Acceso al Hospital Universitario de Jaén, donde ocurrieron los hechos

Acceso al Hospital Universitario de Jaén, donde ocurrieron los hechos Cedida

Business

Una familia catalana derrota a la sanidad andaluza tras la muerte de un pariente

Una operación para extraer una vesícula terminó en complicaciones que acabaron con el fallecimiento de una mujer en el Hospital Universitario de Jaén

Ocho años después de aquella intervención, la justicia da la razón a sus familiares y condena al Servicio Andaluz de Salud (SAS) y su aseguradora SHAM a indemnizarlos

Más contenido: Directivos de la sanidad concertada exigen presupuestos para Cataluña

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

Una familia catalana ha derrotado a la sanidad andaluza tras la muerte de un familiar.

El Servicio Andaluz de Salud --junto a su aseguradora SHAM, la francesa que desde 2023 opera bajo la marca Relyens-- ha sido condenada por responsabilidad en una operación de vesícula que terminó con el fallecimiento de la paciente.

Aunque en 2023 el SAS y Relyens lograron que la reclamación de la familia fuera desestimada en primera instancia, los familiares recurrieron con la ayuda del bufete barcelonés especializado Verdún Legal y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dado la vuelta al fallo.

En una reciente resolución, el órgano considera que hubo mala praxis y una relación directa entre la intervención de vesícula, las complicaciones posteriores y el fallecimiento de la paciente.

El director General de Sham, Pierre-Yves Antier / CG

El director General de Sham, Pierre-Yves Antier / CG

Complicaciones

La historia se remonta a noviembre de 2018, cuando una mujer acudió al Hospital Universitario de Jaén para someterse a colecistectomía laparoscópica, el procedimiento quirúrgico para retirarse la vesícula. La operación estaba prevista junto con una abdominoplastia.

Pero tras la operación empezaron los problemas. Según recoge la sentencia, a la que ha tenido acceso este medio, la mujer presentó dolor y drenajes con restos de bilis y sangre, lo que despertó sospechas sobre una posible fuga de bilis.

El personal médico intentó comprobarlo con pruebas, pero no pudieron realizarlas.

Siete operaciones

En concreto, tres días después de la primera intervención, se detectó en la paciente una lesión grave en la vía biliar. A partir de entonces, tuvo que volver al quirófano en otras seis ocasiones.

La última operación fue en septiembre de 2019, casi un año después de la primera. Tras esta última, la paciente ingresó en la UCI en estado de shock hemorrágico y murió horas después.

Primera denuncia

En 2020, la familia reclamó al SAS una indemnización por la muerte de la mujer, petición que fue rechazada por silencio administrativo.

Un año después, elevó el caso al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Jaén, imputando también a SHAM.

No fue hasta abril de 2023 cuando el juez dictó sentencia, desestimando la demanda. El letrado consideró que la actuación médica se había ajustado a la lex artis (calidad exigible) y absolvió a los demandados.

Condena

La familia no se dio por vencida y volvió a recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que ha terminado dándole la razón.

En una reciente sentencia, el órgano estima el recurso de apelación y revoca el fallo anterior. El magistrado no solo concluye que hubo negligencia médica, sino que establece un vínculo directo entre la intervención de vesícula, las complicaciones y el posterior deceso de la mujer.

Declara responsables al SAS y Relyens, que deberán hacer frente a la indemnización y a los intereses correspondientes.