Uno de los establecimientos de Mayoral, el imperio de la ropa infantil creado por la familia Domínguez / EP

Uno de los establecimientos de Mayoral, el imperio de la ropa infantil creado por la familia Domínguez / EP

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La gran fortuna andaluza con fuerte ligazón con Cataluña que ha rescatado Parlem

Los dueños de la cadena de moda infantil Mayoral redoblan su apuesta por la operadora vinculada al separatismo, una muestra más de los lazos que han unido a la familia Domínguez desde el primer momento con el territorio

Más información: Los dueños de Mayoral salen al rescate de Parlem, la operadora nacida al calor del 'procés'

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Su discreción es, al menos, tan grande como su fortuna. Con un patrimonio próximo a los 2.500 millones de euros, la familia Domínguez, propietaria de la cadena de tiendas de moda infantil Mayoral, se cuenta entre las más adineradas de toda España. Y, por supuesto, de su Andalucía natal, donde es toda una institución. No obstante, junto a la región sureña, Cataluña ocupa un lugar esencial en la historia vital y empresarial de una saga a la que ya asoma la cuarta generación.

En los últimos días, los empresarios malagueños han vuelto a ocupar las páginas y los portales de información económica a raíz de las operaciones que han servido para capitalizar la operadora catalana Parlem, sumida desde hace tiempo en serios problemas financieros.

La compañía, gestada y ligada al movimiento separatista que alimentó en su día el procés, forma parte desde hace tiempo de la amplia cartera de inversiones en cotizadas que atesoran los Domínguez. Precisamente, fue este accionista el que tomó la iniciativa y propuso tanto la capitalización como la ampliación de capital para solventar una complicada situación provocada por la deuda impagada por la operadora.

Parlem no es ni mucho menos la única inversión de la familia Domínguez en Cataluña. Su hólding Indumenta Pueri figura como accionista significativo en Audax Renovables, con una participación superior al 6%, conforme a los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

También cuenta con la condición de segundo accionista en Miquel y Costas & Miquel, en cuyo capital tiene un peso próximo al 15%, algo menor al de Jordi Mercader.

Un parque de Audax Renovables, el logo de la compañía y José Elías, su presidente

Un parque de Audax Renovables, el logo de la compañía y José Elías, su presidente FOTOMONTAJE CG

Como buena parte de las grandes historias empresariales, sus orígenes están alejados en el tiempo. Y también son muy distintos de los fundamentos que jalonan en la actualidad tanto la actividad de Mayoral como la fortuna de los Domínguez.

La primera conexión a tres bandas de la saga con Cataluña y los negocios tiene como protagonista a Francisco Domínguez, el pionero, con el que todo empezó. En plena Guerra Civil, aquel modesto emprendedor puso en marcha un negocio de confección de mantas en la provincia de Málaga. Los resultados fueron prometedores, lo que le impulsó a viajar hasta Barcelona en busca de maquinaria para mejorar la producción.

Una máquina en Barcelona

En la Ciudad Condal, el protagonista del germen de lo que en la actualidad es Mayoral encontró lo que tantos y tantos andaluces en Cataluña: una tierra de oportunidades. Donde hay puertas que se cierran pero también, otras que se abren. Los elevados precios industriales le hicieron desistir de la idea de mejorar la producción de mantas. Pero una de las alternativas terminó por convencerle: maquinaria para la confección de calcetines. Mucho trabajo y un buen contrato con el Ejército mediante, Francisco Domínguez comenzó a generar prosperidad. Y a moldear un creciente patrimonio que, ya por entonces, empezó a diversificar en otros negocios para reducir la dependencia del textil.

Si a la primera generación le cambió la vida un viaje de negocios a Barcelona, a la segunda le marcó su formación académica en la Ciudad Condal. Fue donde Rafael Domínguez de Gor se convirtió en ingeniero industrial y se empapó de un espíritu empresarial que vino a reforzar el que le transmitió su padre.

Fábrica de Mayoral en Málaga / EP

Fábrica de Mayoral en Málaga / EP

Tras tomar las riendas de la empresa en los años 60, Domínguez de Gor le dio la vuelta de tuerca que marcaría su futuro para siempre. En el contexto de una España que había cambiado mucho desde los difíciles tiempos que asistieron al arranque de la aventura empresarial familiar en el textil, decidió poner en marcha una nueva línea de negocio, al margen de la fabricación de calcetines: ropa infantil.

Pocos negocios más apropiados para una etapa marcada por el desarrollismo, el renacer industrial del país tras la dura posguerra… y el fenómeno del baby boom. Una tormenta perfecta que no tardó en provocar que el mercado español se quedara pequeño y que Mayoral optara por la conquista de mercados internacionales, hasta extender su presencia a lo largo de más de un centenar de plazas en el exterior.

Poco antes de la crisis financiera de comienzos de este siglo, Rafael Domínguez cedió los mandos ejecutivos de Mayoral a su hijo Manuel Domínguez de la Maza, quien actualmente prosigue ejerciendo como consejero delegado.

Ha sido precisamente el líder de la tercera generación el que ha intensificado el proceso de diversificación de inversiones, especialmente en empresas cotizadas. A cierre de 2025, Indumenta Pueri valora esta cartera en algo más de 2.250 millones de euros. A las ya citadas anteriormente, se unen las de Laboratorios Rovi (13,5%), Unicaja Banco (5%), Construcción y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF, 5%) o Renta 4 Banco (5,2%), entre otras.

Diversificación

Durante los últimos años, Mayoral ha tenido ciertas dificultades para hacer crecer su facturación. Pese a la expansión internacional, buena parte de las ventas provienen del mercado español, elevadamente competitivo.

Una circunstancia a la que los Domínguez han respondido con una mayor diversificación en sus inversiones, con especial protagonismo de sectores como las energías renovables y la tecnología. En este último apartado, destaca su participación del 10% en la catalana Sateliot, tras intervenir en una ronda de financiación junto a compañías como Cellnex Telecom y al propio Estado.