Menú Buscar
Un consumidor efectúa una compra a través de Internet / EP

La Agencia Catalana de Consumo redobla las inspecciones tras el Covid-19

El organismo refuerza su control sobre las firmas de asesoría legal y la venta de productos higiénicos para evitar abusos

3 min

La Agencia Catalana del Consumo ha reforzado sus actuaciones para evitar abusos en el marco de la crisis del Covid-19 por parte de empresas que se aprovechan de la nueva situación para abusar de los usuarios o clientes.

En concreto, se han puesto en marcha medidas de control e inspección en sectores como las plataformas en línea de reclamación, bufetes de abogados y empresas de asesoramiento legal, compañías aéreas y venta de productos destinados a la prevención de contagios.

Crecen las reclamaciones

Desde el inicio del estado de alarma, la Generalitat, la Agencia ha recibido un total de 3.697 reclamaciones por afectaciones derivadas de las medidas tomadas para hacer frente al Covid-19, el 65% por afectaciones en los transportes, principalmente en el transporte aéreo.

Más allá, el 22% son reclamaciones por otros servicios de consumo, que incluye afectaciones relacionadas con viajes, actividades culturales y de ocio, deportivas o educativas, entre otros; y un 7% están relacionadas con el ámbito de la restauración y los alojamientos turísticos.

Precaución con los asesores legales

Además, se ha iniciado un campaña de inspección a plataformas en línea de reclamaciones y empresas que ofrecen asesoramiento legal para resolver incidencias, para proteger a los consumidores y evitar que se generen situaciones de desequilibrio.

También la agencia ha iniciado actuaciones inspectoras hacia plataformas en línea de reclamaciones, bufetes de abogados y empresas "que ofrecen sus servicios de asesoramiento legal a los consumidores a través de campañas de gran difusión en los medios, en especial a la televisión".

Quejas por productos anti-Covid

Otro terreno abonado al abuso detectado por este organismo público de apoyo al consumidor son los productos de prevención para el coronavirus, tales como EPI (equipo de protección individual), mascarillas higiénicas, geles hidroalcohólicos o antisépticos de piel sana.

Durante el estado de alarma, se han establecido medidas para que la ciudadanía, a la hora de comprarlos, disponga de información eficaz, veraz y suficiente sobre sus características esenciales a través del etiquetado.