyecto. La aerolínea que ha creado en 2015, y que aún no ha depositado las cuentas en el Registro Mercantil, es la heredera de la fallida Air Andorra, que crearon los empresarios Rafael Calabria y Jorge Borràs en 2014 y que ha acabado condenada por impago y con sus dos consejeros desaparecidos. Fue aquel el primer intento de lanzar un servicio regular de vuelos para el aeropuerto de Andorra-La Seu. Tras el planchazo de Air Andorra, Soriano entró en escena con una compañía aérea heredera de la anterior y que buscaba, esta vez sí, iniciar los vuelos. Tenía que despegar en 2016, aunque jamás lo hizo.

Ello alimentó el infortunio del segundo aeropuerto fantasma catalán tras el de Lleida-Alguaire. La pista de Andorra-La Seu había vuelto a la vida el 9 de enero de 2015 tras 23 años de atonía. Una inversión conjunta entre la Generalitat de Cataluña y el Gobierno de Andorra lo preparó para los vuelos comerciales. Llegó a estrenar la instalación el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a bordo de un avión militar. No obstante, un problema de homologación de un sistema GPS para aproximaciones en días de niebla retrasó su puesta en marcha. En estos momentos solo acoge vuelos de avionetas y vuelos chárter, sin que ninguna aerolínea se haya atrevido aún a programar conexiones regulares.