Tienda Felgar de paseo de Gràcia
La histórica Felgar de paseo de Gràcia baja la persiana
Cierra el local más emblemático de la cadena de moda femenina que la familia Pavía-Garcés fundó hace más de ocho décadas en Barcelona
Tras el cierre, la firma queda con dos puntos de venta en la ciudad, uno en Portal de l'Àngel y el otro junto al Turó Park
Contenidos relacionados: Pronovias estrenará su nuevo modelo de tienda en un palacete de Pedralbes
La tienda de moda Felgar de paseo de Gràcia pasará a la historia. El local más emblemático de la cadena de moda femenina que la familia Pavía-Garcés fundó hace más de ocho décadas en Barcelona bajará la persiana el próximo 31 de julio.
La cadena, que ha llegado a tener hasta siete puntos de venta en la ciudad, se queda ahora con dos: una en Portal de l'Àngel y la otra en la calle Calvet, junto al Turó Park.
Imagen de la tienda Felgar de paseo de Gràcia
El local, situado en el número 6 de paseo de Gràcia, junto a Plaça Catalunya, era de las últimas tiendas familiares que quedan en la vía predilecta de la moda barcelonesa. Solo Santa Eulàlia, comandada por el elegante Lluís Sans, resiste ya como uno de los últimos refugios construidos para los barceloneses y no para el turismo.
Felgar disponía de atención personalizada y una selección de marcas de gama media-alta, entre ellas Armani, Liu Jo, Michael Kors, Aldo Martins o Sita Murt. Ese modelo, pensado para clientas de entre 25 y 60 años, no ha resistido al avance del low cost y al encarecimiento constante del alquiler en una de las calles comerciales más caras de Europa.
Historia de la marca
La marca Felgar la fundó Felicitas Garcés, quien llegó a Barcelona en 1936 siendo apenas una adolescente y entró a trabajar en la sala de baile Price cosiendo uniformes militares.
Antes de emprender por su cuenta, trabajó como costurera en el taller de una modista del propio paseo de Gràcia, donde vestía a las señoras de los grandes fabricantes que acudían al Liceu. Décadas después, su compañía acabaría abriendo tienda propia en esa misma calle.
El paseo de Gràcia de Barcelona, en una imagen de archivo
El negocio familiar nació en 1942, cuando Felicitas Garcés, ya casada con Pere Pavía, abrió una camisería en la calle Nou de la Rambla. El margen económico de esas prendas era escaso, así que el matrimonio empezó a confeccionar blusas de señora, un giro que los llevó a vender al por mayor a grandes almacenes como Jorba Preciados, el Sepu o El Corte Inglés.
A esa primera etapa siguieron las primeras tiendas propias, en el Paral·lel y la Ronda de Sant Antoni.
Nacimiento de Felgar
La marca Felgar, acrónimo de Felicitas Garcés, nació formalmente en 1963, cuando el matrimonio abrió tienda en la Rambla, en el número 132, con colección propia de mujer. En esa misma ubicación hoy hay una tienda de la marca Mango de más de 3.000 metros cuadrados, en la que la empresa de los Andic invirtió 25 millones de euros.
En los años setenta, la firma dio el salto al paseo de Gràcia, el local que precisamente ahora cierra tras más de medio siglo abierto.
A finales de los ochenta, con la caída del negocio de la confección, la empresa reorientó el negocio hacia el formato que la ha definido desde entonces: tiendas multimarca propias, con una oferta seleccionada de firmas nacionales e internacionales.
La irrupción de Zara y la moda barata trastocó para siempre el sector de la moda, y las cadenas familiares fueron poco a poco perdiendo peso en el centro de las ciudades. Felgar optó por no competir en precio y mantener su apuesta por la calidad y el asesoramiento personalizado.
El precio tensiona al paseo
El precio de los alquileres vuelve a expulsar a un negocio emblemático en esta gran vía comercial. Según el informe Main Streets Across the World de Cushman & Wakefield, la renta prime de paseo de Gràcia se situó en 2025 en 3.420 euros por metro cuadrado al año, con un incremento del 8% respecto al año anterior, lo que la mantiene como la calle comercial más cara de España, por delante de Serrano en Madrid.
A pesar del precio, la tasa de desocupación es de apenas un 3%, y cuando un local cierra no tarda en reabrir bajo otro paraguas comercial, casi siempre una marca de lujo o una firma internacional.