Ferran Fisas en la entrada del CIB

Ferran Fisas en la entrada del CIB

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Brecha entre socios y una salida en el Culinary Institute, la escuela de cocina más 'pija' de Barcelona

La salida del presidente se produce después de la compra por parte del grupo educativo estadounidense Triumph Higher Education

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La compra del Culinary Institute of Barcelona (CIB) por parte del grupo educativo estadounidense Triumph Higher Education ha provocado la salida de su presidente, Ferran Fisas.

Es una de las escuelas de cocina más caras de España y un negocio que, según aseguran fuentes internas, “va como una moto”. Pero la venta a una de las mayores firmas del mundo en formación de cocineros ha provocado un desacuerdo entre los tres socios fundadores: el propio Fisas; Josep Gala, CEO de la compañía, y Pep Nogué, director gastronómico.

Aulas del Culinary Institute of Barcelona (CIB)

Aulas del Culinary Institute of Barcelona (CIB) Culinary Institute of Barcelona (CIB)

Oferta "muy atractiva"

Fisas no quería vender porque "no quería acabar trabajando para otro", mientras que los otros dos socios sí estaban a favor de la operación.

Las fuentes consultadas no han querido desvelar por cuánto se ha vendido la escuela, más allá de que la suma ofrecida era “muy atractiva” y que suponía que los tres socios fundadores habían “multiplicado por mucho” su inversión inicial.

Clase en la Culinary Institute of Barcelona

Clase en la Culinary Institute of Barcelona CIB

Fisas, de 67 años, ya había dicho que no quería estar al frente del colegio más de dos años más, pero le hubiera gustado poder ejercer la presidencia durante este último periodo. La venta ha precipitado su salida.

Según las mismas fuentes, sus dos socios, sabiendo que Fisas no quería continuar mucho más tiempo al frente —y con esta supuestamente jugosa oferta sobre la mesa—, no habrían podido rechazar la oportunidad de incorporar el centro a la red de escuelas de la que forman parte la Auguste Escoffier School of Culinary Arts, de Estados Unidos, y la Pacific Institute of Culinary Arts, de Canadá.

Aseguran, además, que la entrada del capital estadounidense no ha provocado más cambios en el equipo ni en la estrategia del centro que la salida de Fisas.

Las cuentas

Cuando dicen que la escuela va como "una moto", no es mero triunfalismo; las cuentas, a las que ha tenido acceso este medio, son buenas.

La CIB ha cerrado su último ejercicio rozando los 14,5 millones de euros de facturación y disparando su beneficio neto un 66% hasta los 1,2 millones. Con un Ebitda de un millón de euros y la deuda bancaria prácticamente saldada, la salud financiera de la escuela es envidiable para el sector.

De la escuela Bellart

La escuela se fundó en 2018. Los tres socios se conocieron como profesores en la escuela Bellart, aunque solo uno de ellos, Pep Nogué, proviene del mundo de la cocina. Gala procede del mundo de la gestión hostelera y de restaurantes, mientras que Fisas es emprendedor.

Fue Fisas quien detectó la oportunidad de negocio y se la comunicó a los demás. La oportunidad era crear una escuela centrada en la innovación y la visión de negocio, a diferencia de las tradicionales, más centradas en la técnica y en la cocina clásica.

Fachada de la Escuela Bellart

Fachada de la Escuela Bellart Google Street View

"De espaldas" a Barcelona

Los tres tenían el objetivo de seguir creciendo y abrir nuevas escuelas, porque les parecía que su modelo era muy "escalable"; algo que no descartan que se pueda hacer también con los nuevos propietarios.

Explican que es una escuela que vive “muy de espaldas” a los sistemas educativos y al mundo culinario español, lo que queda claro con una cifra: el 96% de sus alumnos son extranjeros.

Sus cursos tienen un rango de entre los 6.000 y más de 30.000 euros, y aseguran que no hacen ni descuentos ni becas.

Según ha podido saber este medio, Fisas es ahora consultor de empresa familiar. Y, fiel al espíritu que impregnó el CIB desde su fundación, su mercado sigue estando lejos de Barcelona y de España: es el mundo. Ahí fuera, se paga mejor.