Viñedos
El Penedès pone fin a su vendimia más triste: “Hay uva que se va a quedar en la vid”
El Consejo Regulador de la DO Cava se reúne este jueves para valorar la cosecha de 2026 y poner cifras a una situación que ya se sabe que es “muy dura”
Más información: Los viticultores viven con “profunda preocupación” el optimismo de la DO Cava sobre el precio de la uva
La mala situación que atraviesa el cava queda bien reflejada en una imagen que va a dejar esta tempranísima vendimia en el Penedès: uva que se queda en la vid porque a los viticultores no les sale a cuenta recogerla.
Este jueves, el Consejo Regulador de la DO Cava se reunirá y se sabrá cuál es —si no se maquillan los datos— la magnitud exacta de la tragedia.
Pero los números no serán más que la constatación de lo que ya se ve sobre el terreno: muchas caras largas. “Es muy duro para un viticultor dejar uva por recoger o regalarla a 0,12 o 0,15 euros el kilo”, explica un viticultor a este medio.
Viñedos Clygal
David Sendra
El viticultor David Sendra, del sindicato Unió de Pagesos, tiene un papel complicado en toda esta historia. Por un lado, como viticultor, no puede más que constatar que la situación del campo es lamentable.
En conversación con Crónica Global, explica que este año el precio se ha desplomado de tal forma que le consta que habrá uva que se quede en la vid.
Por otro lado, Sendra es, desde hace unos meses, vicepresidente del Consejo Regulador de la DO Cava, el mismo que, en un comunicado ya eliminado de su página web, celebraba que el sector mantuviera este año, de forma mayoritaria, los precios de compra de uva de la campaña anterior.
Lo cierto es, y Sendra lo sabe perfectamente, que, si se han mantenido, ha sido solo para un porcentaje escaso de la uva. Para el resto, el precio ofrecido en algunos casos es irrisorio: entre 0,12 y 0,15 euros el kilo.
Hay que tener en cuenta que el coste de referencia del Incavi (Institut Català de la Vinya i el Vi) para producir un kilo de uva destinada a cava se sitúa este año entre 0,53 y 0,56 euros. En otras palabras: los viticultores están vendiendo a pérdidas.
El caso del 'prosecco'
El problema no es solo del cava. Se habla mucho del prosecco como un espumoso al que el cava debería emular. Y con razón: el año pasado, el cava vendió 190 millones de botellas, mientras que el prosecco vendió cerca de 770 millones.
Pero el problema es general del sector de las bebidas alcohólicas: se venden cada vez menos. También en Italia han tenido un problema de excedente de uva este año, hasta el punto de que el Gobierno italiano ha decidido financiar el arranque de viñedo en zonas de sobreproducción.
Esta es una medida que el cava, en gran medida, rechaza. El Instituto Agrícola Catalán de San Isidro, que llegó a cifrar el excedente de este año en 100 millones de kilos de uva —una previsión que Sendra, por el momento, no descarta—, calificó en julio esta solución como “traumática”.
Viñedos DO Cava
El Penedès, muerto
Lo hizo en un encuentro con medios en el que no faltaron previsiones amargas: “La comarca del Penedès está muerta sin viticultura”.
No le falta razón. Sendra también lo insinúa: “Hay que ser conscientes de que el cava es lo que realmente sostiene a este territorio”.
Pero poco se puede hacer si se venden cada vez menos botellas —las ventas cayeron un 12,88% en 2025—, las empresas se fugan de la DO para pasarse a la variante de Corpinnat y las que permanecen pasan a manos extranjeras, cuyo interés por el futuro del Penedès es entre escaso y nulo.
En 2024 y 2025, la sequía había reducido la cosecha y disparado los precios de la uva, de modo que todavía podía pensarse que el problema era circunstancial.
La buena cosecha de este año deja una conclusión ya imposible de ignorar: el cava se hunde.