El presidente de Indra, Ángel Simón (izq.), y Josep Maria Recasens, consejero delegado, en la última junta de accionistas de la compañía / EP

El presidente de Indra, Ángel Simón (izq.), y Josep Maria Recasens, consejero delegado, en la última junta de accionistas de la compañía / EP

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El binomio Simón-Recasens devuelve a Indra a máximos históricos tras volar un 44% en cuatro meses

La compañía recupera en tiempo récord el terreno perdido por la crisis interna que provocó la salida de los hermanos Escribano y mantiene la expectativa del mercado ante su próximo plan estratégico

Más información: Indra dispara un 30% los ingresos hasta junio y duplica su cartera con una gran aportación de Defensa

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Indra ha marcado este miércoles máximos históricos en bolsa después de que sus títulos hayan alcanzado por vez primera la cota de los 65 euros. Al margen del hito en sí, supone culminar una fulgurante recuperación iniciada con la llegada de Ángel Simón a la presidencia del grupo, hace poco más de cuatro meses. En este periodo, la cotización de la compañía se ha disparado algo más de un 44%.

El rendimiento ha superado de forma notable el protagonizado por el mercado en este mismo periodo. Los avances del Ibex 35, que también cotiza durante las últimas semanas en zona de máximos de todos los tiempos, se sitúan en torno al 15%.

Un repunte que ha permitido a Indra dejar atrás de forma acelerada una de las etapas más difíciles de su historia reciente. Aquélla que culminó con la renuncia de Ángel Escribano a la presidencia; y, poco después, con la salida del capital de Indra de EM&E, la compañía participada por aquél y que hasta esa fecha era el segundo accionista, con algo más de un 14%.

A raíz de que afloraran las tensiones accionariales, como consecuencia del planteamiento de la fusión entre Indra y EM&E, la posición de Escribano comenzó a estar seriamente cuestionada, lo que penalizó de forma notable la cotización del fabricante de sistemas de Defensa y tecnología.

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Hasta tal punto que Indra se desplomó más de un 30% durante el pasado marzo. Un mes marcado por continuas disputas, presiones de la SEPI como primer accionista (a través de la que se articula la participación del Estado) y ultimátums salvados in extremis por el anterior presidente.

Las circunstancias lastraron la marcha de Indra, bloqueada a la hora de tomar decisiones de calado y diseñar estrategias a largo plazo. Estos factores fueron los que explicaron, en gran medida, la caída a plomo de los títulos en aquellas semanas de elevada incertidumbre. El descenso se tradujo en una pérdida de capitalización bursátil próxima a los 3.450 millones de euros.

La clave Recasens

Indra inició el recorrido opuesto tras la llegada de Simón a la presidencia, a primeros de abril. Mensajes claros y directos, ideas firmes y aceleración de los procesos para retomar el papel de la compañía como empresa tractora de la industria de Defensa en España. Han sido éstos los elementos que han devuelto la confianza a los inversores en apenas unas semanas.

No obstante, los analistas coinciden en señalar que el principal catalizador ha sido la elección de Josep Maria Recasens para ocupar el cargo de consejero delegado y primer ejecutivo del grupo. Tras un breve periodo de transición, José Vicente de los Mozos dejaba el cargo asumido tres años antes, aun bajo la presidencia de Marc Murtra (actualmente, presidente ejecutivo de Telefónica).

A finales de mayo, Recasens llegó a Indra tras una dilatada trayectoria en el sector de la automoción, primero en Seat y posteriormente en Renault. En la marca del rombo, Recasens no sólo fue el principal responsable en España sino que se convirtió en una de las figuras más importantes del grupo a nivel mundial.

El ejecutivo ha sido una figura clave en los procesos de transformación tanto de Seat como de Renault hacia la electrificación. Aúna un amplio conocimiento del ámbito tecnológico, imprescindible actualmente en la industria de Defensa; una destacada proyección internacional, cosechada en sus experiencias en el sector de la automoción; y privilegiadas conexiones con este ámbito, en el que Indra potenciará su presencia al retomar la fabricación de vehículos terrestres.

Fachada de la sede de Indra, en Madrid

Fachada de la sede de Indra, en Madrid Eduardo Parra - Europa Press

La combinación ha convencido a los mercados desde el primer momento. Sobre todo, por el hecho de que el primer gran desafío de Recasens es el diseño de un nuevo plan estratégico, que Indra prevé tener listo antes de que finalice el presente ejercicio.

Durante la presentación a los analistas de los resultados del primer semestre, Recasens esbozó algunas líneas que definirán la estrategia de Indra para los próximos años y sus prioridades. Aun con el plan en plena elaboración, el ejecutivo adelantó que el negocio del grupo se basará en una combinación entre su posición solvente como fabricante de sistemas de Defensa y la aceleración del desarrollo tecnológico, que le hará plenamente independiente en este terreno.

Un mix que pretende hacer de Indra una empresa prácticamente única en el panorama europeo del sector, en el que aspira a consolidarse y ganar posiciones como uno de los grandes referentes.

Recasens defendió la necesidad de potenciar los elementos que diferencian a Indra del resto de comparables en Europa, con el fin de incrementar el atractivo del grupo. Y, al mismo tiempo, situó la disciplina a la hora de entregar los pedidos como un objetivo de primera línea.

Auge sectorial

Ingredientes todos ellos que han convencido plenamente a los inversores. Hasta tal punto que Indra ha cimentado buena parte de su escalada alcista en los días posteriores a la presentación de las cuentas del grupo, que tuvo lugar el pasado 23 de julio. En poco más de dos semanas, los títulos se han revalorizado más de un 26%.

La crisis interna había llegado en un momento especialmente inoportuno, con el sector en pleno auge por el notable incremento del gasto en Defensa por parte de buena parte de los gobiernos occidentales. Las crecientes tensiones geopolíticas dibujan un escenario prácticamente inédito para la industria en las últimas décadas. De ahí que el mercado aguarde ya con expectación los detalles del plan de la nueva Indra.