Montaje con el Reggeaton Beach Festival y su último administrador, Ian Cerruti Cedida
El heredero italiano que enterró el Reggaeton Beach Festival: “Llevamos 250 años haciendo negocios y seguiremos mucho después”
En conversación con 'Crónica Global', Ian Cerruti ofrece su versión de las decisiones que han llevado al RBF a la cancelación y carga duramente contra sus antiguos responsables
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Ian Cerruti es nieto del gigante de la moda italiana Nino Cerruti y está al frente del fondo de inversión Cerruti Capital 1881, con sede en Dubái y que, según asegura, factura más de 600 millones de euros.
Su primera incursión en el mercado español, sin embargo, ha terminado en un sonado escándalo: la cancelación del Reggaeton Beach Festival (RBF), del que se hizo cargo este año después de que sus antiguos administradores, Iván Sanahuja y Raúl Rojas, buscaran financiación para sacarlo adelante. “España es el tercer mundo”, sentencia durante la conversación con este medio.
La primera vez que contactamos con él, respondió con evasivas: “I'm not Ian”. (Más tarde justificaría su respuesta alegando que su nombre completo es, en realidad, Gianmaria Borra Cerruti). Tras varios mensajes, sin embargo, acabó cambiando de opinión y cogió el teléfono.
Lo que siguió fue una conversación de cerca de media hora, en la que se alternaron el inglés, el italiano y el español y se sucedieron los exabruptos, los insultos y las graves acusaciones contra la antigua cúpula del Reggaeton Beach Festival. Cerruti ofrece su versión de las decisiones que han llevado al RBF a la cancelación, y carga duramente contra quienes estaban al frente del festival antes de su llegada.
Este digital ha ofrecido a los antiguos administradores del festival la posibilidad de responder a las acusaciones de Cerruti mediante una entrevista de réplica. Por el momento, han declinado la oferta.
Los antiguos socios de RBF, de izquierda a derecha, Raul Rojas, Gianmaria Borra Cerruti, Mattia Loetscher, Ivan Sanahuuja, Antonio Beaus y Wonder Lozano RBF
Pregunta: - ¿Cómo entra en la operación del Reggaeton Beach Festival?
Respuesta: - Como consultor. En enero recibo una llamada de Mattia Loetscher diciendo: “Hay una posibilidad de comprar un festival”. Yo digo que nosotros no operamos en este sector. Pero como consultor, me ocupo de la due diligence, del análisis legal y financiero de la estructura, para después poder facilitar el proceso de adquisición por otra persona.
Empiezo a hacer mi trabajo, y el primer análisis jurídico y legal me sale como para decir: “Esto es una estafa, punto. Esto se tiene que ir a concurso de acreedores. No hay ninguna oportunidad de poder rescatar esto”.
"Que quede muy claro: entro como administrador de derecho, no de facto"
-¿Y por qué entra?
-Me presentan a Antonio Beaus y a su sobrino, que son todavía los propietarios del 12% de las cuotas. Y me dicen: “No, mira, hay una manera de poderlo resolver”. Yo digo: “Yo no voy a poner un euro dentro de esto, porque esto se va a caer”.
Me dicen: “Lo hacemos con un préstamo del sector. Tú pones la garantía”. Claro, como grupo Cerruti, puedo dar garantía económica. Y me dicen: “Pero tienes que ser el administrador”. Yo digo: “Claro que voy a ser yo el administrador, porque voy a ver lo que pasa dentro. Porque si yo tengo que firmar por 700.000 euros de préstamo, quiero ver cómo es utilizado mi dinero”.
Pero que quede muy claro: entro como administrador de derecho, no de facto.
-¿Qué descubre entonces?
-Que esto es una estafa. ¿Por qué? Porque nunca fueron presentadas por parte de la antigua administración las cuentas del 23 y del 24. Esto lo descubro al momento de firmar el contrato público, en la notaría.
Es que la estafa también viene de la notaría, porque los notarios hicieron el contrato con errores hechos a propósito.
