Imagen de la sede de Mediapro en Barcelona

Imagen de la sede de Mediapro en Barcelona Cedida

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Mediapro también suprime su consejo para romper con la era Roures y reinventarse como Imagina

El fondo Southwind se queda prácticamente como único accionista tras la salida de Tatxo Benet y mantiene a Sergio Oslé y Carlos Núñez como principales ejecutivos y administradores

Más información: Tatxo Benet vende su último 5% en Mediapro y se desvincula de la empresa

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Nuevos pasos del propietario de Mediapro para iniciar una nueva etapa. La compañía ha procedido a modificar su forma de gobernanza, lo que ha supuesto la supresión del consejo de administración que durante tiempo lideraron dos de los tres cofundadores de la productora: Jaume Roures y Tatxo Benet.

Precisamente, este último ha sido el detonante del cambio con su salida definitiva del capital, ejecutada este verano. Después de que Benet se haya desprendido del 5% que mantenía en Mediapro, el fondo Southwind se queda, a efectos prácticos, como el único accionista de la compañía.

Tras la desinversión de Benet se han desencadenado medidas de calado, todas ellas dirigidas a decir un sonoro adiós a la anterior etapa y arrancar otra era sin apenas vestigios del pasado. Entre ellas, sobresale la recuperación de la enseña Imagina para la denominación del grupo y ahora el referido cambio en la forma de administración.

La medida no se corresponde con una pérdida de confianza del fondo oriental en los principales ejecutivos de la productora. Tanto Sergio Oslé como Carlos Núñez proseguirán a los mandos de la nueva Imagina, en la que además actuarán como administradores solidarios para apuntalar el gobierno de la empresa.

Tatxo Benet, en una imagen de archivo

Tatxo Benet, en una imagen de archivo David Zorrakino Europa Press

La desarticulación del consejo también supone otra despedida para Tatxo Benet. El sempiterno socio de Roures hasta 2023 había regresado al órgano de gobierno de Mediapro en calidad de vicepresidente para defender sus intereses en la compañía, concentrados en la participación del 5% que ostentaba.

En esta última etapa, Benet también había aprovechado para dar entrada en el consejo a su pareja, Camino Quiroga. Ésta contaba con un asiento como vocal y, además, ejercía como vicesecretaria no consejera. El consejo ya estaba presidido por Sergio Oslé, incorporado a Mediapro dos años después de la marcha de Roures.

Su cese llegó a finales de 2023 y fue Benet el encargado de sustituirle. No tardó en perder la confianza del accionista mayoritario, especialmente después de que no fuera capaz de retener los derechos de las competiciones de fútbol. En particular, la Liga española había sido uno de los principales activos de Mediapro durante un largo tiempo.

Para ocuparse de la gestión de la productora a partir de la salida de Benet, en el segundo semestre de 2025, el fondo asiático contó con Sergio Osle. El ejecutivo había dejado meses antes el grupo Telefónica, en el que tuvo un papel muy relevante en los años anteriores, particularmente en el área audiovisual.

Nueva gestión

No en vano, Oslé fue presidente de Movistar + durante más de siete años, cargo que compatibilizó con el consejero delegado de Telefónica España desde comienzos de 2021.

El ejecutivo no entró en los planes de Marc Murtra, que acababa de llegar a la presidencia de la operadora y estaba confeccionando su propio equipo. No tardó en encontrar acomodo en Mediapro, junto con Carlos Núñez. Con una larga trayectoria en la gestión de medios de comunicación, llegó a Mediapro procedente del grupo Prisa, en el que estuvo cinco años al frente de su división de medios de comunicación (Prisa Media).

Sergio Oslé, presidente de Mediapro

Sergio Oslé, presidente de Mediapro Europa Press

Con anterioridad, Núñez ejerció como director general de Henneo, editora de Heraldo de Aragón y 20 Minutos, además del online La Información.

La medida de prescindir del consejo de administración está íntimamente relacionada con la evolución de la estructura accionarial de Mediapro. Con el control completamente en manos de Southwind, la figura de este órgano de gobierno cobra un menor sentido.

Y más después de que el accionista mayoritario optara por la profesionalización de la gestión con el fin de separarla de forma notoria de la propiedad. Además de un ahorro de costes, supone otra acción dirigida a borrar las huellas de la anterior etapa y afrontar la nueva sin ataduras del pasado.