Una habitación doble en litera de Livensa Living

Una habitación doble en litera de Livensa Living Livensa Living

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Así ‘exprime’ Livensa Living a los estudiantes en Barcelona: 1.200 euros por una habitación compartida

Mientras la juventud en Cataluña ingresa poco más de 1.000 euros al mes, el nuevo 'coliving' abre con tarifas orientadas al perfil internacional que dejan fuera al estudiante autóctono

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Livensa Living inaugura en septiembre su cuarta residencia para estudiantes en Barcelona. Se ubica en el Paral·lel, y se une al elenco conformado por los edificios de Sants, Marina y Diagonal. Cuenta con numerosos servicios, como piscina, gimnasio, sala de juegos común y un cine.

En su página web se ofrecen habitaciones "desde 568 euros al mes". No obstante, al tratar de reservar una estancia, los precios se elevan drásticamente. Un habitáculo compartido por dos personas durante el año académico oscila entre los 631 y los 999, según la gama, mientras que un estudio de 14 metros cuadrados con elementos de cocina y baño privado se alquila por 1.169 euros al mes por un año completo.

Este tipo de alojamientos están dedicados, principalmente, a universitarios. Sin embargo, los precios que presentan chocan frontalmente con el salario promedio de menores de 25 años en Cataluña, que es de poco más de 15.000 euros brutos, según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat).

Precio medio por habitación

Alquilar una habitación en España cuesta una media de 475,98 euros al mes, según un informe de Pisos.com. Al cruzar este dato con los 29.540,26 euros brutos anuales que el INE atribuye al salario medio nacional, se observa que compartir vivienda ya absorbe casi una quinta parte (19,34%) de los ingresos de un trabajador.

Al centrar el tiro en Barcelona, el estudio revela que la capital catalana presenta el precio medio de habitación más elevado, con 646 euros mensuales. Si un estudiante desea alquilar una estancia compartida durante el curso académico en la nueva residencia de Livensa, se encontrará con un coste similar en la variedad más económica, pero sacrificará su intimidad al compartirla.

La tabla de precios de Livensa Living para el curso 26/27 en su nueva residencia de Paral·lel

La tabla de precios de Livensa Living para el curso 26/27 en su nueva residencia de Paral·lel Livensa Living

No obstante, si opta por no cohabitar un espacio privado, o por mejorar las prestaciones, se encontrará con montantes no accesibles para todos los bolsillos.

Estancias exclusivas

El precio del alquiler de vivienda por metro cuadrado en Barcelona es de 20,1 euros, según Idealista. El dato es de julio de 2026, el más reciente al momento del cierre de esta edición. Las habitaciones dobles más económicas de Livensa, las de 631 euros mensuales por un año, cuentan con 16-17 metros cuadrados, lo que supone un precio de 39-37 euros por cada uno.

Precio por metro cuadrado de la vivienda en alquiler en Barcelona en julio de 2026

Precio por metro cuadrado de la vivienda en alquiler en Barcelona en julio de 2026 Idealista

Estas estancias son "estudios dobles de 16-17m2 con kitchenette y acceso a una cocina común. Estas habitaciones tienen litera y están localizadas en la primera y segunda planta", según la propia web de la empresa.

En caso de que no se desee compartir el habitáculo, la opción más económica es un año completo de un "estudio individual de 14-15 metros cuadrados con cocina completa y televisión", que tiene un precio de 1.169 euros al mes.

Una habitación-estudio de Livensa Living en Barcelona

Una habitación-estudio de Livensa Living en Barcelona Livensa Living

En los estudios individuales, la tarifa base incluye limpieza quincenal. En caso de querer ampliar la frecuencia a semanal, el usuario deberá abonar 39 euros al mes. En cambio, en las habitaciones dobles no se incluye ningún servicio de limpieza de base, lo que supone pagar un coste aparte de 60 euros mensuales por persona para contratarlo

Condiciones de reserva

Por otra parte, para formalizar la reserva de plaza se exige un pago inicial de alojamiento de 250 euros con carácter no reembolsable. La empresa avisa de que "todos los precios están expresados por persona y mes sobre una base de 30 días e incluyen el IVA, aunque las plazas son limitadas y el importe final puede experimentar variaciones hasta la confirmación definitiva a través de su canal oficial".

A más tardar 45 días antes del comienzo de la estancia, el titular del contrato debe abonar la primera mensualidad completa, sumando la parte proporcional de los días extra si el ingreso se produce con anterioridad al día uno del mes. En este mismo plazo previo, es obligatorio depositar una fianza de 1.000 euros, cantidad que se devolverá íntegramente al concluir la estancia tras verificar que el alojamiento no presenta daños.

Finalmente, en las opciones de ocupación doble, el precio se aplica de forma individual y exige que ambos residentes formalicen y abonen sus contratos de manera independiente.

De esta manera, la opción más económica, la de compartir una habitación de gama baja, supondría un gasto de 1.881 euros al incluir la primera cuota de alquiler.

Una estudiante realquila su estudio de Livensa en Idealista

Una estudiante realquila su estudio de Livensa en Idealista Idealista

La política de cancelación impone un marco inflexible para el residente. Salvo el desistimiento inicial en los primeros 15 días o causas justificadas —como la denegación del visado o de la matrícula universitaria—, rescindir el contrato exige cumplir el requisito de localizar a un estudiante sustituto o abonar indemnizaciones que oscilan entre una y tres mensualidades completas.

Bolsillos internacionales

Tarifas de esta magnitud parecen moldeadas para el estudiante internacional, ese universitario que desembarca en Barcelona atraído por el magnetismo de la ciudad y respaldado por un bolsillo sin grandes estrecheces.

Para el estudiante de aquí, en cambio, las cifras trazan un umbral difícil de cruzar, relegando el alojamiento a un espacio exclusivo para quien puede costearse la capital catalana a precio de mercado global.

Blindaje normativo

Este escenario de precios responde también al marco regulatorio catalán. Mientras el alquiler privado de pisos y habitaciones sufre topes estrictos de renta, las residencias universitarias están exentas de estos límites al operar como servicios de hospedería fuera de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Esta asimetría ha volcado el capital inversor hacia la construcción de macroresidencias, inmunes al control de precios. Con un mercado privado cada vez más restringido, el alumnado —sobre todo, el internacional— se ve empujado a estos complejos, blindando sus elevadas tarifas.