Pero no se daban cuenta de que esto al final es un daño para ellos. Porque, por defecto, si yo no soy administrador, el administrador es el antiguo.
Yo fui al abogado y le digo: “Bueno, ¿puedo pedir el concurso?”. “No, tú no puedes”. “¿Por qué?”. “Porque aunque salga en el Registro Mercantil que tú eres el administrador, no lo eres en realidad”.
¿Por qué? Porque faltan las cuentas anuales.
Voy a la gestoría a pedir que me envíe la documentación para presentarlas y me dicen: “No, no, no, nosotros no hacemos nada”. “¿Por qué?”. “Porque el antiguo administrador aún nos tiene que pagar 50.000 o 70.000 euros”.
Y lo peor de todo es la gestoría laboral.
-¿Qué ocurrió con los trabajadores?
-Yo esto lo voy a poner en todas las noticias internacionales: una persona que gestiona el trabajo de una empresa externamente, que se ocupa de la gestión laboral, y deja a todos los trabajadores el último mes sin terminar este proceso.
Yo llamo a la gestoría y le digo: “Caballeros, disculpen, se han ocupado de estas personas durante años y las dejan en la mierda las últimas tres semanas”.
Yo no puedo pedir el concurso, porque no soy el administrador de facto. Esta es la ley.
Yo me he ocupado de un periodo de transición en el que la mayoría del dinero fue utilizado para pagar un poco de deuda y salarios. El mes en que yo anuncié al equipo que me iba, les pagué en anticipo de tres semanas el último salario que yo les podía pagar.
Porque dije: “Caballeros, si yo dejo el dinero dentro de la cuenta, se lo va a sacar el banco”. Entonces mi esfuerzo fue, por lo menos, poder proteger el trabajo de las personas.
Pero a la gestoría laboral le da igual, a la gestoría financiera le da igual.
Y no solo eso: la gestoría financiera dejó sin concluir un procedimiento relacionado con el IVA que podía acabar con una multa de más de dos millones de euros para la empresa. Lo dejaron, y ahora se suman otros dos millones a la deuda.
Esto es el típico casino de España en el que no hay claridad, en el que no hay ningún tipo de responsabilidad civil. Porque aquí, desde el punto de vista civil, es como estar en el tercer mundo. No hay ninguna certidumbre de que la gente va a pagar y va a ser responsable de sus propias acciones.
Yo espero el momento de ver a estas personas en un tribunal diciendo: “Es el señor Cerruti quien ha hecho todo esto en 32 días de administración, y no nosotros en diez años de estafas”.
"Sin el sueño de un entrepreneur, la sociedad no crece. Hay que explicarlo a los socialistas"
-¿No confía en que puedan ser los tribunales quienes esclarezcan lo ocurrido?
-Los jueces, las gestorías laborales… Todo es una mierda, no tengo problemas en decirlo. Es un sistema corrupto en sí mismo y la industria de la música lo es más. Aquí la gente no sabe lo que es la responsabilidad civil y social.
Nosotros no tenemos negocios en España, yo no tengo casa, coche, nada. Yo estoy aquí para ocuparme de esto, pero mañana me voy y son ellos los que van a asumir la responsabilidad.
Ya me vuelvo a Estados Unidos, donde por lo menos con el negocio tenemos certidumbre y claridad.
Porque un proceso civil que tarda 15 años en terminarse no es justicia. Es una mierda y una estafa a nivel social.
¿Cómo puedes pensar que un trabajador puede esperar 15 años?
Es por esto que la inversión internacional en los países del sur de Europa es muy complicada de hacer.
Sin el sueño de un industrial, de un entrepreneur, no hay negocio. La sociedad no crece. Se tiene que explicar esto a los socialistas.
-¿Era la primera vez que hacía negocios en España?
-Y la última.
"Mi familia lleva haciendo negocios 250 años: estábamos aquí mucho antes de esto y vamos a estar mucho después"
-¿Ha hablado con los antiguos administradores?
