Imagen de un mostrador con productos de Inglot Cosmetics
Inglot, la firma de maquillaje de Jennifer López y Barbara Palvin, desaparece de España
La ruptura unilateral del contrato con su distribuidor deja el mercado español a cero y vacía de un día para otro los lineales de Druni y Primor
Inglot, la firma de maquillaje de origen polaco conocida internacionalmente por su colaboración con Jennifer López y cuyo rostro actual es la top model Barbara Palvin, ha desaparecido del mercado nacional tras cortar de forma abrupta el suministro a sus tiendas. La compañía ha rescindido anticipadamente, cuando aún restaban cuatro años de vigencia, el contrato con la empresa que durante más de 15 años desarrolló la marca en España, Portugal, Andorra, dejando sin producto a las principales cadenas de perfumería.
El impacto es visible en el punto de venta: lineales vacíos en Druni y Primor, sin reposición ni explicación. De un día para otro, una de las marcas que había logrado posicionarse en el mercado español ha dejado de existir comercialmente en dos de sus principales canales.
Una empresa familiar que pierde el control
Inglot es una empresa familiar polaca fundada en 1983 por el químico Wojciech Inglot en Przemyśl, con capital íntegramente polaco y en manos de la familia. Tras el fallecimiento del fundador en 2013, la compañía quedó al frente de su hermano, Zbigniew Inglot, junto a su hermana Elżbieta. Desde 2023, el consejero delegado es Grzegorz Inglot, hijo de Zbigniew y representante de la segunda generación de la familia, con su hermana Milena también en la dirección.
La ruptura del mercado español se enmarca en el cambio de orientación impulsado por esta nueva etapa, que ha revisado los acuerdos internacionales de la compañía y ha generado tensiones en otros mercados.
Estanterías de productos Inglot
Ese giro coincide con un cambio accionarial de calado. El 19 de junio de 2026, tras más de cuatro décadas bajo control exclusivamente familiar, se hizo pública la entrada de un inversor externo: el fondo de capital privado Avallon adquirirá un paquete mayoritario de la compañía, de modo que la familia deja de tener el control y lo transfiere al nuevo socio financiero. El alcance exacto dependerá de los términos de la operación pactada con el inversor, cuyo cierre está previsto para después del verano y queda sujeto a las autorizaciones pertinentes.
Un mercado construido por el distribuidor
Buena parte de la notoriedad alcanzada por Inglot en España se construyó sobre la inversión del propio distribuidor, que desarrolló en el mercado local potentes campañas de márketing, la más conocida protagonizada por la presentadora Cristina Pedroche, además de abrir tiendas, formar equipos y consolidar la relación con las grandes cadenas de perfumería.
España llegó a ser uno de los principales mercados de la marca: en sus mejores años, las ventas minoristas de Inglot en el país alcanzaron el orden de los diez millones de euros, una cifra muy relevante frente a la facturación global del grupo, que ronda los 150 millones de eslotis (unos 38 millones de euros), según las cifras divulgadas con motivo de la operación con Avallon. Prescindir de uno de sus mercados europeos más fuertes resulta especialmente llamativo justo cuando la compañía afronta una nueva etapa accionarial orientada, precisamente, a acelerar su expansión internacional.
De socios a competidores: una estrategia de venta directa
El movimiento no parece un hecho aislado. La propia Inglot proclama públicamente, en su web corporativa, una estrategia de expansión global y presencia directa en más de 90 países y más de 2.000 puntos de venta, mercados que en muchos casos abrieron y desarrollaron sus socios locales. Al mismo tiempo que invita a nuevos socios a través de su sección de franquicia y distribución, la compañía avanza hacia la venta directa en esos mismos mercados. La ruptura con un distribuidor que llevaba 15 años construyendo la marca en la Península encaja en ese patrón: desplazar al socio que ha desarrollado el mercado para pasar a explotarlo directamente.
Según fuentes próximas al asunto, Inglot habría intentado entrar directamente en las cadenas que abastecía su distribuidor. Tras advertir, al parecer, dificultades jurídicas en la forma en que articuló la ruptura del contrato, habría reconsiderado ese avance, sin que exista hoy claridad sobre si, y cuándo, restablecerá su presencia en el mercado.
Un distribuidor que anuncia que defenderá sus intereses
Las mismas fuentes señalan que el distribuidor afectado, que considera la operación una apropiación del mercado que él mismo construyó, habría presentado una denuncia ante las autoridades de competencia en España y habría encomendado su defensa a abogados en Polonia, dado que el contrato se rige por la jurisdicción polaca. El distribuidor habría sufrido pérdidas muy significativas como consecuencia de la interrupción y se propone defender y reclamar sus intereses por todas las vías a su alcance.
Silencio y ausencia de solución
A día de hoy, Inglot no ha comunicado cómo ni cuándo prevé restablecer su actividad en las tiendas de perfumería y cosmética. No hay calendario, ni plan de reposición, ni modelo alternativo de distribución. Mientras tanto, el mercado sigue a cero, el consumidor no encuentra producto y la imagen de la marca acusa el golpe en toda la Península.
Quedan, además, preguntas abiertas. No está claro de qué modo estas circunstancias con sus socios en España y Portugal, ni la forma en que la compañía viene gestionando sus relaciones de distribución en estos y otros mercados, pueden incidir en el cierre de la operación con Avallon, todavía sujeta a las autorizaciones pertinentes. Tampoco se sabe si Inglot trasladó estos asuntos a su nuevo socio financiero al cerrar el acuerdo, ni si todas las partes los conocen y comparten esta estrategia. Son cuestiones con consecuencias económicas y reputacionales relevantes para la propia Inglot.
En última instancia, quien sufre es el consumidor, el que conoce la marca y se ha acostumbrado a ella. A este ritmo, y dada la competencia que existe en el sector, cabe suponer que una ausencia prolongada del mercado podría impedir que Inglot recuperase las cotas que llegó a alcanzar en sus mejores años. Por ahora, con la compañía en silencio, resulta difícil anticipar cómo se resolverá todo ello.