Un montaje del puerto de Barcelona con la imagen de uno de los afectados por la avería en el barco

Un montaje del puerto de Barcelona con la imagen de uno de los afectados por la avería en el barco Fotomontaje CG

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Cinco horas de caos en el ferry Barcelona-Ibiza: “Nos asábamos de calor y la policía no encontraba al capitán”

"Niños, bebés y familias atrapados: tuvieron que venir ambulancias", detallan viajeros del barco

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"Nos asábamos de calor sin aire acondicionado, pero la policía no encontraba al capitán". Cientos de pasajeros embarcaron este martes en Barcelona con destino a Ibiza en un plan perfecto para presenciar el eclipse solar, pero la aventura terminó convirtiéndose en una pesadilla de sofoco, oscuridad y desamparo a bordo del ferry Ciudad de Granada de la naviera Trasmed.

Lo que debía ser una travesía festiva derivó en un auténtico colapso operativo que obligó a movilizar a la policía y a los servicios de emergencias, explican clientes de la nave de la compañía italo-española.

"Fue un caos y para nada normal como dice Trasmed. Arrancaban el buque y caía todo el sistema. Incluido el aire acondicionado, lo que provocaba que nos asáramos de calor. Figúrese: familias enteras, gente mayor....Al final, hartos, la gente empezó a llamar a la policía y al 112 porque querían salir de aquel horno", detalla uno de ellos.

Los hechos

Los problemas arrancaron la noche del martes en las instalaciones del Port de Barcelona. El buque Ciudad de Granada, operado por la naviera Trasmed, de 1.250 plazas de capacidad, construido en 2001 y remodelado en 2023, quedó retenido en el atracadero durante más de cinco horas sin llegar a soltar amarras.

Un fallo en el sistema eléctrico dejó a la embarcación sin suministro de luz en plena ola de calor estival. Tampoco aire acondicionado.

Imagen del Ciudad de Granada, el ferry cancelado de madrugada

Imagen del Ciudad de Granada, el ferry cancelado de madrugada Cedida / Trasmed

Falta de concreción y calor ascendente

Entre el pasaje, hacinados en la penumbra, se encontraban familias completas con bebés, niños, ancianos y mascotas. "Anunciaron varias veces que salíamos, pero no conseguían arrancar la nave. Y dentro, la gente asada y mareándose. Bebés y niños gritando, perros nerviosos....Era horrible".

En mitad de este caos, patrullas policiales y ambulancias de los servicios de emergencias se personaron en el Puerto. "Buscaron al capitán, pero les costó dar con él. La gente exigía verle, pero no había ni información ni el puente de mando daba la cara".

La versión oficial

En la vertiente corporativa, Transmed ha dado por zanjada la crisis este miércoles asegurando que la conexión entre Barcelona e Ibiza operaba ya en cifras de "absoluta normalidad".

Cubierta lateral del Ciudad de Granada de Trasmed

Cubierta lateral del Ciudad de Granada de Trasmed Cedida

Según la versión de la compañía, la cancelación se debió a un fallo eléctrico imprevisto a bordo del buque. Una avería técnica que, según sus portavoces, fue solucionada con rapidez para no comprometer el resto de los trayectos.

Asimismo, la empresa del grupo Grimaldi ha defendido la efectividad de sus protocolos de atención al cliente, afirmando que se ofreció el desembarco, la reubicación en otras rutas alternativas o el desembolso íntegro del billete a todos los viajeros atrapados.

Desinformación y asfixia

Sin embargo, el relato corporativo no corresponde con la angustia vivida por los pasajeros de la nave. La distancia entre el comunicado y la realidad de los viajeros es notoria.

"Fue un caos. Daban noticias como 'salimos a las 12:55', pero ¿cómo íbamos a salir si no había aire ni funcionaba nada?", relata uno de los afectados. La falta de climatización, sumada al hacinamiento de familias, elevó la temperatura dentro del buque.

Buque Ciudad de Granada

Buque Ciudad de Granada TRASMED

El nerviosismo escaló cuando los fallos técnicos empezaron a encadenarse, generando escenas de pánico. "Hay gente que se quedó encerrada porque saltó la alarma y las puertas de emergencia se cerraron. Un desastre con mayúsculas", denuncia el viajero.

En el puente de mando, silencio

Ante el vacío de autoridad y la falta de soluciones, el pasaje tuvo que recurrir a emergencias para poder abandonar una nave que, poco a poco, quedaba claro que no iba a zarpar.

"Mucha gente llamó a la policía. El capitán no apareció en ningún momento. Se personó una patrulla y varias ambulancias porque había gente que lo estaba pasando muy mal", recuerda el testimonio. Fueron los propios agentes quienes tuvieron que subir a bordo para mediar.

"Normalidad"

Más allá de la frustración por perder la oportunidad de contemplar un eclipse total desde un destino como Ibiza, o de disfrutar de unas vacaciones en familia o amigos, el episodio vivido en el Ciudad de Granada pone al descubierto la distancia entre un comunicado corporativo y la vivencia a pie de cubierta.

"Nada de normalidad. Hubo escenas de caos, ira, falta de información, cero avituallamiento para cientos de pasajeros y pánico, Nosotros tuvimos suerte porque nuestro coche era de los primeros en salir, pero hubo gente que se quedó una hora más en el calor extremo para poder sacar los coches. Habrá denuncias", denuncia una de las pasajeras.

Los entrevistados se quejan de la falta de apoyo para gestionar "hoteles, conexiones aéreas y demás". La naviera, a su vez, ha rechazado ahondar en el episodio más allá de lo comunicado en una nota de prensa emitida por la mañana.