-¿Tú piensas que me pueden dar lecciones de moral y de ética? ¿Cuando han estado diez años pulsando el botón de los pagos sabiendo exactamente lo que estaba pasando?
Es absurdo. Pero me da igual. A mí la gente me puede decir lo que quiera.
Mi familia lleva haciendo negocios 250 años: estábamos aquí mucho antes de esto y vamos a estar aquí mucho después de que todo esto haya terminado.
-¿Y cómo puede ser que le engañaran?
-Yo no he puesto un euro de mi familia dentro de esto. A mí no me han engañado.
Si me hubieran respetado, no digo que se hubiera podido salvar, pero sí que se podía cerrar alguna cosa. Pero son niños estúpidos, idiotas, gente sin conciencia ética ni moralidad.
-¿No cree que está yendo demasiado lejos?
-No. Yo les he intentado explicar un poco a estas personas que esto es un sistema que se corrompe solo.
Y lo más peligroso no son los promotores del festival, sino los abogados que trabajan con el crédito fiscal, que es la peor droga que se le puede meter a un sistema empresarial.
Estos abogados hacen lo mismo que las empresas de venta de entradas: adelantan el dinero. Saben que no son capaces de gestionar cantidades tan grandes, porque esta gente es idiota, así que saben que no van a poder devolverles el dinero. ¿Y qué hacen? Se quedan con cuotas del festival y las bloquean ahí, diciéndoles: “Ahora tienes que pagarme, ahora tienes que hacer esto”.
No utilizan la palanca que han creado sobre el negocio para generar valor. La utilizan para extraer valor.
-¿A quién se refiere?
-El antiguo accionista, Antonio Beaus, que, en mi opinión, es uno de los mayores hijos de puta que me he encontrado en mi vida, y no tengo ningún puto problema en decirlo públicamente. Que me demande si quiere, me importa una mierda.
Antonio Beaus simplemente estaba esperando a que alguien como yo entrara en el negocio.
Pasó de ser administrador de Ibertropic a abogado de Viva Ticket y accionista del Reggaeton Beach Festival.
No puedes estar dentro de una empresa y, dos semanas después, enviar un burofax al nuevo administrador de tu propia empresa porque tienes un 12% y decirle: “Ahora tienes que pagarme dos millones de euros”.
Cuando vi aquello, les envié un burofax a ellos y a Viva Ticket diciendo: “Voy a tener que hacer una investigación a fondo”. Yo sabía lo que había detrás.
La gente está loca. Puedes perder la licencia como abogado. En cualquier otro sistema, no puedes hacer cosas que vayan en contra de los intereses de la empresa que posees. Esta gente cree que puede hacerlo.
-¿Por qué no ha contado todo esto antes? Parecía que se estuviera escondiendo.
-Me da igual. No necesito que la gente me diga si estoy haciendo algo bien.
Esto no es un concurso de popularidad. De verdad que me da igual.
"Yo sobrevivo, pero ellos morirán"
-Pero están los trabajadores y los clientes que han pagado entradas y que exigen explicaciones con todo el derecho.
-¿Qué quieres que haga? No puedo hacer nada más. Yo cojo el teléfono. Te lo estoy contando todo. Os daréis cuenta de lo mucho más fácil que es trabajar conmigo que con el antiguo administrador.
Este año el sector se ha puesto patas arriba. Creo que se han cancelado más de un centenar de festivales y eventos musicales este año en toda Europa, en todo el sector. Y no solo festivales.
El crédito es una droga. En el momento en que se acabe, podremos tener un mercado sano.
Porque cuando yo voy e invierto y luego me doy cuenta de que al lado hay otro tipo que no está ahí para crear valor, sino simplemente para sacar dinero de otras personas...
-Para acabar con algo positivo, ¿qué aprendió de su abuelo?
Mi abuelo me decía: si tienes una buena idea en el negocio nunca inviertas tu dinero. Porque si es una buena idea, encontrarás inversores. Y es exactamente lo que hice. De todos modos, no importa: yo sobrevivo, pero ellos morirán.