El despacho de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa con las tarjetas de visita

El despacho de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa con las tarjetas de visita Montaje Crónica Global

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Una falsa Cámara de Comercio de Malta engatusa a empresas de Barcelona

Luis Sampere, financiero de dilatada experiencia, fue cónsul honorario de Malta en Barcelona, pero fuentes gubernamentales afirman que el vínculo se rompió hace más de diez años y rechazan la oficialidad de su organización

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En el número 32 de la céntrica calle Tuset, al pasar de largo las discotecas Bling Bling y Sutton, se alberga la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa. Comparte despacho, en la séptima planta, con FyS Consultores, pues los une la figura del excónsul honorario de Malta en Barcelona, Luis Sampere Giménez.

Se trata de un economista con una dilatada experiencia. No obstante, en el presente encabeza una asociación sin validez oficial. La embajada maltesa en Madrid, a preguntas de Crónica Global, ha negado rotundamente el nexo de la dicha entidad con el gobierno del archipiélago: "Es falsa".

Maltese-Spanish Chamber of Commerce

De esta manera, tal y como ha confirmado la Embajada de Malta en España, esta institución no tiene el visto bueno gubernamental. Sí lo tiene la Maltese-Spanish Chamber of Commerce (MSCC), que ha sido consultada para conocer su posible relación con el órgano que cohabita con FyS Consultores.

La puerta de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa, que comparte despacho con FyS Consultores

La puerta de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa, que comparte despacho con FyS Consultores Darío Portela Crónica Global

Su respuesta ha sido tajante: "La Maltese-Spanish Chamber of Commerce no mantiene ninguna vinculación con la entidad establecida en Barcelona ni dispone de ninguna oficina o delegación en esa ciudad. Tenemos constancia de su existencia porque durante los últimos años hemos recibido consultas de empresarios y particulares preguntándonos si dicha entidad formaba parte de nuestra Cámara. La MSCC es la Cámara de Comercio Española en Malta reconocida oficialmente dentro de la red de Cámaras de Comercio Españolas en el exterior".

Labores de intermediación

Fuentes empresariales afirman que Sampere se dedica a realizar labores de intermediación en tratos comerciales. Explican que el señorial despacho de Tuset y su larga trayectoria generan confianza, mientras que su forma de obrar es poco ortodoxa y ahuyenta las posibilidades de pacto.

La tarjeta de visita de Luis Sampere Giménez

La tarjeta de visita de Luis Sampere Giménez Darío Portela Crónica Global

Una voz relata su caso, relacionado con la venta de su compañía a un grupo inversor extranjero. Explica que el economista, que actúa como presunto intermediario, le exigió un pago cerrado de cerca de 5.000 euros en concepto de "informe de valoración independiente" indispensable para avanzar.

Para cerrar el trato, el excónsul presionó para emitir una orden de cobro directo (SEPA) a la cuenta de la empresa, pidiendo expresamente que se avisara al banco para no rechazar el cargo e invitando al empresario a ocultar el pago a su propio departamento de administración bajo conceptos alternativos.

Otro aspecto que hizo saltar todas las alarmas es que Sampere insistió en que el economista encargado de tasar la empresa jamás visitaría las instalaciones. El intermediario justificó esta insólita "valoración a ciegas" para evitar supuestos gastos de desplazamiento del perito —que cifró en unos 300 o 400 euros— y para "no crear intranquilidades" ni levantar sospechas entre la plantilla. Ante tales anomalías, el afectado decidió congelar la firma.

Visita frustrada

Este medio ha intentado ponerse en contacto con Luis Sampere y con la institución que encabeza por distintas vías. No obstante, no ha habido respuesta. Así pues, este digital se ha desplazado a la sede. La cámara comparte edificio con otras oficinas y bufetes de abogados.

El punto deseado se encuentra en el séptimo piso. Un breve viaje en un ascensor solventa la distancia. Al alcanzar la planta, se ven cuatro puertas. Dos, situadas a la derecha, pertenecen al estudio de arquitectura Imad. Las otras dos, también juntas, llevan una chapa dorada cada una: "Hispano-Maltese Chamber of Commerce" y "FyS Consultores".

La chapa de la puerta de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa

La chapa de la puerta de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa Darío Portela Crónica Global

Hay un timbre, pero no suena, está mudo. Después de dos intentos, se opta por tocar a la puerta, concretamente, a las dos puertas. Un golpe, no hay respuesta. Segundo, tampoco. Misión imposible. Sus compañeros de planta dicen que no los conocen, pero teorizan con que "puede que estén de vacaciones".

Una fotografía del interior del despacho de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa

Una fotografía del interior del despacho de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa Cedida

"Es un déspota"

Varios vecinos han sido consultados acerca de la Cámara de Comercio Hispano-Maltesa y Sampere. Numerosos afirman conocer la existencia de este despacho, pero desconocen su actividad y al gestor.

Otros, sin embargo, acceden a hacer comentarios: "Es un hombre de unos 60 años un tanto maleducado". Algunas voces afirman que "hay pocos trabajadores allí, pero duran poco porque los trata mal. Es un déspota".

Discoteca de las 'sugar mamis'

No es la primera polémica a la que se enfrenta el protagonista. Crónica Global desveló en 2023 que la cotizada licencia de la discoteca Marabú seguía bajo el control de Luis Sampere.

Este histórico club arrastraba una enorme polémica al ser catalogado popularmente como "el local de las sugar mamis", un espacio de ritmos latinos que el excónsul regentaba junto a su esposa y donde, presuntamente, había acompañamiento de señoras por parte de jóvenes norteafricanos.

Numerosas fuentes describieron a este medio que jóvenes hombres de compañía se apostaban a las afueras del establecimiento para tentar a la clientela femenina de mediana edad.

Sampere llegó a exigir tres millones de euros por el traspaso de la licencia, bloqueando durante tres años la reapertura del espacio y retratando una faceta puramente especulativa que choca con la rigurosa asesoría corporativa que hoy aparenta.